Diario de Valladolid

Sucesos

La Fiscalía pide 17 años de cárcel para un hombre acusado de pagar a otro para que matara a su expareja y el compañero sentimental de ésta

Abonó supuestamente 2.500 euros a un presunto sicario con el que coincidió en la prisión de Segovia cuando cumplía penas por violencia doméstica, pero no logró su propósito

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ICAL

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La Fiscalía de Segovia pide 17 años y tres meses de prisión para un hombre que, presuntamente, pagó 2.500 euros a un supuesto sicario para que matara a su expareja y el compañero sentimental de ésta, y amenazó con acabar con la vida de una hermana que le habría dado “largas” al pedirle dinero para este fin. La Audiencia Provincial acogerá el juicio el próximo 29 de septiembre con ocho testigos y tres peritos llamados a declarar durante la sesión, programada para las 10 de la mañana.

J.M.C.M., de 39 años, cumplía condena en el Centro Penitenciario de Segovia cuando, el 1 de julio de 2013, realizó la transferencia a una cuenta bancaria de la pareja de otro recluso, aunque no consiguió su propósito, según recoge el Ministerio Fiscal en su escrito de conclusiones provisionales. Sobre el acusado, que tuvo dos hijos con su expareja, ya pesaba entonces una pena de tres años con sentencia firme por dos delitos de quebrantamiento de condena y otro de amenazas en el ámbito familiar; y ahora se enfrentará a dos delitos de proposición para asesinar y uno de amenazas.

El acusado y su expareja se separaron a principios de 2013, ella se fue a vivir con sus dos hijos a la localidad de La Granja y él decidió trasladarse a Segovia capital. De ahí la denuncia que derivó en una orden de protección posteriormente incumplida por J.M.C.M., quien ingresaría por ello en la prisión segoviana.

“En dicho centro y en repetidas ocasiones”, el acusado contactó con una de sus hermanas para pedirle que le facilitara dinero de una cuenta que compartían, “dándole ésta largas ante las continuas peticiones que le hacía su hermano”, según relata la Fiscalía en su escrito. J.M.C.M. “pretendía obtener el dinero con la finalidad de contratar a algún sicario que acabara con la vida” de su expareja y el compañero sentimental de ésta, “realizando en este sentido diferentes anuncios” ante otros reclusos a los que proponía tal encargo.

De esta forma, el acusado terminó realizando una transferencia de 2.500 euros en julio de 2013 a favor de una cuenta cuya titularidad correspondía a la pareja de otro interno, “no consiguiendo sin embargo su propósito”, continúa la Fiscalía. J.M.C.M. contó entonces a una segunda hermana lo que pretendía, e incluso le dijo que quería matar a la primera “por las largas que le daba para disponer del dinero”.

Fue esta segunda hermana la que desveló los planes del acusado a las afectadas, por lo que la expareja de J.M.C.M. presentó en septiembre de 2013 la denuncia que ha derivado en el juicio que se prevé celebrar el próximo 29 de septiembre.

La Fiscalía añade en su escrito que el acusado sufrió en agosto de 2010 “un traumatismo severo con fractura frontotemporal y hemorragia intracraneal” por el que es “posible” que sufra “una leve desinhibición volitiva” que “hace más probable todavía comportamientos agresivos futuros”. Además, lo describe como “una persona con escasa contención verbal, con tono depresivo, relato de persistencia de gran conflictividad con su pareja y dudosa ideación celotípica, exhibiendo importante agresividad en torno a su expareja y la nueva relación de ésta”. Por todo ello, considera que representa “un riesgo de violencia grave”.

Prohibición de entrar en Segovia

El acusado ha estado en prisión por esta causa desde el 27 de septiembre de 2013 hasta el 28 de febrero de 2014, y el juzgado de Instrucción número 4 ya acordó en octubre de 2013 el bloqueo y prohibición de disposición de las cuentas corrientes a su nombre.

La Fiscalía pide así ocho años de prisión por cada uno de los dos delitos de proposición para asesinar que le atribuye, así como 15 meses más por el delito de amenazas. Además, propone que el acusado no pueda acercarse a sus posibles víctimas a menos de 1.000 metros ni comunicarse de ningún modo durante 10 años, así como la prohibición de entrar en Segovia en ese mismo periodo. 

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