La Guardia Civil desmonta una red de estafadores que actuó en Ávila
Dos personas arrestadas en Madrid y en Alicante y otras tres están siendo investigadas / La operación arrancó en marzo de 2015 en Sotillo de la Adrada
-GUARDIA CIVIL
La Guardia Civil de Ávila ha detenido a dos personas en Madrid y Alicante y ha abierto investigación a otras tres dentro de una operación policial con la que ha logrado desarticular un entramado criminal dedicado al blanqueo de capitales y la estafa a través de la compra de lingotes de oro ‘hackeando’ cuentas bancarias.
La operación arrancó en marzo de 2015 tras unas denuncias recibidas en Sotillo de la Adrada (Ávila), por un supuesto delito de estafa por valor de algo más de 9.000 euros y otro en grado de tentativa por valor de 36.000 euros. Dichas estafas consistieron en la realización de transferencias de dinero no autorizada por su titular mediante banca ‘on-line’ a una empresa española de intermediación de compra de oro denominada Denarius Gold.
Durante la investigación, los agentes han podido comprobar que los responsables de esta trama han utilizado conexiones a Internet de terceras personas, logrando ‘hackear’ las mismas, así como números de teléfono dados de alta con identidades falsas y con llamadas VOIP para no dejar rastro.
El cargo en Denarius Gold consistía en la compra de un lingote de oro en Alemania con destino a una persona residente en Riga (Letonia). Para evitar ser descubiertos, la trama utilizaba direcciones falsas. De esta manera, según fuentes el Instituto Armado, el paquete no se podía entregar y se queda en alguna de las dependencias de la empresa de mensajería, lo que permitía al receptor elegir libremente cuándo y a qué hora lo recogía, o bien se devolvía el supuesto lingote a Alemania, dificultando por ello las acciones policiales.
Relacionado con los mismos hechos y el mismo modus operandi, también en marzo del 2015 se presentó una denuncia ante la Guardia Civil de Alicante por un supuesto delito de estafa, en este caso de 4.173 euros, aunque aquí la captación ilegal de los datos bancarios se realizó a través de una empresa italiana de juego on-line.