El escándalo de las filtraciones del Vaticano
Vallejo filtró casos de desvío de fondos destinados a la caridad
Entre la información sustraída también figuran conversaciones privadas del Papa Francisco
El sacerdote Luis Ángel Vallejo en una imagen de archivo.-ICAL
Conversaciones privadas del Papa Francisco, informes sobre la economía y activos inmobiliarios del Estado Vaticano y presuntos casos de desvío de fondos destinados a la caridad constituyen principalmente la información sustraída de la Santa Sede por el sacerdote Luis Ángel Vallejo, y filtrada a los medios, entre ellos a los dos periodistas italianos que publicarán este jueves sendos libros: ‘Avarizzia’ de Emiliano Fittipaldi y ‘Via Crucis’ Gianluigi Nuzzi, informa Europa Press.
Según parte de la información de ambos volúmenes que han adelantado los periódicos italianos, entre el contenido de ambos libros figuran informes económicos de las empresas que han auditado las cuentas de las instituciones papales como parte del proceso de saneamiento de sus cuentas que está llevando a cabo la Iglesia y valoraciones de los activos inmobiliarios de 26 instituciones dependientes de la Santa Sede, cuyo valor se calcula en torno a los 4.000 millones de euros, según un documento dirigido al director de la Secretaría para la Economía del Estado Pontificio, George Pell.
«Sobre la base de las informaciones puestas a disposición de la COSEA (la comisión que coordina la organización de la estructura económico-administrativa del Vaticano), hay 26 instituciones relacionadas con la Santa Sede que poseen bienes inmobiliarios por un valor contable total de 1.000 millones de euros a fecha del 31 de diciembre de 2012», adelanta el diario ‘La Reppublica’ citando dicho informe.
«Una valoración de mercado indicativa demuestra una estimación total del valor de los bienes cuatro veces superior respecto al valor contable, es decir, 4.000 millones de euros». En todo caso, el periódico italiano asegura que un informe ulterior del mismo organismo advierte de que «cabe esperar que el valor de mercado del ‘real estate’ vaticano sea mucho mayor» debido a que en algunos casos los inmuebles de estas instituciones están registrados al precio de coste o como donaciones y no según su valor de mercado. «Muchos de los edificios institucionales están valorados en 1 euro», indica.
Los documentos filtrados hacen referencia también a supuestas desviaciones u ocultación de fondos de instituciones como el Óbolo de San Pedro, la Fundación del Hospital Niño Jesús de Roma u otras instituciones dedicadas teóricamente a la caridad para otras finalidades, entre las que destacan gastos «corrientes y extraordinarios» de los dicasterios vaticanos (el equivalente a los ministerios de otros Estados) y de otras instituciones. De hecho, las donaciones de los fieles católicos a la Santa Sede para el Óbolo de San Pedro, definidas como «ayudas económica que los fieles ofrecen al Santo Padre como signo de adhesión a la solicitud del sucesor de Pedro para las muchas necesidades de la Iglesia Universal y para las obras de caridad en favor de los más necesitados» van a parar, siempre según el libro de Fittipaldi, a un fondo que no aparece en el balance de la Santa Sede y que en 2013 alcanzaba los 378 millones de euros.