BURGOS
La hermana de Miguel Ángel Blanco apela a la unión para poder "derrotar a ETA"
Marimar Blanco alaba la fortaleza de los burgaleses, una ciudadanía que "siempre ha estado al lado de las víctimas"

-ICAL
Mari Mar Blanco, hermana de Miguel Ángel Blanco, apeló hoy en Burgos a la unidad para poder “derrotar a ETA” y evitar que el miedo, el silencio y la muerte que sembró durante décadas la banda terrorista pueda volver a aparecer en España. “Ese miedo colectivo lo perdimos hace 20 años pero ahora hay que seguir en la unidad”, apostilló la diputada del PP.
La Plaza de San Agustín acogió hoy en Burgos uno de los actos centrales celebrados en España en memoria del 20 aniversario del asesinato del concejal vasco Miguel Ángel Blanco. Visiblemente emocionada, la hermana de Miguel Ángel, participó en el homenaje a su hermano acompañada por el alcalde de Burgos, Javier Lacalle, los ediles del PSOE, PP y Ciudadanos y los padres de Carlos Sáez de Tejada, así como de Jaime Mateu. Cabe recordar que Saez de Tejada fue asesinado por ETA en julio de 2009 en Palma Nova, mientras que el senador Jaime Mateu es víctima de la banda que también asesinó a su padre y a su hermano en Madrid en los años más sanguinarios de la banda.
Blanco puso a Burgos como ejemplo de unidad y alabó la “fortaleza” de una ciudadanía que “siempre ha estado del lado de las víctimas”. Asimismo, reconoció que hoy haya sabido “estar a la altura” con la lectura de un manifiesto conjunto que leyeron los portavoces del PP, PSOE y Ciudadanos. Los ediles de Imagina Burgos participaron entre el público pero rehusaron hacer lectura del manifiesto.
En su discurso, Blanco recordó el dolor que causó a su familia- y en especial a sus padres- “el asesinato de un chico joven, de 29 años, que tenía la ilusión de cambiar las cosas en el País Vasco”. Un joven que “no se calló la verdad y llamó asesinos en un pleno a los cómplices de ETA” y que, según destacó su hermana, “pagó” ese atrevimiento con su vida.
Una vida, arrebatada hace hoy dos décadas que dejó a “una familia rota pero nunca sola”. “Nunca tendré palabras para agradecer a los vecinos de Ermua y de toda España que nunca nos dejaran solos”, apostilló Blanco, que agradece el valor de todos los españoles al plantas cara a ETA y conseguir “una unidad política” de la que ciudades “como Burgos es un claro ejemplo”.
Unidad “que tanto costó”
Precisamente, Blanco puso de relieve que “esa unidad que tanto costó a finales de los 90 y que tantos beneficios trajo a España” hoy siga presente en Castilla y León. “Esa unidad sigue emocionando porque sirvió a los españoles a quitarnos ese miedo que tenemos frente a ETA”, destacó.
Uno de los momentos centrales del acto homenaje tuvo lugar en la escultura que recuerda a las víctimas del terrorismo y donde se depositó una corona de laurel con el emblema de la bandera española. Acto seguido, tuvo lugar la lectura de un manifiesto político en el que los ediles del PP, PSOE y Ciudadanos recordaron el valor que demostró la sociedad española en su lucha contra el terrorismo.
Cerró el acto el alcalde, quien quiso agradecer a Blanco el haber elegido a Burgos para recordar a toda las víctimas terroristas en un acto en el que participaron todos los grupos municipales. “Hoy esta aquí una representación amplia en un acto sencillo que entendimos que había que realizar porque hoy no es un día cualquiera”, destacó Lacalle.
El primer edil recordó aquel verano de 1997 donde los burgaleses celebraban las fiestas de San Pedro y la liberación del burgalés José Antonio Ortega Lara. “Lo que no sabíamos es que después de la borrachera vendría la resaca como dijo en su momento un terrorista”, evocó el primer edil, que condenó aquellas 48 horas que enmudecieron al país con el trágico final y el asesinato de Blanco.
“Hoy es buen momento para hacer ese recuerdo a todas las víctimas de ETA”, destacó Lacalle, que no se olvidó de Saez de Tejada, ni de las familias que vivieron en sus carnes el atentado de ETA de la casa cuartel en el año 2009, así como el dolor que vive la familia Mateu desde hace décadas.
El acto de homenaje congregó a numerosos responsables políticos y sociales de la ciudad, así como a decenas de ciudadanos que quisieron arropar a Mari Mar Blanco y al resto de víctimas el terrorismo en una jornada de recuerdo que esta tarde tendrá su segunda parte en el homenaje que el pueblo natal de Miguel Ángel Blanco celebrará a las 20 horas.