OPERACIÓN NUCLEO NACIONAL

Los vecinos de Recondo ante la operación contra grupos nazis en Valladolid: "Nos ha chocado tanta parafernalia, es un vecino que llevaba una vida normal"

La Policía Nacional irrumpió en el edificio a las 5:30 horas "Cuando he visto armas, he dicho aquí hay algo gordo"

La puerta del domicilio en el que residia el detenido en la calle Recondo E.M.

Valladolid

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La operación policial contra el entorno de Núcleo Nacional dejó una escena poco habitual a primera hora de la mañana en el número 17 de la calle Recondo de Valladolid. Furgones blindados, agentes de la Policía Nacional armados y un ariete para derribar las puertas del de la vivienda de Enrique Lemus. El dispositivo comenzó alrededor "de las 05:30 horas" y se prolongó "durante toda la mañana", con un registro que no terminó hasta "aproximadamente las once", según los testimonios recabados entre los vecinos del inmueble por este periódico.

Los agentes accedieron al portal cuando todavía era de noche. "Han entrado en el portal y han roto la puerta",  explica una mujer que reside en el edificio. La vecina asegura que los policías entraron "cargados de armas" y que el despliegue llamó especialmente su atención cuando pudo comprobar la cantidad de efectivos y los medios que habían trasladado hasta el edificio.

La intervención continuó en las plantas superiores, donde los agentes se dirigieron hasta el domicilio de Lemus. Allí también tuvieron que emplear un ariete para echar abajo la puerta después de intentar acceder sin éxito. "Han reventado la puerta de abajo y han subido y han reventado la puerta de su casa", relataba otro residente, que conocía al detenido por coincidir habitualmente con él en el edificio.

La dimensión del operativo no fue percibida por todos los vecinos desde el primer momento. Al tratarse de una intervención de madrugada, algunos permanecían dormidos cuando se produjo la entrada policial y no llegaron a escuchar los golpes contra las puertas. "Como ha sido de madrugada no nos hemos enterado del ruido porque estábamos dormidos", explica uno de los residentes, que tuvo conocimiento de lo ocurrido posteriormente, cuando comenzó a ver el movimiento de los  agentes en el inmueble.

La presencia de agentes fuertemente armados y de vehículos policiales de grandes dimensiones convirtió la intervención en una escena llamativa para quienes comenzaron a salir de sus viviendas durante la mañan. "A las 10:08 minutos he bajado y he visto a los policías en el portal haciendo fotos", explica la mujer en referencia a las actuaciones que todavía se estaban desarrollando en las zonas comunes. 

La imagen que se encontró en el exterior tampoco pasó desapercibida. "He visto dos furgones grandes blindados en la puerta y cuando he visto armas he dicho aquí hay algo gordo", explica esta residente, que destaca el despliegue de vehículos y efectivos que rodeaba el inmueble. 

Dentro del domicilio, el registro se prolongó hasta aproximadamente las once. En el interior "había entre cuatro y cinco policías, mientras que otros tres estaban en el portal". A ellos se sumaban efectivos de Policía Judicial. "Le han registrado el piso entero", explica una joven residente en el inmueble, que tuvo conocimiento de las actuaciones desarrolladas en la vivienda durante la mañana.

Los agentes también "dejaron documentación en la puerta" durante el registro, según el testimonio de la residente, que pudo observar parte del trabajo policial. Entre los efectivos había uno vestido distinto a los demás, una indumentaria que le llamó especialmente la atención. "Yo he visto a un policía con un mono, tipo de albañil, que me ha extrañado", señala.

El vecino también recuerda la presencia de un agente armado con un fusil en la entrada del edificio. «Había uno en la puerta con un fusil, que ni en la guerra de Ucrania», comenta. Según su relato, los policías desplazados hasta Valladolid procedían de fuera de la provincia, un detalle que también contribuyó a que los residentes percibieran la operación como un dispositivo extraordinario.

La intervención incluyó, además, el registro de las pertenencias de Lemus y la posible retirada de las armas que pudiera tener en su domicilio. El detenido "era aficionado al tiro olímpico" y que "acudía a practicar a las instalaciones de Fuente de la Mora"·. "Le han debido de quitar todas las armas", apunta, aunque no concreta cuántas ni de qué tipo eran.

Sobre la vida de Lemus en el inmueble, los testimonios de los residentes son diferentes. Uno de ellos asegura que "llevaba más de cinco años viviendo en el edificio" y mantenía una rutina bastante estable. "Todos los días bajaba a las seis y media a tomar café", recuerda. También lo define como un vecino de trato cordial, «a mí Enrique me cae muy bien, es muy buen vecino».

Otra residente recuerda haber coincidido con él durante años a primera hora de la mañana. "solía bajar con él alrededor de las siete", Según explica. Aunque asegura que desconocía los detalles de su actividad fuera de la vida cotidiana en el edificio. El detenido vivía "de alquiler", según apunta esta vecina, que también recuerda vio uno de los policías "hablando con una mujer de toda la vida" a la que identifica como posible propietaria del piso.

La convivencia con Lemus, sin embargo, no era igual de cercana para todos los habitantes del inmueble. "No me he cruzado con él en estos cinco años", explica su pareja en el reyano.  "No sé quién es, no le pongo cara", añade.

La magnitud del despliegue fue, en cualquier caso, uno de los aspectos que más comentarios generó entre quienes pudieron observarlo. "A los vecinos nos ha chocado tanta parafernalia", resume uno de los residentes, que destaca especialmente la presencia de policías armados y la utilización de medios para forzar las entradas. "Si le estaban haciendo un seguimiento, no sé cómo han preparado todo este lío», comenta.

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La actuación en la calle Recondo se enmarca en la operación nacional coordinada por la Comisaría General de Información contra el entorno de Núcleo Nacional y Noviembre Nacional. La investigación, dirigida por un juzgado de Gijón, incluyó registros en distintas provincias españolas y varias detenciones. Entre ellas figura la de Enrique Lemus en Valladolid, cuyo domicilio fue registrado durante más de cinco horas en un operativo que comenzó de madrugada y que los vecinos recuerdan por los dos furgones blindados, las armas largas y las puertas derribadas.