Sanidad
Baja a «regular» la nota de la Sanidad pero se mantiene como la quinta mejor
La Federación de defensa de lo público reduce de 7,3 a 6,5 la puntuación del modelo asistencial de la Comunidad, que conserva posición en los años de duros recortes / Es la segunda con menos privatización

El presidente de la Fdsp, Marciano Sánchez, presenta el informe.-ICAL
Los recortes de gasto público han deteriorado el estado de salud del sistema sanitario público de Castilla y León, que en el último año ha bajado nota, aunque se mantiene quinta en el ranking de calidad entre las 17 comunidades autonómas.
El último informe de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) evalúa el modelo asistencial de la Comunidad con un 6,5 sobre 10 (64 puntos de 98 posibles), siendo 6 la media nacional.
Retrocede ocho décimas respecto a la nota que obtuvo un año antes (7,3), lo que le apea del pelotón de regiones con «mejores servicios sanitarios» –que encuadra a País Vasco, Navarra, Aragón y Asturias– para descender un peldaño al de autonomías con «servicios sanitarios regulares» –detrás, le siguen Cantabria, Galicia, La Rioja y Andalucía–.
La mayoría de comunidades ven empeorar la nota, con la excepción significativa del País Vasco, que escala del tercer al primer puesto. Destaca, en el extremo contrario, el batacazo de Cataluña, que pierde cuatro posiciones. En este contexto, la sanidad pública de Castilla y León se aferra a ese quinto puesto en el que se instaló en 2012, lo que evidencia que ha logrado sostener ciertos estándares de calidad en los años en los que más severo ha sido el tijeretazo al gasto público.
El informe de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública mide en su examen un conjunto de 26 indicadores –la mayoría con datos referenciados a 2014– vinculados con la infraestructura del sistema –financiación, recursos y medios–, la política farmacéutica, la valoración de los pacientes, listas de espera y privatización.
Los resultados obtenidos en Castilla y León permiten concluir que el retroceso en la nota se debe fundamentalmente a la percepción que del sistema tienen los ciudadanos, algo peor, y a la gestión de las listas de espera. Por el contrario, ha mejorado la dotación de medios materiales, humanos y económicos.
El 84,2% de los usuarios que fueron atendidos en Primaria, Especializada, Urgencias u hospitalizados califican de «bueno» o «muy bueno» el servicio recibido, cuando un año antes ese porcentaje fue del 87,42%. Se trata de un indicador relevante, en tanto la pregunta se formula a pacientes que recibieron asistencia en la Comunidad. En otras once, sus enfermos lo valoraron mejor.
Si la cuestión se dirige a usuarios de Sacyl, hayan o no acudido al médico, un 65,6% opina que la Sanidad funciona «bien» o «bastante bien», un resultado idéntico al del pasado informe (65,15%). Sin embargo, baja del 79,14% al 75,8% el tanto por ciento de ciudadanos que eligen antes hospitales públicos que privados.
Entre las consecuencias de los recortes, una de las que más visibilidad tuvo fue el aumento de las listas de espera. Y, aunque la Consejería de Sanidad va poco a poco ensanchando el embudo, las quejas de los pacientes persisten. Así, según el informe presentado ayer por FADSP, sólo un 7,9% asegura que han mejorado las listas de espera, porcentaje que un año antes era del 10,2%.
Las consultas con el especialista se han agilizado, según el estudio: un 11,9% de pacientes afirma que obtiene cita a los 15 días de pedirla, cuando un año antes eran el 8,6%. En Atención Primaria, el informe revela un retroceso: un 32,6% de pacientes dijo haber obtenido cita a las 24 horas de pedirla, mientras en el informe anterior eran el 33,12%. Seis comunidades mejoran este indicador, como La Rioja, donde el 58,8% declaró tener consulta exprés con su médico de familia.
El informe de FADSP consagra a Castilla y León como la segunda comunidad, tras Cantabria, que menos porcentaje de gasto público deriva a la Sanidad privada, un 4,7% (frente al 5,1% de un año antes), y está muy lejos del 25% de Cataluña.