CURIEL DE DUERO

Yllera busca un gran enólogo francés para sus nuevos riberas

El grupo invierte 9ME en la compra de Entrecastillos, en la que elaborará esta añada 400.000 botellas / Prevé que la nueva bodega abra al grupo las puertas de la exportación

Roberto García Cabezas; Marcos y Jesús Yllera;Ramón Martínez Palacios; y Carlos Yllera, socios del Grupo Yllera, ayer, presentando la nueva bodega.-Ical

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F. Lázaro
Valladolid

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Nueve millones de euros para internacionalizar sus vinos. Esta es la inversión que, con fondos propios, ha desembolsado el vallisoletano Grupo Yllera para dar vida a una nueva bodega en Ribera del Duero destinada a la elaboración de vinos de alta calidad. Para ello, ha cerrado –como ya adelantó este diario el domingo– la compra de Entrecastillos, situada en Curiel de Duero, y sus 25 hectáreas de viñedo (22 de tempranillo y el resto de cabernet sauvignon), la mayoría rodeando la elaboradora. Por el momento, la propiedad está rematando obras y equipamiento de una bodega terminada en 2008 pero que no llegó a ser estrenada y cuyo diseño le valió una mención en la X Bienal de Arquitectura 2007/2008.

El proyecto es singular, pero lo que le hará verdaderamente especial son dos detalles: para empezar, la bodega ha cerrado un acuerdo para provisionarse con el fruto de 30 hectáreas de viñedo muy viejo, centenario, situado en la ribera burgalesa, en torno a la localidad de La Aguilera. Y, para continuar, la familia Yllera esta negociando la incorporación a su nueva bodega en calidad de asesor enológico de un enólogo de «talla internacional», y ya han avanzado conversaciones con alguno «de los mejores del mundo» que firman vinos de talla mundial en un Premier Cru bordelés.

«Este asesor de prestigio internacional será alguien que conozca el viñedo, que crea en el proyecto y que esté convencido de que puede hacer uno de los mejores vinos de España con estas instalaciones y esta uva singular», aseguró Marcos Yllera, copresidente de la bodega. La intención es que esta persona se incorpore al proyecto este mismo año. En esencia, el punto de partida de este proyecto pasa por elaborar un vino que exprese las características propias de la tempranillo de Ribera del Duero, con un toque actual y dotado de larga vida.

«Con las instalaciones de la bodega y con unas viñas emblemáticas, por muy mal que lo hagamos es imposible que elaboremos mal vino», bromeó Yllera, que agregó que la compra de Entrecastillos es «un profundo salto de calidad y un nuevo impulso para situarnos entre los grupos bodegueros más importantes de España».

«Queremos hacer los mejores vinos de Ribera del Duero, dicho con toda la humildad del mundo, y a ver si lo conseguimos, porque de ese modo será uno de los mejores vinos de España y por ende, de todo el mundo», añadió Yllera, responsable de este grupo familiar que se fundó en la década de los setenta en Rueda. «El objetivo clave de esta importante inversión para una empresa familiar es reposicionarnos en los mercados exteriores; sólo vendemos un 10%-12% de nuestra producción en exportación, somos muy potentes en España y no hemos dejado de crecer durante la crisis, pero esta bodega nos ayudará a exportar», agregó Yllera.

La nueva propiedad está acometiendo las obras necesarias para poder elaborar esta añada 2015 en las instalaciones de Entrecastillos –suma 5.000 metros cuadrados de superficie–, una primera cosecha con unos 400.000 kilos de uva, de los que 80.000 kilos serán para «un vino premium» y 20.000 para uno «superpremium» procedente de diferentes viñedos prefiloxéricos, con suelos, altitud y orientaciones diferentes que se vinificarán por separado.

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La bodega tiene una capacidad total para vinificar un millón de kilos y, por el momento, Yllera ha contratado a cuatro personas. Con esta nueva bodega, el grupo cuenta con dos elaboradoras en Ribera (Entrecastillos y la que adquirió en los 80 en Boada de Roa, donde elabora Bracamonte y Pepe Yllera, entre otros) y otras dos en Rueda, una centrada en enoturismo (El Hilo de Ariadna, en el centro de la localidad) y la otra para la producción de sus etiquetas de Rueda, Vino de la Tierra de Castilla y León y el frizzante 5.5. Además, cuenta con referencias en Rioja y Toro y elabora 4,5 millones de botellas por campaña.