BONOS DE COMERCIO
Los bonos elevan la facturación del comercio de Valladolid hasta los 8,7 millones
Las campañas de descuentos relanzan las ventas y generan unos ingresos de 4,6 euros de facturación por cada uno que se aporta desde el Ayuntamiento
Los comerciantes señalan el freno en las ventas en verano «porque el tiempo no acompaña»

Balance de la campaña de bonos de comercio en el Ayuntamiento de Valladolid
La primera campaña de bonos de comercio en la ciudad de Valladolid se lanzó hace 5 años y el concejal de Comercio, Mercados y Consumo, Víctor Martín, ha presentado el balance de la iniciativa. Uno de los propósitos fundamentales de este bono es el fomento del tejido empresarial y estimular la economía local.
Los bonos de comercio se proyectaron con el propósito de mitigar las consecuencias de la pandemia sobre el sector comercial físico y propulsar las ventas mediante la vuelta de los usuarios a los establecimientos tradicionales.
El Ayuntamiento de Valladolid cuenta con el apoyo de las agrupaciones de asociaciones de comerciantes AVADECO y FECOSVA, además de la Cámara de Comercio de Valladolid para la dirección y extensión de estas campañas que lanzan bonos durante primavera y otoño.
Desde el inicio de este proyecto se han activado casi 200.000 bonos, que se aproxima a la inversión por parte del Ayuntamiento de Valladolid de 2 millones de euros. La medida ha permitido producir una cifra en el comercio de Valladolid de 8.785.126 euros, lo que constituye que cada euro canjeado en un bono produce una oscilación de 4,6 euros en la economía local.
En cuanto a los sectores comerciales más utilizados, la moda es con diferencia el preferido para canjear los bonos con un 25,5%, le sigue el calzado con un 9,2%. Después están los sectores que representan un 9 % como Librería-papelería y alimentación.
El balance de ventas de este verano no está siendo positivo, ya que las temperaturas no acompañan. "Están siendo unas ventas duras, en general las rebajas bien, pero el tiempo no acompaña en absoluto", declara Javier Labarga de FECOSVA. "Aunque afortunadamente, no descienden, pero tampoco aumenta", finaliza.
El número de usuarios se ha desarrollado un 77% desde que se lanzaron los primeros bonos hasta el día de hoy. En cuanto al reparto de sexos en el uso de los bonos encontramos que un 65% son mujeres y un 35% son hombres. Cabe destacar que estos datos no han variado desde el lanzamiento de los bonos, siempre se ha mantenido regular.
Por otra parte, las edades de entre 31 y 50 años corresponden al 45% de los usuarios de los bonos, reflejando la importancia del poder adquisitivo y las necesidades de consumo.
El Ayuntamiento está colaborando con entidades como la UVa para lograr nuevos métodos de captación de más jóvenes, debido a que son los usuarios del futuro y su incorporación en las maneras tradicionales de consumo es importante para favorecer la permuta generacional, tanto como clientes como potenciales activos en el proyecto.
Nuevo bono para la diversificación
El Ayuntamiento ha impulsado, este año, un nuevo bono que se trata del Bono de Mercado. Su objetivo es desarrollar los mercados municipales en una situación en la que activar estos espacios es esencial para su prolongación en el tiempo y se procura aproximar a los vallisoletanos a los emplazamientos que han sido totalmente renovados.
Los meses de abril a junio sirvieron de prueba para la primera campaña en los mercados del Val y Campillo, reflejando con éxito y buena aceptación entre los usuarios. En términos numéricos han sido 6.327 bonos canjeados, 45 establecimientos participantes, más de 140.00 euros de facturación y un ticket medio de 32,46 euros. Son datos interesantes, ya que los bonos son de 5 euros en vez de 10 euros.
Después del éxito cosechado en mercados como el del Val y Campillo, desde la Concejalía esperan poner en marcha la misma campaña pero en nuevos mercados como el de Rondilla y el mercado de las Delicias.
Este año también se ha lanzado el Bono Turista. Es interesante comprobar que los alimentos son un gasto para el turista. Desde la Concejalía se detecta un gran crecimiento con este bono, a través principalmente del sector hotelero.
Los tiempos que corren exigen una modernización, y es por eso que desde la Concejalía de Comercio, Mercados y Consumo se ha incorporado el código QR para ayudar al registro de los bonos por parte de los comerciantes y eludir a que los usuarios tengan que imprimir su bono en papel.