Diario de Valladolid

Indemnización por anormal funcionamiento de la Justicia

Condenan a pagar 50.000 euros a la absuelta por el doble asesinato del club de Medina tras pasar más de dos años en la cárcel

La Audiencia Nacional estima el recurso de Vicenta Panduro, que fue condenada por la Audiencia de Valladolid y luego exonerada por el TSJCyL de complicidad en los dos crímenes y pasó dos años y 7 meses en la cárcel

Vicenta Panduro, de pelo negro, junto a su pareja Manuel, durante un momento del juicio con jurado en la Audiencia de Valladolid en enero de 2017.

Vicenta Panduro, de pelo negro, junto a su pareja Manuel, durante un momento del juicio con jurado en la Audiencia de Valladolid en enero de 2017.ICAL

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La Sala de lo Contencioso de la Audiencia Nacional (AN) ha condenado al Ministerio de Justicia a indemnizar con 50.000 euros a Vicenta Panduro, una mujer que estuvo presa durante dos años y siete meses (entre 2014 y 2017) por un supuesto delito de complicidad en dos asesinatos en el club de alterne ‘Las Vegas’ de Medina del Campo, el 5 de octubre de 2014), y que luego resultó absuelta tras apelación en segunda instancia por el TSJ de Castilla y León.

El precepto al que se ha acogido la recurrente para ser indemnizada es el de anormal funcionamiento de la Administración de Justicia, una estimación que suele concederse con cuentagotas en los tribunales, pero que la AN considera, que en su caso, es acreedora de tal resarcimiento.

No de los 1o0.000 euros que reclamaba Panduro por daños y perjuicios, pero sí de la mitad, 50.000 euros. En el camino (marzo de 2023) el Ministerio le concedió el derecho a 26.800 euros, cifra que la mujer absuelta consideró totalmente baja, por no decir irrisoria, para haber pagado 2 años y 7 meses en prisión.

Panduro, en concreto, estuvo dos años y cuatro meses como presa preventiva (octubre de 2014 a enero de 2017) y cuatro como condenada, desde el 11 de enero de 2017 al 25 de mayo de 2017. La condena, como se ha citado, fue impuesta por la Audiencia Provincial (AP) de Valladolid tras el veredicto del jurado que la vio responsable de complicidad en dos asesinatos, aunque la absolvió de uno de tenencia ilícita de armas.

El procesamiento de Vicenta Panduro se inició a raíz del doble asesinato de dos empleados del club de alterne ‘Las Vegas’, el 5 de octubre de 2015 en Medina del Campo. Las investigaciones policiales concluyeron con la detención de dos varones Manuel Martínez Molina, apodado el ‘Gitano’ y pareja de Panduro, y Antonio Adrián Blanco, ‘Malaguita’, además de la ahora resarcida.

Tras el juicio con jurado, la Audiencia de Valladolid impuso penas de 37 años de cárcel a Martínez Molina, y a Antonio Adrián’, así como 15 años a Panduro, como cómplice del doble asesinato, donde encontraron la muerte el dueño, Mariano Esteban y a Laura Mihaela una camarera del destartalado y sórdido lupanar medinense.

La clave de la vuelta atrás en la condena a Panduro radicó en la revisión que realizó el TSJCyL. Así ,vio que el jurado no concedió a la acusada el beneficio de la presunción de inocencia en ninguno de los hechos que analizó y, por contra, dio por bueno el relato de la Fiscalía, las dos acusaciones particulares y la Policía de que toda su intervención fue para dar cobertura a los dos varones que entraron al lupanar.

Así, el jurado consideró que ella sabía que portaban un arma, que el propósito de ambos era matar al dueño del club si no pagaba una deuda de droga y que cuando Panduro se quedó esperando en un vehículo al otro lado de la carretera era para vigilar y avisar (dar el queo) si llegaba alguien con eventuales bocinazos. Unas conclusiones del jurado que tumbó el TSJCyL de plano.

No supo que iba armado

Sobre el conocimiento del arma, recuerda que en otra visita de su pareja al dueño del club fue sin ningún arma y que el mismo día de los hechos fue la fecha en la que se hizo con el arma. «Resulta especialmente significativo que la pistola utilizada había sido adquirida el mismo día de los hechos en el viaje que Manuel Martínez realizó, primero, a Leganés donde recogió a Adrián Blanco, y a continuación, los dos, a Fuenlabrada, donde un tercero les entregó una pistola Walter y seis balas, abonando Manuel 1.300 euros, viaje en el que el propio Jurado no tiene probado que fuera Vicenta , a la que recogieron sobre las 20 horas en Medina del Campo en el domicilio de la hermana de Manuel , dirigiéndose ya los tres juntos al Club Las Vegas, al que llegaron sobre las 20.30 horas con la finalidad del cobro de la deuda. Siendo así, no puede inferirse, sin duda razonable alguna, que conociera la existencia del arma», sostuvo el TSJ.

Y sobre la espera de la mujer en el vehículo vuelve a tumbar una intencición de complicidad en el delito, ya que se trató de una «participación accidental y de carácter secundario».

«Para que exista complicidad han de concurrir dos elementos: uno objetivo, la realización de actos relacionados con los ejecutados por el autor del hecho delictivo y otro subjetivo, consistente en el necesario conocimiento del propósito criminal del autor y en la voluntad de contribuir a la realización de aquél. Elementos estos que, por lo razonado, no concurren en la actuación de Panduro», zanjó el TSJcyl y juego ratificó el Supremo. Las acusaciones llegaron a pedir en el juicio una pena de 22 años y cuatro meses por complicidad en el doble asesinato.

Sin ver a sus hijos y perdió el trabajo

La Sala de lo Contencioso, a la hora de fijar la indemnización, ha tenido en cuenta varios factores de perjuicio para la reclamante durante su estancia en prisión desde el 10 de octubre de 2014 hasta el 25 de mayo de 2017. «La Sala, valorando el conjunto de circunstancias concurrentes (tiempo de privación de libertad, con el factor de progresión, circunstancias personales y familiares de la interesada, que tenía dos hijos menores y sufrió un síndrome ansioso-depresivo durante su estancia en prisión, más la ruptura de la relación laboral que mantenía por entonces era en cuanto generadora de lucro cesante. En aquella época tenía un contrato a tiempo parcial como cuidadora de en un centro de salud mental.

58 euros por día en la cárcel

Al final, el Estado le va a pagar a Vicenta 53 euros por día en prisión de forma indebida. Mucho más que los 28,8 euros por día que le ofreció el Ministerio de Justicia, aunque para la afectada, aún insuficiente.

Todo ello por acompañar a su pareja (luego se casaron en la cárcel) ese 5 de octubre de 2014 a cobrarse una deuda de droga, concretamente de 700 euros, ya que el titular del club de alterne había comprado a Manuel o ‘Manolo’ 50 gramos de cocaína y sólo había pagado la mitad.

Al club acudieron Manuel, natural de Arévalo, y Antonio Adrián armados con un revólver que uno de los dos –a lo largo del juicio no se acreditó quién apretó el gatillo– utilizó para acabar con la vida del propietario del local, Mariano Esteban y de la camarera rumana, Laura Mihaela, cuya muerte fue un ‘daño colateral’ al encontrarse en el momento y lugar inadecuados. El primero recibió un inicial disparo en la espalda y, ya en el suelo, fue ejecutado con otro que impactó en su cabeza, mientras que la empleada no tuvo mejor fortuna y su cadáver quedó igualmente tendido a pocos metros tras ser tiroteada en un hombro y con un segundo proyectil en plena frente. Otras tres trabajadoras del club que se hallaban en el lugar de los hechos lograron salvar sus vidas al huir despavoridas por la puerta trasera y llegar a un descampado. Una fuga que fue trascendente para salvar sus vidas.

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