Apoyo a la biorrefinería de Barcial frente a las «trabas» europeas
Opas, sindicatos y empresarios expresan su rechazo a la modificación de la CE para reducir la mezcla obligatoria en biocarburantes / Creen que la propuesta genera dudas entre los inversores

Representantes de ASAJA, la Alianza UPA-COAG, la Plataforma ciudadana Pro-refinería, CECALE, UCCL, CCOO y Magdala tras la firma del Manifiesto.-ICAL
Han pasado doce años desde que se gestó el proyecto de la biorrefineríal de Barcial del Barco, en Zamora, para la producción de bioetanol, piensos y energía eléctrica a partir de remolacha y maíz, y aún sigue sin ver la luz. Es más, las nuevas propuestas que parten de la Comisión Europea amenazan con seguir poniendo «trabas» y generan «incertidumbre» entre los inversores. Así lo puso ayer de manifiesto Vicente Merino, director general de Magdala, promotora de la biorrefinería multifuncional, que pretende ser la primera en Europa con este sistema de funcionamiento.
La Comisión Europea ha lanzado una nueva propuesta para modificar la Directiva de Energías Renovables. Una modificación que pretende reducir del 7% al 3,8% el objetivo de mezcla obligatoria de biocarburantes provenientes de materias primas agrícolas. Una reducción que se suma a otra previa del pasado año y que genera, según Merino, una «inseguridad jurídica», poniendo en riesgo un modelo industrial «estratégico» para Castilla y León, España y Europa.
Por este motivo, organizaciones agrarias, sindicatos y empresarios suscribían ayer en la sede del CES, en Valladolid, un manifiesto de apoyo a la biorrefinería. El texto rechaza la modificación de la directiva planteada en Europa. En este sentido, se recoge la petición a la CE para que restablezca los porcentajes mínimos del 7% para los proyectos industriales de bioetanol con remolacha o maíz, mixtos o flex. Y se recuerda el asentamiento de población que este tipo de proyectos puede generar. En el caso de Zamora se habla, en una primera fase, de 100 empleos directos y 1.000 indirectos.
El proyecto contempla una inversión de 140 millones de euros, de los que 40 serían capital y 100 deuda. Hay terrenos, acuerdos de suministro firmados a largo plazo con todas las Opas, acuerdos de ventas, tecnólogos y socios industriales, patentes del modelo industrial, y licencias para iniciar la obra «con carácter inminente». Las Opas confirman además que hay una multinacional japonesa interesada ya en comprar el bioetanol. Se puede decir, según los promotores, que el proyecto es «viable» ya que «no hay riesgo tecnológico». Es más, según el director general de Magdala este modelo de funcionamiento está siendo requerido desde Polonia, China, o Estados Unidos.
Para que el proyecto de Barcial arranque el próximo año, como está previsto, hace falta que los futuros inversores tengan «garantías» antes de poner los 40 millones de capital requeridos. Una garantía que solo puede ofrecer un «aval» por parte del Ministerio de Economía y que ayer se reclamó por parte de la sociedad Magdala.
Los promotores insisten en que el proyecto de Barcial no incide en el canal alimentario, sino que es «beneficioso y estratégico» para el sector, además de «eficiente».
Está previsto que la biorrefinería de Zamora produzca entre 155.000 y 160.000 m3 de bioetanol/año con un número de hectáreas de entre 22.000 y 24.000 en total.El proyecto se presenta, según el manifiesto, como un modelo de reindustrialización para zonas afectadas por cierres de industrias azucareras.
Las Opas, por su parte, destacaron ayer la importancia del proyecto de Barcial. Para el coordinador regional de la UCCL, Jesús Manuel González Palacín, la planta supone un «sueño» para el sector ya que garantiza contratos a largo plazo, con los costes de producción, algo que no ha sido posible en el ovino y el vacuno lechero. Desde la Alianza, Prisciliano Losada valoró el diseño de la tecnología y las patentes, aunque echó en falta también un apoyo más decidido por parte de la administración. Por eso reivindicó actuaciones concretas. ASAJA expresó su apoyo y se referió, en este caso, a una salida «competitiva» para el sector remolachero.