DEBATE SOBRE EL ESTADO DE LA COMUNIDAD / EL ANÁLISIS
Herrera pone a PSOE y Podemos ante el espejo de su doble moral
El presidente de la Junta reprocha la «distinta vara de medir» de Tudanca en su positivo por alcoholemia y de Pablo Fernández, en el caso del procurador condenado por agresión sexual a una menor

Juan Vicente Herrera, durante una de sus intervenciones en el transcurso del debate.-J.M.LOSTAU
Estaba cantado. La corrupción, centrada en el caso Perla Negra y en la trama eólica con el ex consejero de Economía y vicepresidente de la Junta, Tomás Villanueva, como investigado –antes imputado– en ambas causas, centró gran parte del Debate sobre el Estado de la Comunidad, principalmente en los cara a cara entre el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera y los portavoces del PSOE y de Podemos, Luis Tudanca y Pablo Fernández, respectivamente, que no tardaron en pedir la dimisión de Herrera, una vez más porque para Fernández «está muerto políticamente», y para Tudanca, «tiene usted más ganas de irse que yo de que se vaya», le indicó.
Herrera puso al Partido Socialista y a Podemos ante el espejo de su doble moral. Esa que les reprochó practicar cuando los casos les afectan directamente a ellos a gente de su partido o al resto. Tanto a Tudanca como a Pablo Fernández les acusó de hacer un «juicio sumarísimo», además de acusarlos de «prejuzgar, juzgar y condenar». Afirmaciones ante las cuales Herrera reclamó respeto hacia la justicia.
«Nadie esta por encima de la ley, y menos aún en el ejercicio de responsabilidades públicas, en las que no cabe ninguna tolerancia con la corrupción», afirmó durante su intervención de la mañana, en la que recordó que la Ley del Estatuto del Alto Cargo que aprobaron recientemente las Cortes fija el cese del alto cargo en el momento de la apertura del juicio oral y reclamó que, ante estos casos, en los que aún no se ha producido este paso judicial, «una reflexión y una dosis de serenidad» cuando se producen actuaciones judiciales por casos de corrupción que, admitió, «causan una justificada alarma social y política».
Si en algo insistió Herrera fue en su «total confianza» en el Estado de Derecho y su interés por conocer cuanto antes la verdad. Asimismo, expresó la voluntad de «seguir colaborando proactivamente» con la Justicia y su convicción de que la inmensa mayoría de los responsables políticos «han sido y son unos honrados servidores públicos».
Y eso fue precisamente lo que reclamó a Luis Tudanca y a Pablo Fernández en los duros turnos de réplica y contrarréplica que mantuvo con ambos portavoces. A ambos, Herrera les reprochó la «distinta vara de medir» de Tudanca en su positivo por alcoholemia y de Pablo Fernández, en el caso del procurador Pedro de Palacio, condenado por agresión sexual a una menor de 5 años prima suya, cuando éste tenía 17 años.
En el caso de Tudanca, el presidente de la Junta le dejó claro que no iba a aceptar ni una sola lección de responsabilidad porque ya había demostrado su «doble vara moral». Herrera le reprochó sus críticas contra la ex vicepresidenta Rosa Valdeón por su positivo por alcoholemia y cuál había sido su reacción al conocerse el suyo cuando era diputado. «¿Acaso el menos grave si se trata de un diputado?», se preguntó el presidente de la Junta.
En el caso de Pablo Fernández, Herrera le recordó cómo volvía a equivocarse una vez más. «Ya tuvimos que corregirle cuando nada más llegar aquí dijo que por fin entraba la gente normal y decente y ahora usted olvida que en está cámara sólo ha dimitido un procurador suyo por un caso muy grave», le reprochó Herrera, quien se mostró dispuesto «a debatir con todos los grupos sobre responsabilidad política», además de defender que «la inmensa mayoría de los políticos de la Comunidad «han sido y son honrados».
De mi responsabilidad política respondo y responderé siempre. Soy responsable políticamente de aquellas posibles irregularidades que hubieran podido cometer algunos de mis más directos colaboradores, pero la decisión corresponde a la justicia de arriba a a abajo y usted ha dejado de respetarla», espetó Herrera a Tudanca.
Afirmaciones que no acallaron ni a Tudanca, ni a Pablo Fernández. El portavoz socialista le dejó claro que «ninguno de ustedes, ni Jesús Merion ni nadie va hacer que me calle y deje de denunciar la corrupción», afirmación que hizo después de sacar a la luz una «cariñosa» carta enviada por Jesús Merino en la que lo amenazaba «con todos los males», aseguró.
El portavoz del Partido Socialista indicó que «denunciar la corrupción no es no respetar a la justicia; no respetar a la justica es que haya corruptos y no hagan nada».
Mientras Pablo Fernández acusó a Herrera de haber caído «muy bajo» por echar mano de un caso, el del procurador Del Palacio, que dijo estaba archivado, algo que desde la bancada ‘popular’ le recordaron que no era así.
Fernández le recordó su responsabilidad «in eligiendo e in vigilando», razón por la que tendría que dimitir, según sus palabras, porque «no supo o no vio», remarcó.
Declaraciones a las que Herrera le respondió que «sólo he jugado con sus mismas cartas» y le reprochó de correr el riesgo de «aplicar la presunción de inocencia para los suyos y la de la indecencia para los demás», razón por la que aseguró no le reconoce «superioridad política».