Agricultura-ganadería
La UE ve el fin de la cuota láctea como “un reto y una oportunidad” para el sector
La gran mayoría de ganaderos españoles se enfrenta a un escenario sin restricciones en el que nunca se ha visto involucrada

Un rebaño de vacas pasta en un prado en la localidad de Cueto (León)-Ical
Quedan apenas unos días para que concluya el mes de marzo y, con él, finalice también el sistema de las cuotas lácteas comunitario, que ha estado en marcha desde hace más de 30 años y del que se benefician en la actualidad alrededor de 650.000 de vaquerías en la UE, y 5.400 compañías que procesan productos lácteos, empleando a 300.000 personas. La gran mayoría de ganaderos españoles se enfrentará a un escenario sin restricciones en el que nunca se ha visto involucrada si no trabajaba antes de 1984.
Phil Hogan, comisario europeo de Agricultura y Desarrollo Rural, ha asegurado que el fin de las cuotas “constituye un reto a la vez que una oportunidad para la Unión”. Aunque ha reconocido que el sector está caracterizado por la volatilidad, ha asegurado que “tiene posibilidades de convertirse en uno de los impulsores económicos de la UE”.
La Comisión Europea se muestra optimista y estima que el fin de las cuotas no perjudicará al sector teniendo en cuenta el “considerable incremento del consumo de productos lácteos en los últimos años”. Prueba de ello son las exportaciones europeas, que han crecido un 45% en volumen y un 95 por ciento en valor en los últimos cinco años.
Bruselas asegura que la demanda global continuará aumentando un do por ciento en los próximos años, especialmente en productos con valor añadido como el queso. La demanda vendrá sobre todo de los mercados asiáticos; es el caso por ejemplo de Corea, donde las exportaciones de productos lácteos de la UE se duplicaron entre 2010 y 2014, pasando de representar 99 a 235 millones de euros.
El Ejecutivo comunitario cree que la producción se concentrará en regiones con costes de producción más bajos. Será una prueba clave para los ganaderos españoles, que han realizado enormes esfuerzos de inversión para competir con las granjas del norte de Europa. Sólo Alemania, Francia, Reino Unido, Holanda, Italia y Polonia engloban más del 70 por ciento de la producción europea.
Algunas regiones como las montañosas se verán especialmente afectadas, ya que son más vulnerables. No obstante, el comisario Hogan ha indicado que “podrán beneficiarse de todo el abanico de medidas de desarrollo rural derivadas del principio de subsidiaridad”.
Por su parte, el Observatorio del Mercado Europeo de la Leche se ocupará de supervisar la evolución de los precios y pondrá en marcha medidas ante circunstancias excepcionales. El régimen de las cuotas lácteas fue puesto en marcha ante la excesiva producción de los Estados miembros que, entre finales de los años 70 y 80, superaba ampliamente la demanda. La Comisión Europea fijó así un sistema de cuotas para reducir la producción y garantizar un precio por la leche a los ganaderos -notablemente superior al vigente en el mercado global-.En un principio, estaba previsto que las cuotas duraran cinco años. Sin embargo, se fueron prolongando sucesivamente, hasta que en 2003 la reforma de la Política Agrícola Común (PAC) puso una fecha definitiva sobre la mesa.