Investidura
«Fueron los líderes del PSOE quienes huyeron del barco»
Herrera reivindica su compromiso con la Comunidad y sus votos cuando Tudanca le ‘inhabilita’ por «falta de credibilidad» y actitud «apática»
Luis Tudanca personalizó ayer su discurso de oposición en Juan Vicente Herrera, por encima del PP o del programa de Gobierno que el candidato a la Presidencia de la Junta había desglosado por la mañana en su discurso de investidura.
En su estreno como portavoz socialista en las Cortes, planteó una enmienda a la totalidad de la hoja de 14 años de servicios del aspirante a la reelección, cuyo «lastre» –diagnostió– está en su «falta de credibilidad»; apreciación que acuñó como eslogan de su intervención.
«En cada investidura ha prometido un paraíso, que ha sido incapaz de alcanzar en 14 años de presidente y que hoy vuelve a describir como la tierra prometida a la que, cual mesías, nos guiará», le reprochó. «No hay un sólo indicador relevante en Castilla y León que haya mejorado durante la última legislatura, y apenas alguno desde que usted fue elegido presidente hace 14 años», diría después, en una afirmación tremendista.
En la metáfora del espejo, que Herrera convirtió en dardo contra Rajoy el 26 de mayo, se recreó Tudanca para recriminar al jefe del Ejecutivo en funciones que haya tenido «seis meses entretenida a media Comunidad» con sus «dudas» acerca de su candidatura y se haya pasado «un mes mirándose al espejo» hasta decidir si se sometía a la investidura. «Usted ha manoseado algo tan importante como el Gobierno democrático de Castilla y León», sostuvo.
El portavoz socialista anunció al inicio de su intervención el voto en contra de su grupo al candidato popular: «Porque no tiene credibilidad (...) y porque usted representa la continuidad y no vamos a traicionar a quienes han votado que las cosas cambien», justificó.
De alguna manera, Tudanca presentó a un candidato inhabilitado para ser presidente: «Todo el mundo sabe que no quiso ser candidato hace cuatro años y que tampoco lo ha querido ser ahora. No se puede gobernar desde la apatía y el desdén. No se puede gobernar desde un despacho y salir de él sólo durante los 15 días de campaña. En cada rincón de esta Comunidad le reprochan su ausencia».
Herrera fue vehemente en la réplica, cuando se aferró a la confianza que en él depositaron los más de 511.000 «paisanos» que le votaron el 24 de mayo. «A mí la credibilidad me la dan ellos, que saben quién soy, de dónde vengo y dónde están mis cariños políticos, que es en Castilla y León». Mensaje con el que también abrochó su intervención matinal, al presentarse como «alguien que no tiene ningún otro compromiso político superior».
Apego a la tierra que reivindicó frente a los hechos demostrados por los secretarios generales que ha tenido el Partido Socialista. «Hace cuatro años quise y hoy también quiero (...) Quienes abandonaron el barco son quienes le precedieron, no Juan Vicente Herrera», le espetó. «Cumpla usted con su obligación [de oposición]», añadió.
El cordón umbilical con Madrid de Óscar López (penúltimo secretario autonómico del PSCyL) fue argumento recurrente del presidente de la Junta en funciones durante sus debates dialécticos en los plenos de la última legislatura. Y todo apunta a que la etapa de diputado nacional de Luis Tudanca también va a comportar desgaste al socialista.
Así, el líder de la oposición acusó a Herrera de haber mantenido un «silencio atronador» con el Ejecutivo de Rajoy ante políticas perjuidiciales para la Comunidad e, irónico, le invitó a ser más beligerante «ahora que tiene una buena interlocución con Génova y puede llamar al número tres», alusión a Fernando Martínez Maillo, ajeno al círculo herreriano.
El candidato a la Presidencia de la Junta preguntó a Tudanca, de forma retórica, «dónde estaba» cuando el Gobierno autonómico batalló por la norma del ibérico;la supresión de partidos judiciales, los recortes de Dependencia; el copago hospitalario; la reforma local o los agravios por las ventajas en financiación. «Llevo desde 2001 [en la Presidencia] y no por casualidad. He merecido el respaldo suficiente en cuatro elecciones para estar aquí, cumplir un sueño y también para dejarse los pelos en la gatera», enfatizó.
Y le recordó a Tudanca el sentido de su voto desde su escaño en el Congreso a algunas iniciativas que han sido perjudiciales para Castilla y León, como el modelo de financiación vigente o las decisiones de 2010 que fueron «la guillotina para el carbón». «Usted también tiene un pasado, no sólo derecho a tener un futuro», espetó al portavoz socialista.