Junta, patronal y sindicatos abogan por la igualdad fiscal entre regiones
Del Olmo sugiere que «si alguien puede bajar tanto los impuestos, no necesita el dinero»
Juan Carlos de Margarida, decano del Colegio de Economistas de Valladolid, junto a Pilar del Olmo.-ICAL
La consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, coincidió con el secretario general de Comisiones Obreras (CCOO) en la Comunidad, Ángel Hernández, y el presidente de la Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León, Santiago Aparicio, han coincidido en abogar por una armonización fiscal entre comunidades autónomas para «respetar el principio de igualdad entre todos los españoles que consagra la Constitución».
Así lo señalaron antes de participar en la jornada ‘Financiación Autonómica. Nuevos Retos’ organizada ayer en Arroyo de la Encomienda por el Colegio de Economistas de Valladolid (Ecova), informa Europa Press.
Del Olmo defendió que «no puede haber competencias fiscales injustas» entre autonomías, aunque ha invitado a no mirar sólo a la Comunidad de Madrid, sino también a los regímenes forales que «fueron blindados» por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. De este modo, la consejera apostó por «cierta homogeneidad fiscal» con unos «ingresos mínimos y coordinados» entre regiones a la hora de establecer los tributos, de forma que todas «contribuyan de acuerdo con su capacidad económica», según establece la Carta Magna.
«No es una utopía, es necesario abordarlo en la próxima reforma del modelo de financiación autonómica», significó, tras lo que ha sugerido, a la hora de hacerlo, que «si alguien puede bajar tanto los impuestos» en su comunidad, es que «no necesita el dinero» para cubrir los servicios que presta. Enfatizó que se trata de un asunto «de la máxima trascendencia» y ha añadido que «ya era hora» de iniciar la reforma de un modelo que actualmente «es malo» para Castilla y León, pues le supone un déficit de 400 millones de euros a la hora de hacer frente a la prestación de los servicios que le corresponden.
«El actual no tiene en cuenta el coste de nuestros servicios, que es mayor por la dispersión de la población. El nuevo tiene que hacer por fin un estudio de esos costes», afirmó para después advertir de que «siempre ha habido mucha oportunidad política y poco cálculo económico» al abordar esta cuestión.
Recordó que con el modelo de 2002 Castilla y León percibía un 7,3 por ciento del total de recursos a repartir entre comunidades, mientras que con el actual pasó a quedarse con un 6,5, por lo que ha acusado a éste de ser «oscuro y opaco». Hernández advirtió de que cualquier reforma del modelo de financiación autonómica «será papel mojado» si no va a acompañado de una reforma fiscal. «Sea cual sea el modelo, sin más ingresos da igual».