Nissan anuncia por sorpresa el recorte de un 45% de la producción
La multinacional confirma la «cancelación» del NT500 y una drástica reducción del NT400

Concejales del Ayuntamiento de Ávila con las camisetas de protesta contra el incumplimiento de la compañía.-ANTONIO GARCÍA
Nissan anunció ayer, por sorpresa, una reducción del 45% en la producción de su fábrica de Ávila. Un nuevo mazazo para la plantilla y para la ciudad. Por una parte, confirmó la «cancelación» del modelo NT500, cuya fabricación estaba «congelada» desde el pasado 1 de enero y que suponía en torno a 1.500 unidades, y por otra dio a conocer que la producción del NT400 –Cabstar– pasará de 15.000 vehículos industriales previstos para el año fiscal 2016 –de abril de 2016 a marzo de 2017- a las 9.000 estimadas para el próximo. De esta manera, la fabricación en la factoría sufrirá un desplome del 45% de las unidades: de unas 16.500 a 9.000.
Ambas noticias fueron transmitidas por el vicepresidente de las Operaciones Industriales de Nissan España, Alan Johnson, durante la reunión mantenida en la factoría con el comité de empresa, cuyo presidente, Rubén Zazo, reconoció que el encuentro fue «peor de lo esperado». Y ello, pese a que la confirmación del cese en la producción del NT500 no fue «ninguna sorpresa».
Esta situación, que en los encuentros mantenidos por responsables de la multinacional con representantes de la Junta no había sido dada a conocer, al menos públicamente, obligara a adoptar hasta el próximo 31 de marzo medidas de «flexibilidad» con las que el comité de empresa ya contaba, aunque quizá los 10 días inicialmente previstos en los acuerdos firmados el año pasado, quizá tengan que incrementarse hasta 15.
Tras conocer los planes de la compañía Zazo señaló que la bajada en la producción de en torno a 5.000 unidades supone «otro elemento de preocupación», ya que la pregunta ahora es «cómo llegar a 2019», fecha límite para la producción del NT400.
Desde la multinacional se explicó que, a la eliminación del NT500 debido a los «bajos volúmenes» de comercialización, se suman el descenso de la demanda del NT400 tanto en el marcado español, donde la cuota de mercado es «importante», como en el europeo, donde las cifras no son tan positivas.
Por ello, el anuncio realizado ayer por Johnson, según el cual las 15.000 unidades estimadas para el presente año fiscal, pasarán a unas 9.000 en el próximo. Por ello, en el corto plazo será necesario adoptar medidas de «flexibilidad» previstas ya, sin que «a corto plazo» se vaya a producir un «impacto inmediato en los puestos de trabajo».
En el «largo plazo», la compañía se compromete a «no adoptar ninguna decisión hasta conocer el futuro de la planta y siempre después de negociarse con los empleados y las demás partes implicadas –Gobierno central y autonómico–».
En este contexto, el vicepresidente de Operaciones Industriales de Nissan en España comentó que la multinacional está realizando un «estudio a fondo sobre el futuro de la planta de Ávila», cuya conclusión está prevista para «los próximos meses», sin que se haya concretado una fecha.
Tras señalar que la compañía «continuará mostrando un diálogo abierto con los empleados, sus representantes y el resto de partes interesadas en España», Nissan afirmó que «el resto de las operaciones industriales de la compañía en España no se ven afectadas por este anuncio», en referencia a Barcelona y Cantabria.
También afirma que «continuará centrándose en los modelos que suponen el eje de su negocio en el segmento de vehículos comerciales ligeros», entre los que figuran los nuevos Navara; el NV300 u otros modelos como el NV200, e-NV200, NV400 y el NT400, con el objetivo de «continuar dando respuesta a sus clientes en todo el mundo».
Ante este panorama, Zazo se preguntó por lo que ocurrirá entre el 31 de marzo y el 31 de diciembre y por el futuro de la factoría más allá de 2019, fecha en la que expira el plazo de producción del Cabstar. Asimismo, recordó que el convenio aún vigente la empresa se comprometía a no adoptar «medidas traumáticas», ni realizar despidos hasta el 31 de diciembre. Igualmente, apuntó que en su momento se acordaron «medidas extraordinarias» ante una situación como la actual. Dichas medidas hablaban de la posibilidad de traslados, bajas incentivadas o cursos de formación. Además, la Junta se convertiría en ese proceso en «garante» de que no se produjeran despidos.
Podemos y C’s llevan el conflicto al Congreso
Tanto Podemos como Ciudadanos trasladarán el conflicto que vive la factoría de Nissan en Ávila al Congreso de los Diputados con dos iniciativas.
La diputada y portavoz adjunta del Grupo Parlamentario Unidos Podemos, Irene Montero, que ayer se reunió con el comité de empresa, anunció que su grupo pedirá que los trabajadores puedan comparecer en la Comisión de Industria de la cámara baja para que expliquen a los representantes de los partidos políticos la situación que vive la planta abulense, sus trabajadores y la ciudad.
El objetivo, según dijo, es conseguir que «se visibilice esta situación» y que «sea conocida por todos los diputados» para entre todos tratar de «buscar una solución».
Montero, que estuvo acompañada por el secretario regional de Podemos y portavoz en las Cortes autonómicas, Pablo Fernández, y por el senador Óscar Guardingo, lamentó que mientras en España «los trabajadores cumplen», las administraciones y las empresas multinacionales no lo hacen y «pueden permitirse estar fuera de la ley, quizá por las grandes cantidades de dinero que mueven».
Junto a esta iniciativa de Podemos, el diputado de Ciudadanos, Miguel Gutiérrez, registró en Congreso una pregunta reclamando al Gobierno central su «implicación» en este problema con el objetivo de «facilitar la continuidad» de la factoría que Nissan tiene en Ávila. Gutiérrez demanda información en torno a las «actuaciones previstas» por el Ejecutivo central para «asegurar la actividad industrial en Nissan» y subraya la «seria preocupación» que existe en la provincia. / A. G.