COMEDORES ESCOLARES
El Ayuntamiento de Valladolid abre los comedores de cinco colegios para familias vulnerables
170 niños en los centros Antonio Allúe Morer, Gonzalo de Córdoba, Entre Ríos, Miguel Hernández y San Fernando reciben almuerzo, comida y participan en actividades lúdicas

CEIP Antonio Allué Morer, uno de los centros que ofrece servicio de comedor.
Los comedores de Valladolid abren un verano más sus cocinas para familias vulnerables. Fogones preparados y delantales colocados, durante la campaña de esta época estival esta iniciativa del Ayuntamiento de Valladolid dará servicio a un total de 170 niños en el conocido como programa ‘Compartiendo Verano 2026’, que sopla ya las velas de su undécima edición.
Una iniciativa que arrancó el pasado 1 de julio y se extenderá hasta el 31 de agosto. En esta ocasión, los cinco centros ubicados en diferentes barrios de la ciudad encargados de ofrecer a los menores almuerzo y comida serán el Antonio Allúe Morer, en la calle La Transición, 10-12, que ya acoge a 40 niños matriculados; el Gonzalo de Córdoba en avenida de Burgos 11, con otros 40 comensales matriculados; el Entre Ríos (antiguo CEIP José María Gutiérrez del Castillo,) en la calle Soto 64, que cuenta con 46 niños y el colegio Miguel Hernández, en calle Tordo 7 , con 44 niños.
Además, la concejala de Educación y Cultura, Irene Carvajal, detalla también a este periódico el funcionamiento del servicio ‘Compartiendo Verano 2026’en el colegio San Fernando, en la calle Padre Claret 11, que funciona de una manera «un poco diferente» al resto de centros , de acuerdo con las palabras de la concejala.
Y es que, para empezar, el servicio solamente funciona durante el mes de julio, a diferencia del resto de comedores. «Proporcionamos comida a 39 niños, además de hacer actividades ludicas y estivales», explica Carvajal.
En este caso, este servicio lo presta la empresa Conalamar, que brinda 170 comidas daria con una media de asistencia de unas 120 plazas, tal y como confirm la concejala . «Incluye ir a buscar a los niños a partir de las 11.00 horas y posteriomente se realizan las actividades lúdicas y estivales», matiza.
Así, cinco centros que sonlos encargados de poner comida sobre la mesa de manera completamente gratuita para 170 menores de entre 4 y 14 años con prioridad para familias vulnerables que, además, también pueden disfrutar de actividades de animación sociocultural, tal y como se detalla en la página web del Consistorio.
Un servicio que se centra especialmente, un año más, en las familias vulnerables. «La prioridad la tienen las familias especialmente vulnerables que están apuntadas a los comedores escolares durante el curso y de las que somos conocedoras», afirma.
Así, las familias vulnerables podrán dejar a los niños a las 11.00 horas en el comedor seleccionado, mientras que la hora de recogida se establece entre las 15.00 y las 15.30 horas de lunes a viernes..
La concejala de Educación y Cultura, Irene Carvajal, explica a este periódico la importancia de continuar con esta iniciativa iniciada hace ya más de una década por el anterior equipo de gobierno. «Es una iniciativa que comenzó cuando Óscar Puente era alcalde y que nosotros hemos dotado de un mayor presupuesto. Creemos que las cosas buenas no solamente hay que repetirlas, sino implementarlas y mejorarlas», reflexionó al respecto Carvajal.
Irene Carvajal explica, no obstante, que en el mes de agosto el número de comensales suele experimentar variaciones con motivo de los desplazamientos de las familias durante el verano. «Nos ocurre todos los años. Se apuntan porque es gratuito pero muchas familias salen en agosto, se van a otras localidades o a los pueblos para disfrutar también del verano», afirma.
Además, los comedores de estos cinco centros -son cuatro los que operan hasta el 31 de agosto- también acogen «de manera excepcional» a niños derivados desde Servicios Sociales. «Con carácter excepcional contactan con nosotros y nos derivan a algún niño de familias especialmente vulnerables por necesidad o fuerza mayor y también les atendemos».
Un menú que también se adaptará a las posibles alergias que pudieran estar presentes, uno de los temas que mayor preocupación suelen causar a los padres de alérgenos. «La comida está preparada para aquellos niños que tengan alergias o necesidades especiales por enfermedad», confirma Carvajal.
Cabe recordar que, en caso de ausencia del menor, se deberá informar al colegio mediante WhatsApp al número facilitado por el propio centro indicando nombre y apellidos del menor y días. La acumulación de tres ausencias sin justificar puede ser motivo a la baja del menor del programa.
Por otro lado, en caso de producirse bajas voluntarias, estas se comunican directamente al Servicio de Educación, bien a través del correo electrónico cpe@ava.es o mediante llamada telefónica al 983426465. El programa también remarca la importancia de respetar las normas de convivencia dentro de los centros, así como la buena conducta para favorecer «que el ambiente del centro sea tranquilo y relajado para el beneficio de todos».
En caso de que el comportamiento no se ajuste a las normas, el centro se pondrá en contacto con la familia del menor y se tratará de solventar el problema. Si hubiera reincidencia, el Servicio de Educación del Ayuntamiento de Valladolid se pondrá en contacto con la familia del menor para valorar su colaboración en la mejora del comportamiento del menor.
En caso de que no se dé esa mejora, tal y como se detalla en los compromisos, Educación y dependiendo de la gravedad del hecho, el menor podrá ser expulsado del programa de forma temporal o definitiva.