Medina del Campo
Un asunto privado que trascendió a lo político
El desencadenante de la crisis en el seno del PP de Medina del Campo tiene todos los ingredientes de una película de enredos. Comenzó con un ‘affaire’ que debería haber quedado en el ámbito de la intimidad, pero se convirtió en una morbosa historia que corre de boca en boca entre los vecinos de una localidad de poco más de 20.000 habitantes. Ni siquiera la prevaricación del exalcalde Crescencio Martín Pascual mermó tanto la credibilidad de los ediles ‘populares’. En cuanto a chismorreo, los líos de faldas ganan.
Ocurrió en la noche del jueves, tras una reunión en el Ayuntamiento. Eduardo Marcos y Alicia Ladoire se desplazaron a un camino rural de las afueras, donde les sorprendió el marido de Ladoire, José Andrés N. N. Llevado, al parecer, por los celos, insultó, presumiblemente, a su esposa, y agredió a Marcos causándole contusiones.
Hasta ahí habría resultado un asunto estrictamente privado, pero Marcos y Ladoire se presentaron de inmediato en Comisaría para acusar al cónyuge ‘despechado’.Era la 1,30 de la madrugada. Ella lo denunció por maltrato psicológico, y él por lesiones. Ahí comenzó el revuelo, que siguió en el Hospital de la villa, donde todos les conocieron cuando se presentaron a reclamar el informe del forense. Como marca el protocolo, la Policía Nacional detuvo a José Andrés y lo mantuvo en Comisaría hasta ponerlo a disposición judicial por la mañana. A esa hora Ladoire ya había retirado su denuncia, pero permanecen las actuaciones de oficio por un posible caso de violencia de género.
Ninguno de los dos ediles protagonistas quiso ayer hacer declaraciones a este periódico. Sí pidieron respeto y comprensión porque «se están diciendo muchas falsedades», aseguró ella.