Diario de Valladolid

PLENO | DEBATE SOBRE EL ESTADO DE VALLADOLID

Carnero presume de dar un vuelco a Valladolid en un año "pese a recibir un Ayuntamiento en la UCI"

El alcalde de Valladolid destaca las actuaciones del Ayuntamiento en materia de movilidad y promete "seguir dando la batalla para hacer realidad el soterramiento en la ciudad" pese a la oposición de Óscar Puente, de quien critica que "no quiere que Valladolid avance"

El alcalde Jesús Julio Carnero en la esión extraordinaria del Pleno del Ayuntamiento de Valladolid, que acoge el debate sobre el Estado de la Ciudad correspondiente al año 2024

El alcalde Jesús Julio Carnero en la esión extraordinaria del Pleno del Ayuntamiento de Valladolid, que acoge el debate sobre el Estado de la Ciudad correspondiente al año 2024ICAL

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¿Cómo está Valladolid un año después de que el PP y Vox asumieran el gobierno de la ciudad? Esta era la cuestión que se dilucidaba en el debate sobre el estado de la ciudad celebrado ayer en el Ayuntamiento, el primero de Jesús Julio Carnero como alcalde, pero, como era previsible, las visiones del equipo de gobierno y de los grupos de la oposición estuvieron en las antípodas. Mientras el alcalde y la portavoz de VOX, Irene Carvajal, defendieron un cambio evidente a mejor en estos primeros 365 días de mandato, para los portavoces del PSOE , Pedro Herrero, y Valladolid Toma la Palabra, Rocío Anguita, la situación de la ciudad ha empeorado de forma notable desde cualquier ángulo que se mire.

El alcalde se tomó su tiempo para desgranar la acción de gobierno durante su primer año y dedicó una hora y cuarenta y cinco minutos a explicar, de forma pormenorizada, las medidas adoptadas concejalía por concejalía. Hasta el extremo descendió al detalle que no se olvidó, entre las actuaciones, del control de las palomas y de las colonias felinas. Sólo le faltó apuntar el dato de gatos esterilizados.

La conclusión de Carnero después de tan prolija exposición fue clara y no dudó al señalar que «la situación es mejor que hace un año» pese a que «la situación financiera heredada del Ayuntamiento estaba en la UCI». Al final de su intervención felicitó a todos los concejales del equipo municipal y se reafirmó en la buena marcha del camino emprendido hace un año, por lo que consideró oportuno «poner en valor el éxito de la actuación de gobierno»

Ya se sabe que en este tipo de debates la autocrítica no suele estar invitada y Carnero tampoco recurrió a ella. El alcalde empezó por señalar que asumió la alcaldía tras «la voluntad inequívoca de cambio» de los vallisoletanos hace un año y con la intención de «buscar soluciones y no generar problemas», justo lo contrario de lo que luego le reprocharía la oposición.

Tardó poco en sacar la palabra clave, soterramiento, cuando recordó, entre sus objetivos al iniciar el mandato, el de conseguir una ciudad «sin barreras», a lo que añadió que «ya es hora de que dejemos de subir por pasarelas y pasar por túneles». La prueba del cambio en este primer año la resumió en diez medidas puestas en marcha en este tiempo, entre ellas «una nueva movilidad de convivencia con resultados videntes, con una movilidad más fluida», la aprobación de una Zona de Bajas Emisiones «adecuada», es decir reducida al mínimo posible, la creación de la mesa de la automoción, de la mesa del soterramiento y la aprobación del plan contra la soledad no deseada. En el listado de medidas incluyó la recuperación de los concejos abiertos, el plan estratégico de turismo 2024-2027 y, como colofón de todas ellas, la aprobación del presupuesto, el mayor de la historia del Ayuntamiento, con 425 millones de euros, en un contexto que consideró muy complicado.

La prueba del algodón para Carnero de que la ciudad ha mejorado está en la nueva situación económica del Ayuntamiento. El alcalde dedicó un buena parte de su intervención para volver sobre la herencia económica recibida y aquí cargó contra el ex concejal de Hacienda y ahora portavoz del PSOE, Pedro Herrero, y contra el anterior alcalde, Óscar Puente, y sus «caprichos» como definió la compra de 11 autobuses eléctricos, los más modernos de la flota, a un millón de euros por unidad, «cuando con el mismo dinero podían haberse comprado el doble». Pintó un panorama muy sombrío de las cuentas municipales recibidas, un recurso recurrente en este primer año de mandato, con «gastos sin consignación presupuestaria» y con referencias a los informes de la Airef y del interventor general del Ayuntamiento como oráculos que advertían de la necesidad de un ajuste en las cuentas. «Nosotros hemos tenido que sobrevivir con sus errores», dijo el alcalde para realzar todavía más su gestión de este primer año. Tras señalar que se encontraron son una situación «de déficit estructural», y por si había alguna duda, esgrimió como un trofeo, como un éxito, la reducción del déficit de 2023 desde los 37 millones previstos a 26, gracias, dijo Carnero, a «las medidas de choque» puestas en marcha tras llegar a la alcaldía.

En su repaso concejalía por concejalía, el alcalde presumió del descenso de las quejas vecinales en un 23% durante este año, de haber firmado el mayor contrato de servicios sociales, con 69,5 millones para tres años y en cultura destacó la recuperación del compromiso del Ayuntamiento con la tauromaquia al recuperar el trofeo San Pedro Regalado. Incluso aseguró que se ha dado un «impulso a la limpieza», pese a la sensación de que las hierbas se han apoderado de la ciudad tras una de las primeras más lluviosas que se recuerdan. Carnero no pudo evitar referirse a uno de sus incumplimientos, la rebaja de impuestos prometida durante la campaña, que atribuyó al estado de las cuentas por la herencia recibida, aunque se comprometió a reducir el gravamen del IBI y del impuesto de vehículos «en este mandato», sin especificar, cuando «la situación sea favorable».

Carnero anunció que se centrará en cuatro infraestructuras, la seguridad del Arco de Ladrillo, recuperar el paso de Daniel del Olmo, la ampliación del puente del Poniente y la «eliminación del punto negro de San Agustín» con la construcción de un paso inferior, proyecto este último que se arrastra desede mandatos anteriores.

No faltó tensión en un debate que se prolongó durante cinco horas y que Carnero aprovechó para recordar los resultados de las elecciones europeas, que dieron una ventaja de 15.000 votos al PP sobre el PSOE, 60.000 frente a 45.000, una prueba que Carnero interpretó como un refrendo a su gestión por «intentar hacer las cosas bien». Molesto por las reiteradas alusiones del portavoz del PSOE a su «falta de ganas» para ser alcalde, Carnero respondió que de ponerle ganas barrería «del mapa electoral» a los socialistas, expresión que no gustó a Herrero, quien le pidió «respeto».

El nombre del anterior alcalde, Óscar Puente, sobrevoló el pleno, hasta el extremo que provocó un desliz verbal del alcalde cuando, al explicar la situación del proyecto de la empresa Inobat para instalarse en Valladolid, pendiente ahora de la concesión de las ayudas del segundo Perte del vehículo eléctrico, Carnero exclamó: «A ver si el ministro hace algo por Valladolid, ¡joder!.». Un exabrupto tras el que el alcalde pidió perdón.

Carnero terminó con una acusación de «deslealtad» a la oposición municipal, a la que pidió que «cumpla leal y responsablemente con su cometido», una apelación que desde los grupos aludidos se interpretó como la reacción de quien no está acostumbrado a recibir críticas.

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