Mayorga
Del primer buzón tallado en piedra a la era de la PDA
El primer vestigio, situado en Mayorga, simboliza la evolución tecnológica y de criterios de distribución

Pilar Becares, cartera de Mayorga, reparte el correo con la PDA.-ICAL
Es de la mano de Felipe V, el primer Borbón de la línea dinástica española, cuando la Corona asume a comienzos del siglo XVIII el monopolio del servicio de correos, a partir de 1716. Hasta entonces se trataba de un servicio controlado en régimen de exclusividad por la familia Vélez de Guevara.
Mucho ha cambiado todo desde entonces hasta la actual Sociedad Estatal Correos y Telégrafos, operador responsable de prestar el Servicio Postal Universal en España. El testigo más antiguo que se conserva en todo el país es un añejo buzón tallado en piedra, que preside la fachada de la vivienda de la viuda de José Patrocinio Bernardo, en el número 42 de la calle Derecha, en la localidad vallisoletana de Mayorga.
Según reflejan las Ordenanzas de Correos de España, las primeras alusiones a la existencia de buzones datan de 1762, cuando se estableció «abrir agujero o reja en todas las hijuelas o veredas por donde se echen cartas, sin que se puedan recibir en mano».
Hoy el origen de este buzón no está claro y son muchas las historias que circulan en torno a él, aunque la más extendida la recuerda Faustino Tejedor, coordinador de las unidades de distribución de Correos en buena parte de los principales núcleos rurales de Castilla y León, informa Ical.
«El entorno de Rioseco, Villalón y Mayorga era una zona de tránsito de comercio de pieles y de otras mercancías, era una ruta de comercio y tenía sus sitios de descanso para los animales y las personas, con sus posadas y casas de postas. En la Ilustración se implantó el sistema de recoger las comunicaciones en un lugar para llevarlas a otros lugares con caballos, de posta a posta, y en Mayorga estaba ésta», señala.
El jefe de la unidad de reparto de la zona de Medina de Rioseco, José Clavero, lleva tres décadas trabajando en Correos, un periodo de tiempo en el que el día a día en su trabajo ha variado sustancialmente. «La distribución se organiza en base a criterios de optimización logística, más que atendiendo a los límites provinciales», apunta.
«Esto es un proceso de adaptación continua, y si tenemos en cuenta que la edad media del personal de Correos es bastante avanzada, creo que en general están asumiendo bien la convivencia con las nuevas tecnologías», añade Tejedor.
Un ejemplo es el uso de la PDA, que desde hace un año está implantado en toda España y que se comenzó a probar en núcleos rurales de toda Castilla y León hace un lustro para el registro electrónico inmediato de todos los procesos. «El sistema se integró antes en el mundo rural que en las grandes ciudades. Valladolid fue una de las primeras, pero antes estos dispositivos llegaron a lugares como Mayorga», refrenda Faustino Tejedor.