Diario de Valladolid

Economía

La Comunidad pierde 13.500 empleados públicos y retrocede a niveles de 2006

Las administraciones recortan un 7,6% sus plantillas desde 2011, un punto más que en España

Personal público en Castilla y León.-El Mundo de Castilla y León

Personal público en Castilla y León.-El Mundo de Castilla y León

Publicado por
Mar Peláez

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Castilla y León destruyó más de 13.500 empleos públicos entre 2011 y 2014. La reducción a mínimos de la tasa de reposición y los recortes aplicados en las distintas administraciones han llevado al sector público a quedarse al margen de la incipiente recuperación en el empleo que experimentan otros sectores.

Según figura en el último Informe sobre la Situación Económica y Social de Castilla y León, elaborado por el Consejo Económico y Social, la Comunidad contabilizaba en 2014 un total de 165.048 empleados públicos, lo que significa que el empleo de las administraciones retrocedió un 7,6% en la anterior legislatura.

La plantilla de empleados públicos tocó ‘techo’ en Castilla y León en 2011; año en el que se llegaron a computar 178.577 trabajadores. Sin embargo, tres años consecutivos de caídas han llevado a la Comunidad a regresar a niveles previos al inicio de la crisis económica.

Habría, por tanto, que remontarse a 2006 para encontrar unas plantillas en las distintas administraciones que rondaran los 165.000 empleados. La mayor caída se produjo en 2012, cuando se anotó una pérdida de más de 6.800 asalariados. En 2014 esa merma se cifró en 4.030.

Pero no sólo se ha reducido empleo público en la Comunidad, el ajuste realizado ha sido incluso más elevado que la media del país. Catilla y León perdió algo más de un punto en relación a España durante los últimos cuatro años –7,6% frente al 6,5% del país–.

Los datos del CES indican que todas las administraciones redujeron en Castilla y León sus efectivos de personal desde 2011 a 2014, aunque no todas en la misma proporción.

El mayor recorte aplicado en el empleo público en los útimos cuatro años se localizó en la Administración Local. Durante ese periodo, se destruyeron más de 6.350 empleos (un 15,7%).

Le siguió la Administración del Estado, con pérdidas cercanas a los 3.500 trabajadores (un 8,5%). Por contra, la Administración autonómica fue la que en menor medida aplicó recortes. Dejó de contabilizar 2.843 nóminas (un 3,2%).

Castilla y León reprodujo, de esta forma, los mismos parámetros que a nivel nacional, salvo porque las plantillas de las universidades cayeron en la Comunidad un 8,7%, mientras que a nivel nacional aumentaron en ese periodo un 44%.

Pese a estas variaciones, continúa siendo la Administación autonómica la que concentra el mayor número de efectivos, con 84.761 trabajadores. Representa de forma sostenida algo más del 51% del total. El personal de la Administración del Estado supone el 22,7% (37.531 trabajadores) y la Administración local el 20,6% (34.020). Cierra la tabla, con el 5,3%, el personal adscrito a las universidades públicas (8.736 asalariados).

En este reparto, se observa que el peso de los empleados en la Administración autonómica y en la Estatal es mayor en la Comunidad que en la media del país, en detrimento del porcentaje de efectivos de las administraciones locales y de las universidades en Castilla y León.

Pese a que la contracción en la dotación de personal fue mayor en Castilla y León, el número de empleados públicos que trabaja en la Comunidad por cada 100 habitantes es superior al conjunto del país –6,6% frente al 5,3% nacional–.

Las razones: la gran extensión territorial de Castilla y León, a su dispersión geográfica, al envejecimiento de la población y a elevado número de corporaciones locales.

Todas las provincias castellanas y leonesas perdieron efectivos trabajando para las administraciones en ese periodo y retrocedieron a niveles previos a la crisis. Ávila sufrió el mayor descenso. En el extremo contrario se colocó Segovia.

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