Diario de Valladolid

56.000 castellanos y leoneses se ‘mueven’ dentro de la Comunidad

Sólo Palencia, Soria y Segovia se erigen como provincias receptoras de mano de obra

Un hombre arrastra una maleta por una estación de trenes.-E. M.

Un hombre arrastra una maleta por una estación de trenes.-E. M.

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M.P.
Valladolid

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No es necesario tener que abandonar la Comunidad para aparecer en la estadística de movilidad del Servicio Público de Empleo. Tan sólo es necesario traspasar los límites de su provincia con destino a otra de su misma autonomía. De eso dan buena cuenta los 56.482 castellanos y leoneses que se movieron el año pasado por Castilla y León para hacerse con un contrato. Fueron prácticamente un 3% más que en 2015.

Seis provincias castellanas y leonesas revalidaron una vez más su condición emisora. Es el caso, por este orden, de Burgos, León, Salamanca, Zamora y Valladolid. Todas ellas lo son de forma sistemática desde 2001. No han parado de ‘exportar’ trabajadores. Todas las provincias españolas aumentaron las salidas el año pasado, pero sobre todo lo hizo Salamanca.

El caso contrario se vive en Soria. Desde esa fecha no ha hecho más que ganar trabajadores. Palencia lleva cuatro años consecutivos con saldos positivos, mientras que para Segovia 2016 fue el segundo seguido.

ÁVILA. Figura entre las diez provincias españolas con mayor tasa de movilidad. El año pasado salieron, según los datos del Observatorio de las Ocupaciones, un total de 5.763 trabajadores más de los que entraron. A eso contribuyó el hecho de que el número de contratos solamente creciera un 3,35% (el menor porcentaje de la Comunidad). En números brutos, 14.970 contratos se firmaron fuera de las murallas de la provincia, frente a los 9.207 que tuvieron lugar de puertas a dentro. 6,43%.

BURGOS. En términos absolutos, presenta una vez más el saldo negativo más elevado de toda Castilla y León. Salieron de sus dominios trabajadores para firmar 26.505 contratos, por tan sólo 17.683 que entraron. El saldo: -8.822, un 13% más elevado que un año antes. Sólo trece provincias españolas registraron diferencias más negativas que Burgos.

LEÓN. León siguió muy de cerca la evolución de Burgos. De hecho, fue la segunda de la Comunidad que ‘despidió’ a más trabajadores de los que ‘acogió’. La diferencia entre los que entraron (14.886) y los que salieron (23.368) da como resultado un negativo 8.482.

PALENCIA. Fue la provincia española que menos incrementó su número de salidas –lo hizo por debajo del 1%– y figuró entre las que más aumentaron sus entradas (un 23,4%). De esta manera, ganó más empleados de los que restó. Los 10.366 que se marcharon fueron compensados por los 16.853 que entraron. Su saldo definitivo, por tanto, arroja un balance positivo de 6.487 –prácticamente el doble que un año antes–. No sólo fue la cifra más alta de Castilla y León, sino que la décima mejor de toda España.

SALAMANCA. Intensificó como ninguna otra provincia su carácter emisor. Salieron un 15,89% más de salmantinos que un año antes. El registro de salidas anotó la cifra de 20.918, el de entradas: 13.208. El saldo, por tanto, fue de -7.710, el tercero más abultado de la Comunidad.

SEGOVIA. Se coló por segundo año consecutivo entre las 17 provincias españolas que acabaron 2016 en números positivos. Fue la tercera de Castilla y León, sólo superada por Palencia. Ganó 1.348 trabajadores, lo que supone algo más del doble que el año anterior. La clave está en que ‘captó’ un 13% más de contratos de españoles de los que dejó escapar.

SORIA. Pasito a pasito, Soria gana peso. Es, con diferencia, la provincia castellana y leonesa que durante más años seguidos anotó saldos positivos, si bien en el último año rebajó un 21,6% su poder de atracción. Esa posición de cabeza corre riesgos, ya que durante 2016 incrementó el número de entradas sólo un 3,66% frente a un aumento del 14,44% de salidas. Asistió a la firma de 6.371 contratos de ‘forasteros’, por 4.929 de sorianos que se marcharon fuera.

VALLADOLID. No pierde su condición de provincia emisora. El notable incremento en el número de entradas (subió un 15,2%) no fue suficiente para contrarrestar las salidas, que también ascendieron un 6%. Entraron 29.039; salieron, 34.241. Eso se traduce en una pérdida de 5.202 contratos. Fue la sexta cifra más abultada de toda la Comunidad. Eso sí, el saldo negativo fue un 26% menor que el observado en 2015.

ZAMORA. Únicamente hubo cinco provincias españolas que vieron reducido el número de entradas en 2016 y entre ellas está Zamora, en concreto un -2,28%. Y, en paralelo, ‘engordó’ un 14% el registro de salidas.

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