EMPRESA
CCOO replica al presidente de CEOE Valladolid: "El problema no es el absentismo, son las condiciones de trabajo"
Raúl García manifiesta su "profunda preocupación y rechazo" ante las declaraciones de Carlos Magdaleno
Raúl García, delegado CCOO Valladolid
El delegado de CCOO Valladolid, Raúl García, respondió este martes al nuevo presidente de CEOE Valladolid, Carlos Magdaleno, que “el problema no es el absentismo, son las condiciones de trabajo”, después de que, durante su nombramiento en el día de ayer, este asegurara que es un problema que causa “fracturas en las cuentas de resultados”. Al respecto, el sindicato manifestó su “profunda preocupación y rechazo” ante estas declaraciones.
Para García, resulta “indignante” escuchar, “en pleno 2025”, que el aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) o la reducción de la jornada laboral “se consideren dificultades para los empresarios, como si pagar salarios dignos y garantizar un equilibrio entre vida personal y trabajo fuera una carga injustificable”. “Esta visión revela una concepción arcaica del modelo empresarial, en la que el beneficio se sigue construyendo a costa de la precariedad de quienes sostienen el sistema con su trabajo”, trasladó el responsable sindical en un comunicado remitido a Ical.
A su juicio, el nuevo presidente de la patronal provincial “no solo deslegitima avances sociales consensuados a nivel europeo, sino que, además, lo hace desde una trayectoria empresarial marcada por denuncias sindicales, condenas por impagos, sanciones por negligencias en salud laboral y adjudicaciones públicas bajo sospecha”.
En este sentido, anotó que las declaraciones de Carlos Magdaleno sobre el absentismo laboral, “sugiriendo que la juventud trabajadora es más floja, son ofensivas e irresponsables”. “Culpar a la plantilla, y entre ellos a los más jóvenes, de los problemas estructurales de las empresas, es una estrategia vieja y desacreditada”, afeó.
El sindicato aclaró a Magdaleno que el absentismo “no son las incapacidades por enfermedad, ni los permisos recogidos en la legislación laboral o por el derecho de huelga, ni por los permisos para la conciliación personal, familiar y laboral, ni tampoco es sinónimo de baja médica, que prescriben las personas profesionales, sino que estas declaraciones culpabilizan a la clase trabajadora, de forma sesgada y peligrosa porque, en muchas ocasiones, estas enfermedades derivan de las condiciones precarias en las que desarrollan sus empleos”.
“Si quieren reducir las bajas, lo primero que deben hacer el empresariado y la patronal es garantizar entornos laborales saludables y dignos, tanto física como mentalmente”, concluyó García.