Cerrada defensa de la raíz taurina en el homenaje al segoviano Víctor Barrio
Herrera defiende la importancia de difundir los valores de la ‘fiesta’ entre los jóvenes durante la entrega del Premio de Tauromaquia
Santiago Martín ‘El Viti’, Raquel Sanz, los padres de Barrio y Juan Vicente Herrera.-J.M. LOSTAU
El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, realizó ayer una sosegada defensa del mundo del toro y de su presencia en las capas más jóvenes de la sociedad durante su discurso de clausura en la entrega del Premio de Tauromaquia de Castilla y León 2016, concedido, a título póstumo, a Víctor Barrio, fallecido el pasado 9 de julio en la plaza de Teruel como consecuencia de una cornada en el tórax.
El acto, al que asistieron tanto familiares como amigos de Barrio, así como aficionados y figuras reconocidas de la tauromaquia –además de representantes políticos–, tuvo lugar en la Sala Fray Pío del Monasterio Nuestra Señora de Prado, actual sede de la Consejería de Cultura y Turismo, y se desarrolló en un ambiente sentido y cargado de emoción en el que abundaron los aplausos en los momentos más sensibles, como el discurso de Raquel Sanz, viuda del fallecido, o la presentación de un documental sobre su trayectoria realizado por la televisión autonómica que provocó una intensa ovación desde las butacas.
Sanz, contenida y visiblemente emocionada, dio un discurso marcado por el recuerdo del torero y sostuvo que fue «un honor» recibir el galardón y reivindicó la cultura del toro en la Comunidad. «Castilla y León es una región taurina, le pese a quien le pese», afirmó desafiante Sanz ante un auditorio que asintió con firmeza sus palabras. La viuda de Barrio, parafraseando las palabras de Herrera durante la primera entrega de este premio el pasado año, manifestó que la tauromaquia «es un valor patrimonial y también un recurso de extraordinaria importancia por su presencia en la economía, en la cultura y en la sociedad».
Sanz también solicitó al presidente autonómico y al resto de representantes políticos «ayuda» para «inculcar la tauromaquia a los más pequeños» y apostó por que sea «desde las aulas donde los niños tengan contacto con ella y se siembren los valores de este arte».
En la misma línea se expresó el presidente de Castilla y León, quien destacó la importancia del premio «para favorecer el conocimiento de los valores de la tauromaquia, especialmente entre las generaciones más jóvenes». Herrera alabó la carrera del diestro y plagó su discurso de alusiones literarias –no faltaron las menciones a las obras de Lorca y de Gerardo Diego– y de referencias a las figuras más icónicas del toreo.
El presidente autonómico utilizó las publicaciones de Barrio en las distintas redes sociales en las que estaba registrado para hilar su homenaje al torero, remarcando que era «un hombre volcado con su profesión» además de una persona «profundamente solidaria». El retrato que Herrera hizo del fallecido finalizó con el reconocimiento del «acierto del jurado al conceder el premio al diestro» y con la esperanza de que el galardón «ayude a mantener viva y orgullosa la memoria de Víctor Barrio».