URBANISMO
Las obras del Ayuntamiento de Valladolid encaran su final con la vuelta de la atención al ciudadano
Los vallisoletanos podrán volver a hacer las gestiones municipales a la Casa Consistorial que se realizaban en San Benito por las obras
La reforma en el Ayuntamiento continuará hasta marzo
Parte del nuevo espacio del Ayuntamiento de Valladolid que verá la luz el próximo lunes 17
Empieza la cuenta atrás para dejar de ver material de obra en la plaza de la Rinconada y que este céntrico espacio vuleva a su estado natural. En octubre de 2023 comenzó la reforma del edifico del Ayuntamiento y el próximo lunes 17 desaparecerá toda la infraestructura montada en la Rinconada para que vuelva la oficina de atención al ciudadano. Eso sí, en una versión más grande y moderna que la anterior.
La piqueta y demás maquinaria pasarán a ser un recuerdo para todos los vallisoletanos que acostumbran a pasar por este entorno que lleva más de un año en obras. Estos trabajos en el interior de la Casa Consistorial obligaron a cambios. Quizás el más notorio para la ciudadanía fue el trasladado de las dependencias de la oficina de atención al ciudadano a San Benito, pero este próximo lunes 17 volverán al Ayuntamiento.
«Estamos ya preparando la eliminación de todo el vallado de la parte de la plaza de la Rinconada porque está previsto que el viernes 14 a las 14.30 horas se corte el servicio ya de ordenadores y de todo lo que está haciéndose de registro y de oficina en San Benito», explica el concejal de Urbanismo y Vivienda, Ignacio Zarandona, sobre el inminente traslado.
El objetivo del Ayuntamiento es mantener activo el registro hasta el viernes a la hora de cierre y «conseguir el traslado de todos los elementos informáticos». «Que no haya ningún momento en el que quede sin servicio», resume el edil sobre las intenciones que persiguen. De esta forma, el viernes 14 de febrero será el último día que se preste este servicio en San Benito: «El día 17 de febrero estará ya abierto al público (en el Ayuntamiento)», asegura el concejal.
Pese a que 16 meses después la oficina de atención al ciudadano volverá al Ayuntamiento, las obras no se dan por concluidas: «A partir de ahí son remates, pequeñas molestias que se irán ocasionando en aquellos despachos donde se tengan que sustituir las carpinterías y poco más para entregar la obra». Unos pequeños trabajos, que tal y como indica el propio Zarandona, «en marzo estarán terminados». Estos detalles consisten principalmente en las vidrieras del edificio: «Lo que queda prácticamente es limpieza, pintura y la sustitución de algunas carpinterías que se irán haciendo a lo largo de este mes de febrero, según vayan llegando».
Esta rehabilitación que todavía se está llevando a cabo en el Ayuntamiento de Valladolid va a dar a conocer espacios nuevos para el público. «El espacio para el ciudadano que entre desde la plaza de la Rinconada es un espacio completamente novedoso y sorprendente para visitarlo, pero además se va a implementan en esa zona también una nueva sala de prensa», apunta.
«También hay un patio, aunque no se abre, se utilizará como lugar estancial para poder descansar del trabajo e incluso para las personas que acuden que van al salón de recepciones, los que se cansan y los que quieren hacerse fotos encontrarán un lugar amable dentro del propio edifico de la Casa Consistorial que queda muy transformado», explica sobre las nuevas vistas desde la parte trasera.
«Cuando entras por la fachada principal de la plaza Mayor ves un edificio absolutamente maravilloso, de la época. Pero en cuanto atraviesas un poco por los corredores laterales llegas y ya se adivina todo ese espacio central moderno, limpio y que cumple con los parámetros de un edificio rehabilitado», explica.
Como toda obra municipal, esta no ha estado exenta de dificultades. La obra del Ayuntamiento se ha retrasado más de lo esperado, en un primer momento se iba a terminar el 30 de noviembre, y un modificado ha obligado a continuar con los trabajos hasta marzo. El responsable de Urbanismo explica que han «encontrado sorpresas». «Fuimos encontrando el tesoro de lo que era el patio antiguo del edifico con columnas de piedras de sillería», un contratiempo que ha obligó a reformar el proyecto.
En los últimos momentos, un par de contratiempos han alargado este proyecto. «No había manera de alojar el centro de transformación nuevo que tiene que alimentar todas las instalaciones de electricidad de la nueva demanda que va a tener», apunta Zarandona que tras varios intentos, consiguieron desplazar «un poco» el centro de transformaciones «y se ha podido alojar».
El segundo es de suministro, la empresa de ventanas ha tenido un retraso:«Ahora mismo estamos sustituyendo las carpinterías del salón de recepciones de la plaza Mayor».