Medina busca captar fondos europeos para 30 proyectos
Inversiones para el empleo, como naves-nido, serán el objetivo de una nueva fase de la Agenda 21 / Una comisión gestionará las subvenciones
La estrategia de desarrollo local ‘Medina 21’ inició ayer una nueva programación. Serán cuatro años en los que incorporará dos novedades: su adhesión a los objetivos de desarrollo de la Unión Europea en el plan ‘Europa 2020’, y una comisión específica para buscar herramientas de financiación comunitarias y gestionarlas. Esta comisión, que se ha dado en llamar ‘transversal’ por el equipo técnico de Medina 21, ‘buceará’ en los distintos programas de desarrollo de la UE con nombres raros como Urbact, Interreg o ‘City Center Doctor’.
Así lo plantearon en la tarde de ayer los principales responsables de la agenda de desarrollo, en una reunión dirigida a los agentes sociales, asociaciones vecinales y ciudadanos que quisieron acercarse al salón de plenos delAyuntamiento. La concejala de Desarrollo Local, Raquel Alonso; el agente del área, David Muriel y el responsable de la asistencia técnica, José Luis Yustos, explicaron también los resultados obtenidos en el periodo que concluye, 2013-2016.
«Iniciamos así el calendario de trabajo para elegir, entre todos, 30 nuevos proyectos que creamos prioritarios para el desarrollo de la localidad», explicó Muriel en respuesta a este periódico. «A partir de ahora, se inicia un cronograma que culminará con una nueva estrategia».
Tras el primer encuentro y antes de esa estación, los participantes en la estrategia recopilarán documentación, planificarán la participación, a base de grupos focales (entrevistas grupales) y encuestas ciudadanas.
Tras esos primeros trabajos, los redactores del nuevo plan Medina 21, vigente de 2017 a 2020, elaborarán un documento público de síntesis, que presentarán tras el verano. En él se recogerán las nuevas prioridades entre las que podría figurar una pendiente del último plan: la creación de naves-nido en el Vivero de Empresas. Inmediatamente después de la presentación se valorarán las líneas de financiación.
Para acometer la tarea, el área de Desarrollo Local propuso la composición de tres grupos focales, con diferentes integrantes, cada uno de ellos con un ámbito de actuación: uno sobre habitabilidad y participación ciudadana, que cuidará de los aspectos ambientales. Otro de comercio y turismo, que planificará los aspectos económicos. El tercero, de empleo e industria, que se ocupará de los aspectos sociales y, por último, el aludido grupo ‘transversal’, que buscará y gestionará herramientas de financiación, sobre todo dentro de la amplia lista de proyectos europeos.
Medina 21 es heredera de todas las anteriores estrategias locales vinculadas a la Agenda 21, que nació en el seno de la ONU en 1992. Lo que al principio era un plan enfocado a la sostenibilidad ambiental, con los años ha extendido sus raíces a lo económico y lo social.
Así, los objetivos establecidos por Europa para 2020, que ahora iluminarán las acciones a emprender, son: primero, garantizar el empleo al 75% de las personas de 20 a 64 años; segundo, la inversión del 3% del PIB de la UE en investigación y desarrollo; tercero, situar las emisiones de gases de efecto invernadero al menos un 20% por debajo de los niveles de 1990, generar el 20% de nuestras necesidades de energía a partir de fuentes renovables y aumentar la eficacia energética un 20%; cuarto, reducir las tasas de abandono escolar por debajo del 10% y lograr que al menos un 40% de las personas de 30 a 34 años hayan terminado estudios superiores. Por último, reducir al menos en 20 millones el número de personas en riesgo de pobreza o exclusión social.
En cuanto a las acciones desarrolladas en la fase 2013-2016, Muriel, Alonso y Yustos pusieron de manifiesto que de los 30 proyectos planteados al inicio del programa, se han ejecutado 18, otros 8 se encuentran en ejecución y 4 no se han ejecutado. Entre las listas de proyectos de la Agenda Local 21 desde su puesta en marcha en el Ayuntamiento de Medina del Campo, hace más de dos décadas, dos se repinten periodo tras periodo y aún no se han acometido.
El primero, la construcción de una residencia pública de mayores. Aunque en 2011 comenzaron las obras y parecía que se iba a materializar el proyecto, las grúas se detuvieron. Ahora, Ayuntamiento y Junta se echan mutuamente las culpas de esa paralización. El segundo es la rehabilitación del Hospital de la Purísima Concepción y San Diego de Alcalá, más conocido como‘Hospital Simón Ruiz’. El emblemático edificio necesita una inversión de varios millones de euros para ser rehabilitado.