El Jefe Superior de Policía incide en la necesidad de "cambiar y educar en igualdad"
Zurita alerta de la violencia de género "incipiente" en el ámbito escolar y reconoce que el uso de las nuevas tecnologías está haciendo "mucho daño"

El jefe superior de Policía Nacional en Castilla y Leon, Jorge Zurita, conversa con la presidenta de las Cortes, Silvia Clemente, antes de comparecer en la Comisión no permamente para evaluar el cumplimiento de la Ley contra la Violencia de Género.-ICAL
El recién nombrado Jefe Superior de la Policía de Castilla y León, Jorge Zurita, alerta de la violencia de género “incipiente” en el ámbito escolar hasta el extremo, precisa, que hay jóvenes que “ven normal” las agresiones físicas. Además, reconoce que el uso de las nuevas tecnologías está haciendo “mucho daño” porque se ha convertido en un “arma” para agredir a las víctimas.
Zurita, que antes de ocupar en abril la jefatura del Cuerpo Nacional de Policía había desempeñado su labor en la Secretaría de Estado de Seguridad durante diez años en los que puso en marcha el Sistema de Seguimiento Integral en los casos de Violencia de Género (Viogem), reflexiona que hay muchas mujeres que prefieren recibir dos bofetadas por parte de su pareja antes de que el agresor cuelgue una foto íntima en las redes sociales porque son imágenes que no desaparecen nunca.
Lamenta, según declaraciones recogidas por la Agencia Ical, que muchas chicas jóvenes “asuman” su rol de desigualdad y acepten que sus parejas controlen sus mensajes en las redes sociales o sus comportamientos. “Hay que cambiar y educar en igualdad”, asevera. Mencionó el papel de la Policía Nacional con el plan escolar de convivencia pero demandó la implicación toda la comunidad educativa y el tercer sector porque, en su opinión, la violencia de género requiere la implicación de toda la sociedad.
El Jefe Superior de la Policía en la Comunidad, que compareció en la Comisión no permanente para evaluar el cumplimiento y efectividad de la ley contra la violencia de género en las Cortes, expuso que el sistema Viogem tiene acumulados 462.000 casos desde su puesta en marcha en 2007. De esos,18.931 corresponden a Castilla y León con un total de 19.944 víctimas, a 30 de junio pasado. En la actualidad, hay 2.527 casos activos en la región que cuentan con diferentes niveles de riesgo. En esa fecha, no había ningún episodio extremo, cuatro tenían la valoración de alto, 206 medio, 849 bajo y en 1.469 casos no se apreció riesgo.
El responsable policial reconoció que la predicción del riesgo que sufre una víctima es difícil e hizo referencia a los ciclos de la violencia, que varían entre los periodos de “lunas de miel” y los de máxima crispación. Entre medias, mencionó los momentos de manipulación porque, recordó, que es lícito que la mujer busque conservar su matrimonio y familia. De ahí que vea “lógico” la retirada de las denuncias por muchas mujeres, pese a que es algo que no entienden los agentes. Zurita reconoció que, “tal vez” una mujer no puede ser tratada “adecuadamente” por los policías cuando acude a la Comisaría a poner una denuncia después de haberlo hecho ya en cuatro ocasiones y en todos los casos anteriores las retiró.
En todo caso, destacó la gran implicación” de los agentes con las mujeres víctimas de violencia de género. Incidió en la mejor formación que reciben los agentes de la Policía Nacional para abordar con garantías los episodios de la violencia de género. Además, consideró “fundamental” el apoyo jurídico y psicológico a la víctima para “empoderar” a la mujer en el momento de presentar una denuncia y a la hora de afrontar el procedimiento judicial.
También, valoró el DAR-AA (Detección Automatizada del Riesgo de Agresiones), que funciona desde febrero de 2017, del que dijo es el “futuro” y que tiene mucho margen de mejora porque, a su juicio, está a un 3 o 4 por ciento de su potencial real. El Jefe Superior de la Policía subrayó que es una tecnología nueva y complicada, con una base científica que permite capacidad de anticipación predictiva para mejorar la estimación de riesgo. El sistema en cuestión notifica en tiempo real al cuerpo policial encargado del peligro de la integridad de la víctima.
"Muertas en vida"
Preguntado por las agresiones graves o los fallecimientos pese a existir protección, Zurita apuntó que este año no ha habido ninguna mujer muerte por violencia de género aunque es un dato que lo achacó a la “suerte”. No en vano, apuntó que las estadísticas no recogen las mujeres “muertas en vida” que tras sufrir una agresión física quedan tetrapléjicas o con graves lesiones.
Confesó que su deseo es contar con más medios para combatir los maltratos, pese a apuntar que los recursos nunca son “suficientes”. Recordó que su cargo le obliga a atender a otros temas de seguridad ciudadana, lucha contra las bandas criminales y el terrorismo yihadista.
Jorge Zurita aseguró que la Policía Nacional ayuda y protege a todas las víctimas vulnerables, no solo a las de violencia de género sino también a las personas con discapacidad, ancianos, menores y relacionadas con delitos de odio y trata de seres humanos. Durante su intervención en la comisión de las Cortes, explicó que una mujer que cuenta con un riesgo extremo, que suele durar horas y casi nunca sobrepasa el día, requiere de una vigilancia policial permanente durante las 24 horas y eso moviliza a ocho agentes.
Mujeres con 17 agresores
También citó casos puntuales de mujeres que acumulan hasta 17 agresores durante su vida afectiva o que un agresor maltrate a varias parejas. De ahí que destacara la importancia del sistema Viogem que mantiene a las mujeres que han sufrido algún maltrato pese a que cambian de pareja porque el riesgo anterior persiste.
En nombre de los grupos, Belén Rosado, de Ciudadanos (Cs), preguntó al compareciente sobre los beneficios de la Ley contra la Violencia de Género de Castilla y León frente a la nacional y de otras comunidades. Jorge Zurita consideró que lo más positivo de la norma autonómica es su adaptación al entorno y su proximidad. En ese sentido, recordó que las víctimas prefieren que su seguridad corresponda a la Policía Local porque explicó que el ámbito municipal también incluye los temas asistenciales y sociales.
La portavoz de Podemos en la comisión, María Josefa Rodríguez, planteó al Jefe Superior de Policía si el cuerpo contaba con los efectivos necesarios para combatir la violencia de género y se interesó por la reciente suspensión del sistema automatizado de valoración del riesgo, DAR-AA. María Josefa Díaz-Caneja mostró su extrañeza con la gran disparidad entre provincias con las denuncias incoadas y adoptadas u órdenes, tal y como recoge el Consejo General de Poder Judicial (CGPJ). También planteó si existía una “saturación” de medios en el Cuerpo de Policía Nacional para dar protección a las víctimas.
Por el Partido Popular, Mar González intervino para preguntar sobre los avances que supondrá el Pacto de Estado sobre Violencia de Género, en el que trabajan ahora los grupos políticos. Jorge Zurita consideró que es necesario que todos los partidos y las instituciones vayan en la misma dirección.
Educación y Pacto de Estado
La segunda interviniente en la comisión no permanente de las Cortes fue la jefa de la Unidad de Coordinación contra la Violencia sobre la Mujer de la Delegación del Gobierno en Castilla y León, Ángela García, incidió en la educación al subrayar que es el “principal flanco”para luchar contra los maltratos. “Cuando logremos tener varias generaciones que entiendan la igualdad de género y desaparezcan los casos de desigualdad habremos avanzado mucho”, sentenció.
En la línea de lo expresado por el Jefe Superior de Policía, García afirmó que el Pacto de Estado contra la Violencia de Género es el mejor acuerdo para reflejar la “lucha común” de toda la sociedad unida contra los maltratos que sufren las mujeres. “Las víctimas no entienden de partidos políticos o asociaciones”, añadió.
En su opinión, el Pacto de Estado traerá consigo la modificación de Ley Integral y una mejor dotación presupuestaria para luchar contra la violencia de género. No en vano, la normativa actual necesita de una revisión y propuestas de mejora.
Durante su comparecencia, la jefa de la Unidad de Coordinación contra la Violencia sobre la Mujer expuso el dato de que, a finales de mayo, había 1.036 víctimas en la Comunidad con protección policial, lo que suponía un 60 por ciento más que hace un año. Un incremento que justificó por la modificación del cuestionario de la valoración del riesgo, que ahora es “más sensible”.