ZONA DE BAJAS EMISIONES
Valladolid evita el cierre de la ZBE por contaminación y limita la velocidad a 30 kilómetros por hora
Ecologistas exige "la restricción total del tráfico dentro de la zona de bajas emisiones" y que "se valore extender la medida hasta la ronda interior de Valladolid"
El ozono cierra al tráfico la ZBE de Valladolid, en una imagen de archivo.
Los altos niveles de ozono vuelven a la carga en Valladolid y obligan a reducir la velocidad en la Zona de Bajas Emisiones (ZBE). Tras tres días en los que se han registrado valores superiores a 120 µg/m3 en las estaciones de medida, los conductores deberán aminorar la velocidad a 30 kilómetros por hora. Así, el Ayuntamiento repite la fórmula que empleó la última vez que se produjo el mismo escenario con el fin de no tener que cerrar completamente la ZBE.
La 'Situación 1 preventiva' fue activa ayer, un escenario que se ha mantenido este jueves tras tres días consecutivos superando los valores límite y que se ha traducido, por ejemplo, en pasar de 107 µg/m3 el pasado domingo a 153 µg/m3 este jueves, de acuerdo con los datos de la estación de Vega Sicilia; o de 102 µg/m3 a 148 µg/m3 en Puente de Poniente, según informa la nota de prensa remitida a los medios.
Debido a esto, quienes transiten por la ZBE tendrán la posibilidad de utilizar los aparcamientos disuasorios de manera gratuita. Además, el Ayuntamiento ha informado de un refuerzo en las líneas de Auvasa así como la dotación de bicicletas disponibles, en función de la demanda. No obstante, el Ayuntamiento ha llamado a la "colaboración y compromiso de la ciudadanía" que posea vehículos con las etiquetas B y C, a los que ha solicitado que, de manera voluntaria, "eviten acceder al interior de la ZBE".
Valladolid
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Previsiones y recomendaciones
De acuerdo con las previsiones facilitadas por el Consistorio, el ozono continuará reflejando grandes concentraciones a consecuencia de los episodios de calor extremo que se están viviendo actualmente. El ozono se forma a partir de la reacción fotoquímica en días calurosos y, en esta ocasión, también puede venir motivado por la presencia en concentraciones elevadas de sustancias denominadas precursores de ozono, que se emiten en los incendios, según informa el Consistorio.
En este caso, las partículas registradas provienen del norte de África. Durante la jornada de ayer, se superaron en todas las estaciones de medida de la RCCAVA los valores de referencia recogidos en el Plan de Acción en Situaciones de Alerta por Contaminación del Aire Urbano.
Los grupos de riesgo deben considerar el reducir las actividades al aire libre, hacerlas en espacios interiores y realizarlas cuando la calidad del aire mejore, así como seguir la pauta médica. La población general también puede considerar el reducir la actividad en el exterior si experimenta síntomas como falta de aire, tos o irritación de garganta.
Ecologistas pide a Carnero medidas de restricción del tráfico
Ecologistas en Acción emitió hoy un comunicado donde requiere al alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, que ponga en marcha todas las medidas de restricción del tráfico contempladas en la Situación 2 del Plan de Alerta por contaminación del aire por ozono, después de tres días consecutivos superando el umbral legal en la ciudad, cifrado en en 120 microgramos de ozono por metro cúbico de aire. En ese sentido, reclaman la restricción total del tráfico dentro de la zona de bajas emisiones, y que valore extender la medida hasta la ronda interior del municipio.
En lo que llevamos de verano se trata del quinto episodio de este contaminante, que acumula ya una media de 25 días por encima del límite legal, la peor situación de largo de las últimas dos décadas, desde el año 2005. Las concentraciones más elevadas se vienen registrando en las estaciones de medición del Paseo del Cauce, al norte, y la Carretera de Madrid, al sur.
Según apuntan en un comunicado difundido por Ical, la nota informativa publicada ayer miércoles por el Servicio de Medio Ambiente prevé la prolongación de esta situación hasta al menos este fin de semana, en base al modelo de predicción municipal. Sin embargo, el Ayuntamiento de Valladolid no ha activado todavía la Situación 2 de su Plan de Acción en Situaciones de Alerta por Contaminación del Aire Urbano.
En el año 2023, la exposición a niveles de ozono muy inferiores a los registrados este año ocasionó en la provincia de Valladolid hasta 110 muertes prematuras, según la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), cebándose en la población infantil y anciana, las mujeres embarazadas y las personas con enfermedades cardiorrespiratorias crónicas.
Para la organización ambiental, ceñir la actuación municipal como en los dos últimos episodios de contaminación a la reducción de la velocidad a 30 kilómetros por hora, en unas calles del casco histórico ya limitadas a la misma de forma ordinaria, abandonaría a su suerte a las miles de personas afectadas por la contaminación del aire en nuestra ciudad.
Además, reclaman a Carnero que ponga en marcha la revisión de las medidas del Plan de Alerta, y le solicita una reunión que aún no ha recibido respuesta municipal. En concreto, consideran necesaria la extensión del ámbito de la Zona de Bajas Emisiones hasta la ronda interior de Valladolid, para filtrar todo el tráfico metropolitano de entrada a la ciudad y extender sus beneficios ambientales y sanitarios a los barrios, siguiendo el modelo de ciudades como Barcelona, Madrid o Pontevedra, con zonas de bajas emisiones que abarcan la mayor parte de dichas urbes, para reducir su tráfico interno.
Asimismo, estiman que esta medida debería acompañarse del refuerzo del transporte público eléctrico, en especial mediante la creación de un verdadero transporte metropolitano que podría procurar Auvasa, con la adecuada financiación por parte de la Junta de Castilla y León y el Gobierno de España. La liberación de espacio público por la menor circulación de automóviles potenciaría asimismo la movilidad activa peatonal y ciclista, reduciendo el ruido y la siniestralidad.
Otras medidas necesarias para reducir el ozono durante los episodios de contaminación pasan por limitar el uso de disolventes orgánicos en actividades industriales y domésticas, evitar el suministro de combustibles y la pavimentación y pintado de calles en las horas centrales del día, reducir la velocidad máxima en las rondas de circunvalación y las autovías que confluyen en la ciudad o limitar el acceso motorizado a un gran centro comercial como Río Shopping.
El ozono troposférico, también conocido como ozono “malo” por contraposición al de la estratosfera, es un contaminante secundario producido por la reacción entre la luz solar y el dióxido de nitrógeno y los hidrocarburos emitidos por los automóviles y algunas industrias. Por inhalación, provoca un incremento del riesgo de enfermedades respiratorias agudas y reducción de la función pulmonar, así como el agravamiento de patologías cardiovasculares.
En episodios de contaminación por ozono situaciones como la actual con la ola de calor, las personas más vulnerables deben evitar exponerse a este contaminante en el exterior de sus viviendas, evitando esfuerzos desacostumbrados al aire libre. El ozono, además de para las personas, es también tóxico para la vegetación, dañando el arbolado urbano, los parques y los bosques, y reduciendo la productividad de los cultivos.