El escándalo de las filtraciones del Vaticano
Una vivienda para meditar y descansar
Vallejo Balda se mandó construir una casa «mínima» en Celada sólo pensada para la meditación

Aspecto exterior de la vivienda para el descanso y la meditación que Lucio Ángel Vallejo Balda se mandó construir en Celada.-E.M.
«El programa básico solicitado por el cliente es el de una vivienda mínima, cuyo espacio principal es la zona de estar-descanso y la zona de lectura». Así es como definía el estudio de arquitectura el estilo de vivienda que el entonces ecónomo del Obispado de Astorga, Lucio Ángel Vallejo Balda, se quería construir en Celada, a pocos kilómetros de la capital astorgana.
Y, dicho y hecho, Vallejo Balda edificó una lujosa casa como «lugar de descanso y meditación», como la define también la arquitecta Virginia González, hija del constructor Victorino González, que fue el encargado de realizar al obra y con quien el ex ecónomo mantuvo una estrecha relación durante los 24 años que estuvo en el diócesis de Astorga, sobre todo tras ser nombrado como responsable de las finanzas de la diócesis.
Una vivienda de 108 metros cuadrados, que mereció el premio de arquitectura Castilla y León en 2009 por su espectacular diseño y construcción.
Durante sus años al frente de los dineros del Obispado que ahora dirige Camilo de Lorenzo, Vallejo Balda fue el encargado de registrar a nombre de la diócesis todas las propiedades eclesiásticas que había por los distintos pueblos, pero no hizo lo propio con su imponente casa de descanso en Celada, que no contaba ni en el Registro ni en el Catastro, tal y como demostró una investigación publicada en su día por el Diario de León.
Sólo años después, cuando el sacerdote puso rumbo a la Santa Sede regularizó la situación de una vivienda, que «se desarrolla en un único ámbito, el cual se transforma en un espacio a doble altura en la zona de estar».
El gusto por el lujo del cura riojano, que creció para la curia en Astorga, queda reflejado en la suntuosidad de una edificación que deja entrever la personalidad de este sacerdote, al que ahora el papa Francisco expulsa de su personal de confianza, si es que alguna vez estuvo, por su continua vinculación con diferentes escándalos. Vallejo Balda hace meses ya estuvo en el ojo del huracán por la filtración que sacó a la luz papeles reservados del Vaticano, en lo que se dio en llamar el ‘Vatileaks, que ahora vive su segundo episodio.