NAVIDAD 2024
25 años girando en Navidad en la plaza Mayor de Valladolid
El histórico tiovivo continúa regalando sonrisas y diversión a sus más de 800 visitantes diarios

El histórico tiovivo de la Plaza Mayor de Valladolid
Las luces, la música y las risas de niños y mayores inundan la Plaza Mayor de Valladolid. Como en cualquier Navidad que se precie en la ciudad, no pueden faltar elementos como el mercado navideño, el árbol de Navidad, el espectáculo de luces y música de la calle Santiago…y, por supuesto, el tiovivo.
Esta atracción lleva en el recuerdo de las fechas navideñas de los vallisoletanos desde hace ya 25 años, cuando la empresa Carruseles Ortega, nacida en el 1932, comenzó su andadura en repartir felicidad y diversión en la Plaza Mayor. Fue su fundador, José Ortega, feriante vallisoletano de profesión, quien se tiró a la piscina en aquellos años 30 del siglo pasado y consiguió el entonces llamado ''ruedas de caballito'', directamente importado de Estados Unidos. ''Aun conservamos ese primer caballito pionero de la empresa. Ahora mismo está en Ciudad Real'', explica con alegría Juan Carlos Clemente, propietario de la empresa.
Los caballitos de esta empresa vallisoletana son conocidos también fuera de Valladolid, donde han marcado la infancia de muchos niños y niñas sobre todo en la zona norte del país. Pero esta llamativa atracción, que permite a sus pasajeros creerse jinetes por unos minutos, no es solo cosa de niños. ''Está claro que no es solo una atracción para niños. Aquí sube todo tipo de gente. De hecho este modelo admite a gente más mayor'', puntualiza.
El tiovivo se mantiene como el clásico de cada año que no falla y sigue encantando a los pequeños y mayores de la casa a pesar de las diferencias generacionales. "Es una tradición y más este tipo de carruseles que que no desentonan'', puntualiza. ''No es como un aparato de feria que tiene más luces y movimientos de allá para acá. Nuestro tipo de carruseles no desentona con la plaza Mayor''.

El histórico tiovivo de la Plaza Mayor de Valladolid
El ‘1900’, de estilo veneciano y directamente llegado de París, que recibe su nombre debido al tipo de decoración que tiene, que recuerda a esa época, acoge en sus majestuosos caballos, cestas y carrozas a más de 800 pasajeros diariamente a pesar de que el frío ya aprieta en las calles. ''Todo depende también de las condiciones climatológicas, no es lo mismo un día de niebla que un día en el que el tiempo sea más agradable y haya más gente al sol en las terracitas''.
Sin embargo, Clemente afirma que no se pueden quejar, puesto que la acogida es siempre excelente desde que comienzan a montar la estructura en el mes de noviembre. ''Comenzamos con los preparativos a mediados de noviembre debido a que al tener más carruseles a la vez que los de las luces van haciendo la instalación para que luego salga todo a la vez''.
El feriante confirma, además, que el histórico tiovivo se mantendrá instalado en la plaza Mayor, un año más, durante más tiempo a pesar de que hayan terminado las navidades. ''La gente lo acoge muy bien. Cuando se quita el tiovivo da la sensación de que la plaza se queda vacía, es por eso que el Ayuntamiento lo coordinó para que nos quedásemos más días y darle ambiente a toda esta zona tras las fechas navideñas'', afirma.
A pesar de vivir las navidades desde una perspectiva diferente, puesto que se encuentran fuera del carrusel y trabajando, Clemente se muestra positivo al respecto. ''Es como cuando en una discoteca hay gente bailando y otros sirviendo copas. Es nuestra época de trabajo, el descanso llegará en otro momento''.