Aplazado a verano el final de la primera fase del ‘macropolígono’
La Consejería de Economía ha invertido ya 40,7 millones en esta etapa
Situación actual de las obras del Polígono del Canal de Castilla.-MIGUEL ÁNGEL SANTOS
El fin de las obras de la primera fase del ‘macropolígono’ del Canal de Castilla se están haciendo esperar. A pesar de que estaba previsto que se terminaran entre marzo y abril, fuentes de la Consejería de Economía y Hacienda confirmaron a este periódico que la finalización de la obra se retrasa hasta verano de este año.
El motivo del cambio de plazo, según indican, se debe a la reestructuración de la obra, que supuso nuevos trámites administrativos y la reconsideración de los accesos. No obstante, el 84% de la inversión de esta fase ya se había realizado a fecha de 31 de marzo, es decir, 40,7 millones. El total de esta inyección sería de 48,5 millones de euros, casi la mitad del total, «ya que se acometen determinadas infraestructuras que darán servicio en el futuro al polígono».
Economía está actualmente estudiando el precio de venta inicial de las parcelas de la primera fase, de acuerdo con lo establecido por la Agencia de Innovación, Financiación e Interacionalización Empresarial (ADE) en cuanto a las normas de comercialización de los polígonos. La segunda etapa se iniciará cuando esté vendida y en uso «una parte muy importante» de la primera. A la primera fase le corresponden 1.013.426 metros cuadrados y a la segunda, 1.496.265. Por su parte, la tercera tendrá 1.020.606.
Uno de los aspectos que más afectan a los vecinos en esta situación es el corte de algunos accesos, ya que la superficie –de 353 hectáreas– se encuentra en laA-62, en los términos municipales de Cabezón de Pisuerga, Corcos del Valle y Cigales. Así, aunque la autovía sigue abierta al tráfico con normalidad, los accesos por el lado derecho están provisionalmente reordenados a través de los enlaces 102 y 112, así como el corte del enlace 109, tal y como autorizó la Dirección General de Carreteras.
La inversión total será de 90 millones de euros y el número de parcelas industriales finales resultantes ascenderá a 218 con tamaños que varían desde los 1.000 metros cuadrados a manzanas que suman 267.000 pasando por todos los tamaños intermedios entre una y otra superficie, según fuentes de la Consejería.
El 56% de la superficie del ‘macropolígono’ estará destinada ala zona productiva y empresarial industrial y el resto se repartirá entre sistemas generales, aparcamientos, equipamientos públicos, sistemas locales, espacios libres y viarios.
Esta primera fase contará con un gran porcentaje de parcelas industriales, en concreto, 636.610 metros cuadrados, es decir, el 62,8%. Habrá 28.351 metros cuadrados de oficinas(2,79%), 36.545 de equipamiento público (3,6%) y 311.920 de vías públicas (30,7%)
Este amplio proyecto se remonta a 2005, en un buen momento económico, cuando la Junta decidió realizar una actuación de suelo industrial en un lugar cercano a la capital vallisoletana, que tuviera una superficie relativamente plana y buenos accesos. Fueron varias las razones que llevaron al Ejecutivo autonómico a elegir esta zona para su construcción: la proximidad al Pisuerga y al Canal de Castilla, que garantiza un buen suministro de agua; la cercanía al aeropuerto de Villanubla; un tamaño suficiente para ofrecer parcelas de diferentes dimensiones; permite cubrir la demanda de suelo industrial entre Valladolid y Palencia.
Uno de los objetivos de la Junta era precisamente potenciar la demanda industrial entre Valladolid y Palencia, además de «garantizar el desarrollo de suelo industrial con estándares altos de urbanización».