Espíritus Libres |Teresa Pérez Daniel / Musicóloga
"Es difícil que toques una puerta en Mayorga y que no te canten una habanera"
Lo de Teresa Pérez Daniel va más allá del anecdotario. En los últimos años ha logrado que Mayorga y Castilla y León sean referencias en un hecho musical tan definido como la habanera

La musicóloga Teresa Pérez Daniel.
PREGUNTA.- ¿Qué es para usted ser un espíritu libre?
RESPUESTA.- Ser independiente, con espacios libres para el crecimiento personal al margen de modas y vidas convencionales. Un compromiso con la felicidad.
P.- ¿Cómo se gana la vida?
R.- En la actualidad soy una pensionista acomodada, lo que me permite mantener mi independencia.
P.- ¿Qué le gustaría ser de mayor?
R.- Una persona libre y vinculada siempre a la habanera.
P.- ¿De qué se siente más orgullosa?
R.- De revitalizar la habanera como un hecho cultural.
P.- ¿Tiene algún sueño por cumplir?
R.- Crear una escuela de música para niños en mi pueblo, Mayorga.
P.- ¿Qué es para usted el amor?
R.- El motor de la vida.
P.- ¿Qué tal se lleva con Dios?
R.- Ante tantas guerras y desastres le hago muchas preguntas todos los días, pero no tengo respuestas.
P.- Otro espíritu libre al que admire.
R.- A mi abuela materna, Orencia, por ser una mujer que supo mantener su independencia.
P.- ¿Por qué se interesó por las habaneras?
R.- Antes de hablar, yo canté una habanera, porque estaba acostumbrada a escuchársela cantar a mi abuela y a mi madre. Es un son que me acompaña desde la más tierna infancia.
P.- En Mayorga, ¿los niños de su generación estaban familiarizados con este son?
R.- Sí, porque en Mayorga hubo una iniciativa que pagaba la manutención del profesor de música durante muchos años. Se hicieron escuelas, coros, orquestas… Creó un poso muy vinculado a la habanera que duró desde mediados del siglo XIX hasta mediados del XX. Es difícil que toques una puerta en Mayorga y que no te canten una habanera.
P.- Su primer libro es ‘Castilla canta habaneras’. Está claro que en Mayorga es así, pero ¿y en el resto de la región?
R.- Solo en Miranda de Ebro existe un festival de habaneras, pero en modo coral. Se cantan en las casas.
P.- Torrevieja, Alicante, Cádiz, Palamós… ¿todos estos saben que existe Mayorga y sus habaneras?
R.- Sí, por supuesto. Yo soy miembro fundador de la Fundación Ernest Morató que se creó para recuperar las habaneras de aquella zona, yo he sido ponente allí y estoy muy ligada a esos grupos catalanes, que, además, han estado muy ligados a nuestras trovadas.
P.- Este año la Trovada de Habaneras de Mayorga cumple 33 años, ¿hemos agotado ya el repertorio?
R.- No. Se siguen haciendo nuevas habaneras y concretamente el trío que este año llevará a cabo el concierto « En Modo Habanera» va a hacer un apartado de habaneras del siglo XXI. Cantarán nuevas y clásicas.
P.- ¿Mayorga sigue vibrando con las habaneras?
R.- Sí. Además, tenemos a un entusiasta, Suso González, que es miembro de Celtas Cortos, que ha unido a muchos niños en un coro que actuará en unos días en Mayorga.
P.- ¿Hacen falta más congresos sobre las habaneras?
R.- Sí, hemos llegado a hacer seis congresos, pero se ha parado un poco por la pandemia.
P.- ¿Qué nombres representan la habanera en esta tierra en los últimos años?
R.- Por fortuna, son muchos. Moisés y Carlos Maniega, Joaquín Díaz, María Salgado, Carlos Porro, Aguadulce, Ángel Valderrey… entre otros muchos.
P.- ¿La habanera sigue viva?
R.- Sigue viva en algunas zonas porque la hemos revitalizado para que no muriera. En Mayorga siempre surge la habanera en todas las reuniones y festividades. En Torrevieja, en Calella de Palafrugell, en Palamós, en Estartit…
P.- ¿Y los niños de Mayorga cantan la habanera de Las altas torres de la capilla?
R.- Los que han nacido dentro de la tradición familiar con habaneras siguen cantándolas. Ahora estamos intentando promocionarlo porque sin los niños esto se muere.
P.- El anterior entrevistado dejó esta pregunta.- ¿En qué momento de tu vida te has sentido más libre?
R.- El día que elegí una soledad aceptada.
P.- Déjeme una pregunta para el siguiente entrevistado.
R.- ¿Crees que la inteligencia artificial amenaza los derechos fundamentales?