Espíritus Libres | Bárbara de Aymerich, investigadora y promotora del programa Espiciencia
«La didáctica de las ciencias está denostada, pero con Espiciencia demostramos su valor»
Posiblemente el espíritu de las pasiegas burgalesas y el arrojo de los monteros del rey, hayan influido en el carácter de esta profesora de universidad que sigue dando clases en espinosa de los Monteros y defendiendo algo más que una actividad extraescolar

Bárbara de Aymerich posa con un busto de Margarita Salas
P. ¿Qué es para usted ser un espíritu libre?
R: Alguien que es capaz de realizarse sin importarle el rumbo del viento que marcan los demás, alguien inquieto y curioso, alguien valiente y decidido.
P. ¿Se siente así?
R. La mayoría del tiempo, sí. Soy afortunada.
P. ¿Cómo se gana la vida?
R. Haciendo lo que me apasiona: enseñando, contando y haciendo ciencia.
R. ¿Qué le gustaría ser de mayor?
P. Una ancianita venerable, incombustible, enamorada, disfrutona, culta, con ganas de darlo todo hasta el final.
P. ¿De qué se siente más orgullosa en la vida?
R. De mis tres familias: la que he creado con mi marido y nuestras hijas; la que me creó a mí, mis padres y mis hermanas; y de mi familia escuela, Espiciencia.
P. ¿Tiene algún sueño por cumplir?
R. Miles, y eso es lo que me mueve, me motiva y me inspira.
P. ¿Qué es para usted el amor?
R. Lo que recibo cada día, de mi marido, de mis hijas, de mi alumnado; Lo que procuro dar también cada día: entregarse con la finalidad de ser feliz haciendo felices a los demás.
P: ¿Lo practica mucho?
R. Cada segundo. A veces flaqueo, frunzo el ceño, me enfado y me revuelvo, pero la tormenta cesa y queda la paz que el amor me da.
P. ¿Qué tal se lleva con Dios?
R. Él no me pide explicaciones. Su existencia me inquieta y me hace preguntarme constantemente sobre la naturaleza del universo.
P. Otro espíritu libre al que admire
R. Mi compañero Gabriel, mi abuelo César, mi hija Zoé.
P. Espiciencia lleva 15 años funcionando. ¿Cómo ha sido posible?
R. Me he mantenido porque la gente lo pide y porque tengo mucha ayuda del ayuntamiento de Espinosa de los Monteros, pero, sobre todo, por el entusiasmo de la gente que me rodea.
P. Gracias a esas semillas sembradas en la zona de las Merindades, ¿veremos algún día un Ramón y Cajal o una Margarita Salas de esa zona?
R. Seguro. Porque los chicos que han estado con nosotros y ya están en la universidad han elegido carreras científicas.
P. ¿Quién fue Margarita Salas?
R. Una pionera en la investigación de la bioquímica y en cuanto a la didáctica, porque fue una gran profesora. Rompió barreras de género y de edad. Le debemos el desarrollo de la polimerasa, una de las patentes más importantes de la investigación española.
P. ¿Qué cree que pasaría si sale a la calle y pregunta el nombre de cinco investigadores españoles?
R. Depende del rango de edad a quien le preguntaras. Alguna gente diría Severo Ochoa o Margarita Salas. Los más jóvenes dirían Elena Armada…
P. ¿La sociedad valora a los científicos?
R. Una vez me dijeron que yo no era una investigadora de verdad. Parece que la didáctica de las ciencias está un poco denostada, pero, si quieres que haya grandes científicos, primero tiene que haber grandes amantes de la ciencia
P. ¿Seguimos teniendo sangre de Giner de los Ríos?
R. Sí. La mejor manera de acercar la ciencia a todos es hacerlo con quien cree que no la necesita. Ese es el espíritu de Giner.
P. ¿Qué relación tiene con el programa de dinamizadores STEAM de la Fundación Margarita Salas?
R. Soy la coordinadora nacional. Ahora mismo tenemos 18 sedes en 7 comunidades autónomas, gracias a los dinamizadores que son voluntarios que acercan la ciencia y la tecnología a los niños del mundo rural
P. ¿Está presente en todo Castilla y León?
R. Ahora mismo solo en Burgos y Soria. Tenemos muchas ganas de incrementarlas, claro.
P. ¿Cómo ha sido la acogida de su último libro, “Expericiencias”?
R. A la gente le gusta mucho. Para muchas familias en la base para hacer ciencia en casa. Doy unos talleres en la biblioteca de Burgos basándome en él y están siempre a tope.
P. ¿Qué opinión tiene sobre la IA?
R. Me encanta. Eudald Carbonell me dijo una vez que la IA era el equivalente moderno al descubrimiento del fuego y coincido plenamente. Sólo hay que saberla usar. Pero nos está cambiando la vida para bien.
P. Como científica, ¿qué se le ocurre que se puede hacer para evitar la expansión de los incendios?
R. Creo que se debe dejar a las personas que saben manejar el campo que lo manejen. Además de los ingenieros forestales, ganaderos y agricultores saben cómo evitar la propagación de los fuegos. Todos deben trabajar a una.
P. Pida lo que necesite para seguir con Espiciencia
R. Fundamentalmente, patrocinios. En Castilla y León estaría muy bien que lo hicieran empresas del sector agroalimentario, farmacéuticas…
P. El anterior entrevistado, Eduardo Juárez, hizo esta pregunta sin saber a quién iba destinada:
P. ¿Con qué vino desayunas?
R. Con la leche de mis vacas
P. Déjeme una pregunta para el siguiente entrevistado
R. ¿Cuál es tu científico favorito?