Tudanca enfría su pasión ante la candidatura de Pedro Sánchez
El líder socialista afirma que «no es el momento de hablar de candidatos» / «Mis adhesiones son políticas, no personales»

Luis Tudanca durante la rueda de prensa que ofreció ayer.-ICAL
La pasión por Pedro Sánchez del secretario general de los socialistas de Castilla y León, Luis Tudanca, no es la misma que cuando lo defendió con fervor hasta el momento en que presentó su dimisión como líder del socialismo español. Tudanca eludió ayer dar su apoyo a Sánchez como posible candidato para liderar el PSOE.
«No es el momento de hablar de candidatos», señaló Tudanca en una comparecencia ante los medios de comunicación para hacer balance de un año de «esperanzas frustradas», después de que arrancara con la posibilidad de gobernar en España. «No hemos estado acertados en este año», señaló, para añadir que «ninguno nos imaginábamos cómo iba a terminar».
El secretario general castellano y leonés reconoció haberse centrado demasiado en lo orgánico, en la crisis interna del PSOE, pero no está arrepentido de la posición que asumió, porque «lo he hecho con convicción, pensando que era la posición mayoritaria de los militantes y que era lo mejor».
Fue su defensa férrea desde Castilla y León del «no es no» promovido por Sánchez y finalmente derrotado, circunstancia que Tudanca no quiere evaluar en términos de desgaste personal. «No vine al partido para ganar congresos», señaló. «Voy a hacer siempre en el partido lo que crea mejor».
Lo que deliberadamente no quiso dejar claro es si le parece bien que Pedro Sánchez sea candidato para volver a ser secretario general del PSOE. «Mis adhesiones son políticas, no personales», señaló en relación a Sánchez, con el que «me ha unido la convicción política» para no facilitar el gobierno del Partido Popular, así como «un modelo de partido» y «una forma de entender el país».
Sin embargo, ahora no quiere hablar de candidatos, porque no es el momento, dijo, y porque hay que «ver esto sin excesiva ansiedad». «Yo no quiero hablar por los militantes, quiero que hablen los militantes». En lo que sí insistió es que es que la convocatoria del congreso y las primeras en el PSOE «debe resolverse cuanto antes».
En su balance del año político en Castilla y León, Tudanca destacó las más de 5.000 iniciativas presentadas por el Grupo Socialista en las Cortes. «No hemos tratado de hacer otra cosa que hacer de esta tierra una tierra de oportunidades». Algo que, a su juicio, no se consigue con un Ejecutivo del Partido y calificó al Gobierno de Juan Vicente Herrera de «indolente» y de funcionar «al ralentí», «sin entender que ya no tiene mayoría absoluta».
Denunció el «bloqueo» de la comisión de investigación eólica en el Parlamento y acusó al Partido Popular de tratar de «esconder debajo de la alfombra los numerosos casos de corrupción».
En relación a la posición de Castilla y León en la Conferencia de Presidentes, criticó a la Junta por llevar medidas para afrontar el desafío demográfico que habían planteado los socialistas en las Cortes y que fueron rechazadas por los votos del Partido Popular. Sobre el resto de las propuestas de la Junta dijo que era «soluciones viejas» para «problemas viejos».
En alusión a la última reunión entre Herrera y la vicepresidenta del Gobierno de España, Soraya Sáenz de Santamaría, criticó «que uno de los retos de Castilla y León sea la gestión del Duero». «Parece que vivimos en el día de la marmota», lamentó. «Estamos en una Comunidad que se muere y Herrera está preocupado por la gestión del Duero», sentenció el líder de los socialistas de Castilla y León.