Los sindicatos reclaman un aumento salarial por encima de la media del país
La patronal descarta una subida generalizada y aboga por estudiar cada sector y cada empresa
Unos y otros están de acuerdo en el fondo, aumentar los salarios, pero discrepan sobre el momento en el que la subida pueda –y deba– efectuarse. Las declaraciones que realizó ayer el presidente de la CEOE, Juan Rosell, en las que se mostró dispuesto a incrementar las nóminas más bajas por encima del 2,5% –el tope máximo fijado en su propuesta salarial para el acuerdo de negociación colectiva– han provocado distintas reacciones entre los sindicatos y patronal autonómicos de cara al acuerdo que tendrán que alcanzar para Castilla y León. Mientras que los primeros abogan por que el incremento esté por encima de lo fijado para el conjunto del país, los segundos apuestan por subir los salarios sólo donde sea posible y viable para la empresa o el sector.
«Lo primordial es que los trabajadores recuperen el poder adquisitivo», señaló a este diario el secretario general de UGT Castilla y León, Faustino Temprano, que emplazó a los empresarios a sentarse a negociar y valoró que Rosell no ponga un límite por encima. «Hay que establecer una base mínima porque, si no, no se puede llegar a nada», explicó Temprano, que aseguró que el crecimiento siempre debe ser más alto que el IPC.
El líder regional de UGT aseguró que la subida salarial en Castilla y León debe estar por encima de la media ya que los salarios en la Comunidad se encuentran por detrás de los del resto de territorios del país, por lo que aseguró que es necesario que crezcan más para compensar.
Una opinión similar expresó su homólogo en Comisiones Obreras, Vicente Andrés, que llamó a la patronal a llegar a un acuerdo y manifestó que «no era lógico que el país fuese más rico y los trabajadores más pobres», en referencia a la diferencia entre la subida desigual de la actividad económica y de los salarios.
Andrés alentó a los empresarios de la Comunidad a «hacer un esfuerzo» para subir las remuneraciones –similar al que ellos hicieron cuando, en los años más duros de la crisis, aceptaron bajarlos para reactivar la actividad económica, según explicó– y cumplir con lo que se comprometieron.
Desde la otra orilla, el presidente de la patronal castellana y leonesa, Santiago Aparicio, se mostró partidario de elevar los salarios pero destacó que no de forma generalizada, sino atendiendo a la situación de cada sector y cada empresa.
«Si se trata de sectores que van bien, habrá subidas por encima de lo que ha dicho Rosell», señaló Aparicio, que se refirió a la «situación complicada» de algunas empresas que «han aguantado con mucho esfuerzo los años de crisis» y para las que incrementar los salarios en este momento es «inviable».