El sindicato de médicos de la Comunidad advierte del intrusismo de la enfermería
El sindicato de médicos CESM Castilla y León considera que el nuevo modelo de atención en los centros de salud, la denominada gestión enfermera de la demanda, con el que Sacyl quiere impulsar las competencias avanzadas en enfermería en el nivel de Atención Primaria, es un ejemplo de intrusismo y, “como tal, está sujeto a responsabilidades penales”. Es más, advierte, que si llega el caso, exigirá responsabilidades penares por “invadir competencias que la ley reserva en exclusiva a los médicos”.
La gestión enfermera a la demanda es una nueva organización del trabajo que permite a los enfermeros recibir a pacientes que precisan atención preferente y no disponen de cita, realizarles una evaluación inicial y decidir sobre el proceso asistencial, los recursos, incluso finalizar la consulta sin tener que derivarlo al médico si así lo consideran oportuno.
El secretario general de CESM-Castilla y León, el doctor Tomás Toranzo, insiste en un comunicado recogido por Ical en que las competencias de médicos y enfermería están delimitadas en la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS), que es de alcance nacional y determina que las atribuciones clínicas y asistenciales de los médicos no son delegables. “Subraya que si los facultativos quieren hacer valer esto “no es por corporativismo profesional, sino porque la legislación y el sentido común indica que es la mejor forma de garantizar la calidad y seguridad de la atención que reciben los pacientes”.
El sindicato arremete contra los principales argumentos que esgrime al respecto el Sacyl. Le parece insostenible, por ejemplo, que se hable de patologías “leves, ya que el carácter de éstas es fruto de un diagnóstico que sólo puede hacer el médico”. “Una cosa es trabajar en equipo y otra delegar competencias profesionales que son exclusivas del médico".
Por otra parte, CESM considera “inverosímil” que se pretenda revestirlo como un avance en la organización de la asistencia. “Es un contrasentido que hace unos años se exigiese la especialización en Medicina Familiar y Comunitaria para poder ejercer en Atención Primaria (AP) y ahora parte de esas competencias se quieran trasladar a enfermería, competencias que no puede ejercer en el sistema público un licenciado en medicina”. “En realidad, “el auténtico objetivo es abaratar la asistencia a costa de la calidad”, concluyó Toranzo, para quien “el verdadero avance sería destinar más presupuesto a paliar las deficiencias en la plantilla de especialistas que existen en AP”.