Diario de Valladolid

CONVERSACIONES POLÍTICAS CON ÓSCAR PUENTE, ALCALDE DE VALLADOLID Y PORTAVOZ DE LA EJECUTIVA FEDERAL DEL PSOE

«Castilla y León no tiene un rumbo claro, es una comunidad en permanente estado de revisión»

-MIGUEL ÁNGEL SANTOS / PHOTOGENIC

-MIGUEL ÁNGEL SANTOS / PHOTOGENIC

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Pablo R. Lago
Valladolid

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- Usted fue uno de los principales detractores del pacto con Podemos tras las elecciones de abril. ¿Va a poder dormir tranquilo con Pablo Iglesias en La Moncloa?

- No es que fuera de los principales detractores. Tenía las mimas preocupaciones que todo el mundo. Espero que sí pueda dormir tranquilo… Pero la vida es así. La vida nos obliga a veces a hacer cosas que no tenemos del todo claras, pero que no nos queda más remedio. Este es el camino que los electores han marcado. Si dormiremos o no tranquilos, pues se verá. Desde luego en este tiempo sí hay algo que me ha llamado la atención, y es que sin haber entrado en el gobierno ya Podemos está dando una sensación de sentido de la responsabilidad que no apunta mal. Está dejando al PSOE negociar, no está interfiriendo ni tomando decisiones que puedan perjudicar la negociación. De momento, sin haber llegado a gobernar, no pinta mal la actitud que están manteniendo.

- Es normal. Si están fraguando un acuerdo no van a dinamitar los puentes.

- Es normal, pero teniendo en cuante los antecedentes de Podemos y, en concreto de Pablo Iglesias, que casi nunca ha sabido estar callado, pues yo creo que no es mala cosa.

- Incluso usted también está siendo prudente y sabe estar callado.

- (Risas) Sí, sí. Lo intentamos.

- Usted auguró que si se repetían elecciones, Ciudadanos sufriría una hecatombe electoral…

- …Me quedé corto.

- … Le decía que qué le parece que ahora Cs, que se ha quedado reducido a la mínima expresión parlamentaria, se propongan dentro de la alternativa al pacto del PSOE con Podemos.

- Es una alternativa que propone de prestado porque realmente utiliza en su propuesta los parlamentarios del PP, que no está dispuesto a entrar en esa línea. Está tirando con pólvora del Rey. No entiendo muy bien lo de los 221. 222 está muy bien, pero 211 también. Y ahí los 10 de Cs no hacen falta. Cs está tan descolocado que está en una estrategia a la desesperada.

- ¿Usted cree que esa hecatombe supone el fin de Ciudadanos como partido?

- En política nunca es fácil acertar con eso de que tal o cual líder político ha muerto, pero sí parece claro que la utilidad de Cs en el espectro político español está completamente amortizada. No veo qué razones hay hoy para votar a Cs cuando es lo mismo que votar al PP o a VOX.

- Todo apunta a una desaceleración económica. ¿El pacto con Podemos va a suponer una subida de impuestos?

- Lo que el PSOE y las opciones de izquierdas defendemos desde hace tiempo es una fiscalidad más progresiva y más justa. Subir impuestos a según quién, no a las clases medias ni a los trabajadores, pero sí a determinados sectores empresariales, sí a determinadas empresas que han visto en estos años cómo sus beneficios crecían enormemente, mientras los salarios no lo hacían en proporción. Somos en la UE uno de los países con la presión fiscal más baja y también una fiscalidad injusta en la medida en que los asalariados pagan proporcionalmente más impuestos que quienes tienen más recursos.

- ¿Va a suponer la supresión de la reforma laboral de Rajoy?

- Si no su supresión, desde luego, un cambio importante de los aspecto más lesivos.

- Dice la patronal que elevar el salario mínimo a los mil euros es peligroso para la economía.

- Eso decía de subirlo a 900 y lo cierto es que el año ha desmentido completamente ese vaticinio. Incluso un vaticinio que había llegado a hacer el Banco de España. Bueno, pues no se ha perdido empleo. Lo que está muy claro, y creo que no es discutible, es en este país se han sujetado muchas cosas a base de una devaluación salarial de caballo. No puede ser que llevemos cinco años ya de recuperación económica y los salarios no se recuperen. En la medida en que un gobierno progresista tiene la obligación de redistribuir la riqueza lo que el mercado no está haciendo por sí mismo lo tiene que exigir el gobierno.

- Además es que los precios sí han subido de forma generosa durante la recuperación.

- Razón de más. Ese es otro dato que avala la necesidad de adaptar salarios. Los precios y los beneficios han subido, pero los salarios siguen estando muy bajos. Esto redunda en el conjunto de la economía. A veces no entiendo que los empresarios no se den cuenta que si la gente no tiene dinero en el bolsillo, difícilmente va a comprar. Si no compra, ellos no van a poder producir.

- Durante estos años de recuperación el comportamiento de Valladolid ha sido envidiable. ¿Qué expectativas tiene para el ejercicio que ya está a la vuelta de la esquina?

- Las expectativas siguen siendo buenas. Este año los datos han sido muy buenos. Recaudación de impuestos, de los territorios que más suben de España. Actividad constructiva, por ejemplo, de las 96 viviendas para las que di licencia en 2015 cuando llegamos al gobierno a las más de 1.400 de este año es multiplicar por quince la actividad constructiva. El paro sigue reduciéndose, mejor que el conjunto de España y mejor que la media autonómica. En el horizonte se atisban iniciativas empresariales importantes. Creo además que van a ser tres años de inversión pública potente también. Aquaval va a invertir unos 10 millones de euros anuales, que antes no se invertían porque no se estaba renovando la red. Más todo el tema de la integración ferroviaria. Va a haber una expectativa en el que la economía de la ciudad va a seguir creciendo. Y, salvo una hecatombe, no parece que Valladolid vaya a frenarse, va a seguir creciendo a buen ritmo.

- Inició este mandato muy reivindicativo con la Junta. Usted considera que incluso Valladolid sufre un comportamiento agraviante. ¿Ha tenido alguna respuesta a esas demandas?

- Es muy pronto, no. Creo que este gobierno de la Junta de Castilla y León está empezando. No tiene ni presupuestos todavía. Es pronto. Cuando veamos los presupuestos veremos. ¿Qué es lo que se apunta a simple vista? ¿Políticas sociales? Más de lo mismo. Es decir, recursos insuficientes para atender las necesidades de la población. Me parece muy bien que se esté pensando en los consultorios de las zonas rurales, etc., pero aquí también hay población a la que no se la atiende. Tener mil personas en la lista de espera de ayuda a domicilio, en fin, es una desatención a la población. Y aunque no esté dispersa, es población, y tiene derechos. Tema de cultura. Vamos a ver. Estoy a la espera de una respuesta clara para temas como Seminci. La Feria, hace poco he escuchado al consejero, a Germán Barrios, hacer unas declaraciones que apuntan a que la Junta pretende escabullirse de sus obligaciones con la institución ferial de Castilla y León. El parque agroalimentario, pues vamos a ver qué posición adoptan. De momento no parece que vaya a haber grandes cambios en la política de la Junta en relación con Valladolid. Y esto son datos. Puede haber cuestiones de visceralidad hacia Valladolid. Pero si vamos a los datos yo creo que no estamos siendo muy bien tratados por la Junta.

- ¿No está habiendo ningún cambio en el nuevo gobierno de Mañueco?

- De momento yo no lo veo.

- Usted llegó a decir en una entrevista con este periódico que percibía cierta animadversión de Mañueco hacia Valladolid.

- Ummmm. Yo no lo sé. Los primeros contactos con Mañueco no son malos. Creo que tiene buena disposición. También digo que va a jugar con unas limitaciones que los anteriores presidentes de la Junta no han tenido. Tiene un gobierno de coalición en el que yo ya tengo claro que hay dos gobiernos muy diferenciados, con un vicepresidente que quiere tener mucho protagonismo y que ejerce un control muy grande sobre sus consejerías. Yo no sé hasta qué punto eso va a limitar la acción de Mañueco. Probablemente mucha. Vamos a dar tiempo al tiempo. De momento, no hay ni presupuestos. Con lo que veo, de momento no veo grandes cambios.

- ¿Dice que esa especie de bicefalia que retrata usted en el gobierno de la Junta va a ser perjudicial para los territorios, para los municipios, para las inversiones?

- Bueno, vamos a ver. Vamos a ver…

- Pero tendremos que ver ya algo, porque ha pasado ya un octavo del mandato.

- Nosotros ya tenemos unos presupuestos aprobados, que entran en vigor el uno de enero y también tenemos un gobierno de coalición. No entiendo por qué la Junta no hace lo mismo. La permanente excusa de que no hay presupuestos del Estado está muy bien, pero en este momento es un mero pretexto. Yo creo que la Junta podría perfectamente hacer unos presupuestos sustentados sobre unos cálculos, que en el caso de que fueran erróneos, podrían modificar una vez aprobado el presupuesto del Estado. De esa forma veríamos una foto de qué es lo que quiere el gobierno de Castilla y León para Castilla y León. Y probablemente también se verían, si es que las hay, las tensiones o la sintonía en el ámbito del gobierno. Porque hacer unos presupuestos, yo lo sé muy bien, implica hacer renuncias, implica hacer apuestas. Y a lo mejor no hay el suficiente consenso para hacer las renuncias y las apuestas que hay que hacer para hacer un presupuesto. Hay que ver si el gobierno de la Junta tiene la sintonía necesaria para llevar a cabo un presupuesto.

- Hablaba usted de que es importante atender a las zonas despobladas, pero que hay que tener cuidado no desatender a los núcleos más poblados. ¿No hay riesgo de que esta psicosis política que se ha generado con la España vacía se ponga el foco en territorios despoblados y se quite el foco donde sí hay población?

- Creo que todos los ciudadanos tienen los mismos derechos. Y estoy convencido de que hay que atender a todas las personas vivan donde vivan. Y por eso digo, mil personas en la lista de espera de la ayuda a domicilio son muchas. Las ciudades, al igual que el conjunto de la comunidad, viven un proceso de envejecimiento muy intenso, y esa población tiene derechos. En Valladolid hablamos de 16.000 personas de más de 80 años. Es mucha población. Hay que juntar muchos pueblos de muchos territorios para juntar a 16.000 personas mayores de 80 años. Lo que digo es que no se pierda de vista que en las ciudades hay también gente necesitada. No está dispersa y por tanto hay una mayor facilidad para atenderla, pero que tienen necesidades; no se las pueda dejar abandonadas.

- Se ha reabierto el debate territorial, que parecía apagado. Es consciente que usted encendió esa mecha cuando empezó a hacer las reclamaciones exigiendo más inversiones en Valladolid. A esa mecha se sumó el ex vicepresidente de la Junta, actual portavoz municipal en Valladolid, y ahora ha subido la apuesta su compañero socialista y alcalde de León reclamando una autonomía propia. ¿Dónde vamos a llegar?

- Creo que esto no es nuevo. Lleva mucho tiempo produciéndose. Lo que digo y trato de defender es un empleo de los recursos públicos de la manera más eficiente posible. Hace poco la vicepresidenta de Cecale hablaba del eje Valladolid-Palencia-Burgos. Si los recursos fueran ilimitados nos podríamos permitir el lujo de utilizarlos sin criterio. Cuando estamos viendo que hay un déficit en la comunidad de casi 600 millones de euros, nos damos cuenta que los recursos hay que emplearlos de la manera más eficaz posible. Creo que emplear los recursos en proyectos estratégicos en Valladolid beneficia al conjunto de la comunidad. Por una cuestión de influencia, de irradiación, de posicionamiento geográfico de Valladolid. Lo que se hace en Valladolid renta tributo en toda la comunidad. Y esto es algo que me gustaría que se entendiera. Que no se trata sólo de defender Valladolid desde mi posición. Se trata de defender la eficiencia en las inversiones y gasto público en el conjunto de la comunidad, para que cada céntimo rinda el mayor beneficio posible al conjunto de la comunidad. Si a Valladolid le va bien, le va a ir bien al Bierzo, a León, a Salamanca… Es algo de lógica. Que en Valladolid haya determinadas infraestructuras es bueno para el conjunto de la comunidad porque está muy cerca del resto de provincias. Yo no estoy defendiendo que se perjudique a nadie. Trato de defender la racionalidad en el empleo de los recursos públicos.

- Lo que pasa que el lamento de esos territorios, Zamora, León, Soria, Ávila, etc., es ver que pierden población de forma descomunal, porque pierden industria y pierden empleo. ¿Y de qué viven esos territorios?

- Analicemos otras cosas. ¿Por qué Valladolid va mejor? ¿Porque mete más dinero la Junta? El otro día la ex consejera de Hacienda y actual portavoz del PP en Valladolid decía que en los últimos quince años el primer territorio en materia de inversiones por parte de la Junta ha sido León. ¿Qué quiere decir esto? Que a lo mejor no se está empleando bien el dinero. Que a lo mejor no es una cuestión de que se invierta o no se invierta. ¿En qué se está empleando el dinero? Esa es la clave. Esa es una pregunta a la que no puede responder Valladolid. Y uno debe mirarse a sí mismo y decir qué es lo que no estamos haciendo bien. No podemos estar permanentemente culpando a los demás. Valladolid no se está desarrollando más porque haya más inversiones de la Junta. Y reto a cualquiera a que lo vea. Si aquí se instala un centro comercial como es inter Ikea no es porque nadie haya impuesto que se aquí, sino que resulta que al instalarlo aquí vienen compradores de Salamanca, de Palencia, de Burgos, de Zamora y de León, por su ubicación geográfica. Si ahora se abre un hospital privado en Valladolid, no es porque nadie lo vaya a subvencionar, es porque hay más población, y porque se considera que desde aquí se atiende al conjunto de la comunidad. Por eso se desarrolla más Valladolid. A veces la geografía tiene estos elementos. Lo que digo es que si esa fortaleza ya existe, estratégicamente conviene asentar aquí algunas inversiones y generar más riqueza que redunde en el conjunto de Castilla y León. Que la comunidad no pierda tanta población, porque consigamos que algún territorio la gane. Hay una cosa muy clara, León estará perdiendo población, pero no está viniendo a Valladolid. Porque Valladolid está, más menos, sujetando la población que tiene, no está creciendo.

- Precisamente por lo que usted decía antes, la pérdida de población del conjunto de la comunidad también perjudica a Valladolid.

- Por su puesto. Aquí lo que no se puede es ver un agravio de yo me lo quiero llevar todo y estos nos quieren dejar desnudos. Que no es eso. A mí me preocupa mucho la situación de León y no me agrada en absoluto ver lo que ha pasado con la minería. A nosotros un León fuerte nos vendría estupendamente. No nos resta. Nos alimentamos mutuamente. León está ahí a una hora. Que León sea potente le va a venir bien a nuestras empresas. Nos viene bien un León fuerte, una Salamanca fuerte, un Burgos fuerte. No queremos que estén mal. Ahora, hay dinámicas que es muy difícil revertirlas, y a veces hay que elegir, y esa es la disyuntiva en la que está ahora esta tierra.

- ¿Qué tienen que hacer los dos partidos mayoritarios, PP y PSOE, que son los encargados de reabrir cíclicamente este debate, no digo para cerrarlo, pero sí para culminarlo de una vez por todas, después de 40 años?

- Creo que posiblemente este debate no es el mejor momento para cerrarlo. Si no se ha hecho en épocas con mucha más estabilidad política y mayor capacidad de interlocución, mejor tono entre los partidos, si entonces no se ha hecho, ahora que se vive un momento tan complicado desde el punto de vista político, con un gobierno que se forma a partir del incumplimiento de la palabra dada de uno de los que lo conforman, con el electorado y con otras formaciones políticas, respecto al futuro de la comunidad, en el que los intereses cortoplacistas y partidistas están mucho más en primer plano que el interés general, no veo que sea un mandato idóneo para afrontar y cerrar el debate.

- Pero esas tensiones, esas diatribas políticas, tampoco nos favorecen como un territorio estable.

- No, no. En este aspecto, la comunidad autónoma de Castilla y León es una comunidad en permanente estado de revisión. No tiene un rumbo claro, no tiene unas señas de identidad y así es muy complicado. No soy nada optimista. Y luego los localismos son rentables desde el punto de vista político, y como son rentables se van a seguir explotando, aunque de alguna manera son los localismos los que están desangrando la comunidad. Algún día alguien se dará cuenta, no sé si será tarde ya, y ejercerá la responsabilidad y tratará de dar mensajes que a lo mejor no son agradables de escuchar, pero si queremos que la comunidad en su conjunto prospere y sobreviva, pues tendremos que empezar a hablar claro de determinadas cosas.

- Pero los responsables de esos perniciosos localismos de los que habla fundamentalmente son los alcaldes. Y usted es alcalde.

- Yo soy alcalde, pero no tengo la más mínima tentación localista. Al revés, tengo una clara vocación internacionalista. Y si algo quiero es que mi ciudad juegue en el contexto internacional, y coopere y se integre.

- El regidor de León, que es de su partido, llegó a decir en este periódico que no tendría ningún reparo en respaldar el parque agroalimentario de Valladolid, si usted apoya su proyecto de polo logístico.

- Y de qué sirve mi respaldo y el suyo en relación con una infraestructura que no depende de nosotros direcatamente. Depende que seamos capaces de concitar apoyo empresarial, apoyo institucional de quienes pueden financiar estos grandes proyectos. Yo no tengo nada en contra de que él desarrolle un polo logístico en León. Si consigue la financiación y que las empresas le compren el proyecto, bendito sea Dios, fabuloso. Yo no me paso la vida pensando en los proyectos de León y tampoco creo que sean excluyentes. Hace poco hice una reflexión sobre el palacio de congresos de León después de haberlo visto y ser armó la de… Para qué opinar de determinadas cosas si tampoco va a ninguna parte.

- Por el contrario, Tudanca, para esquivarles a ustedes, los barones provinciales, dice que este debate no interesa.

- Pues no lo sé. Tampoco tengo el termómetro de lo que es interesante o no para el conjunto de la población de Castilla y León. Si cree que no es interesante, pues tendrá sus razones.

- El PSOE de Castilla y León logra un éxito electoral histórico en las últimas autonómicas, aunque luego llega el fiasco de la incapacidad de acceder al gobierno, ¿usted cree que después de esto Tudanca sigue siendo la persona idónea para liderar el PSOE regional?

- Lo he dicho muchas veces, creo que en el ámbito de Castilla y León el PSOE ha tenido un buen resultado y seguramente habría dado igual lo que hiciera porque está claro que Cs sólo ha valorado la opción de gobernar con nosotros hasta que se ha votado. Una vez que se ha votado, automáticamente la dirección nacional del partido impuso sus consignas, y Braveheart (en referencia a Igea que así se autodenominó en un tuit preelectoral) se plegó. Pero lo tengo claro, creo que la lectura pública de lo que nosotros hemos hecho hubiera sido otra de haber adoptado otra actitud. Seguramente el resultado hubiera sido el mismo, la lectura pública es la que hubiera cambiado.

- Usted sigue cada vez más cómodo con la nueva oposición del PP en Valladolid.

- Cómodo desde el punto de vista personal y en el tono, sin ninguna duda. Ahora tengo una interlocución que antes no tenía.

- ¿Tal vez la procedencia del grueso del grupo municipal, que ha sido gobierno en el ámbito regional les hace tener otra visión a la hora de ejercer la oposición?

- Esa es la teoría. Y con la teoría estoy de acuerdo. Quien viene de gobernar tiene un plus de responsabilidad. Pero es que los anteriores concejales venían de gobernar el ayuntamiento, y durante cuatro años fueron todo menos responsables. El resultado no les ha dado la razón.

- La teoría dice que si has gobernado una institución lo más oportuno y prudente no es estar en la oposición.

- Esto también. Está claro. No estás en la mejor posición. Lo que digo es que el tono es otro, la relación es positiva. Ahora, ¿quiere decir eso que cuando lleguen las elecciones va a resultar más fácil? No lo tengo nada claro. Va ser más fácil el trato. Y habrá momentos de acuerdo que son buenos para la ciudad. Cuando lleguen las elecciones eso no va a ser necesariamente peor para el PP ni mejor para mí.

- Ha planteado usted que se recupere un viejo proyecto para que Valladolid pueda enlazar con el AVE hacia Galicia y Portugal.

- La U de Olmedo. Yo voy a hacer mucho porque se hable mucho de la U de Olmedo en los próximos años. La U de Olmedo es un trazado de siete kilómetros y pico que está hecho el estudio informativo, y creo que el anteproyecto y que permitiría conectar Valladolid con todo el noroeste de España. Todo lo que pasa por Valladolid. Me refiero a León, me refiero a Burgos, me refiero al País Vasco. Eso comunicaría Valladolid con Galicia y con Oporto. Es inconcebible que pudiendo hacerse eso se deje toda esta zona aislada del noroeste de España por una obra de siete kilómetros de vía.

- ¿Qué inversión supone?

- No llega a cien millones de euros.

- ¿Le van a hacer a usted caso en esto, cuando tenemos empantanadas un montón de infraestructuras en Castilla y León?

- Es que me tienen que hacer caso. No tiene ningún sentido hacer Alta Velocidad para comunicar sólo las localidades del noroeste de España con Madrid. La prueba es que esa infraestructura está prevista, está informada y está a falta de proyecto y obra. Voy a dar mucho la tabarra con este tema porque me parece que es estratégicamente clave para el conjunto de la comunidad autónoma, no para Valladolid. Hay que pensar que la cornisa atlántica tiene doce millones de personas. Hablamos muchas veces del eje mediterráneo, pero es que tiene mucha menos población. Comunicar Valladolid, comunicar Castilla y León a través del tren es absolutamente fundamental. Y no puede ser que obras de miles y miles de millones no se rentabilicen al máximo porque un pequeño tramo de ferrocarril, que de haberse pensado bien no hubiera sido necesario, porque ya se tenían que haber hecho las conexiones. Esa es una infraestructura absolutamente vital y por la que hay que pelear todos de manera muy decidida.

- Pudiendo estar en el gobierno con su amigo Pedro Sánchez usted siempre se ha declarado un devoto de su ciudad y prefiere ser alcalde de Valladolid, lo cual no es cualquier cosa, es la segunda autoridad real de la comunidad. ¿Qué aspira usted que sea Valladolid?

- Lo que quiero es que Valladolid sea una ciudad pujante, sea una ciudad próspera. Y que sea el gran referente del noroeste de España. Sin perder las cosas que la hacen especialmente atractiva. Y es la comodidad, la tranquilidad, la eficiencia. Es una ciudad que, por su tamaño puede aspirar a ser una ciudad que funcione como un reloj, que sea pionera en la gestión de los residuos, en las políticas contra la contaminación, que mantenga un pulso cultural muy fuerte, que tenga una economía equilibrada, con un mix muy variado. Es una ciudad que puede aspirar a que el estándar y calidad de vida sea el mejor. Eso es a lo que aspiro. A mí me queda mucho por hacer aquí y mientras yo vea que mi tarea está incompleta voy a intentar completar el proyecto.

- La desaceleración está ocasionando preocupación a los sindicatos en el sector de la automoción, el verdadero músculo industrial de Valladolid y del grueso de la comunidad. Supongo que habla con los directivos de las grandes compañías, ¿qué le transmiten?

- El contacto es permanente y transmiten optimismo y cautela, porque el sector automovilístico vive un buen momento en Valladolid y en su entorno. Pero el sector está siendo muy cambiante y con muchas incertidumbres. Y por tanto esos cambios nos van a afectar. Lo que tenemos que hacer aquí es garantizar que estamos preparados para afrontar esos cambios. Todo eso lo tenemos, y buena parte de eso se lo debemos a José Vicente de los Mozos, que es una persona que trabaja muchísimo por Renault, su compañía, pero especialmente por la industria automovilística de esta tierra.

- En cualquier caso no le han transmitido sobresaltos para 2020.

- No. El vehículo que se acaba de poner en marcha en Valladolid tiene unas expectativas comerciales muy altas. Y luego, el Brexit, que en principio tiene muchos riesgos, también parece que tiene alguna oportunidad para la industria automovilística de Valladolid y de Castilla y León, porque la fábrica de Sunderland, de Nissan, veremos a ver si sobrevive al Brexit. Y si no lo hiciera, nuestras plantas están preparadas. El Captur tiene la misma plataforma que el Nissan Yuke y el Kadjar tiene la misma plataforma que es Qashqai. Por lo tanto nuestras factorías están preparadas para asumir la producción que dejara de realizarse en Sunderland, si es que se matuviera alguna. Y no digamos si Sunderland llegara a cerrarse. El horizonte no parece malo en un corto plazo.

- Supongo que tanto ustedes como el gobierno han hablado con Nissan-Renault ante ese horizonte de la fábrica británica que comenta.

- Nosotros estamos hablando permanentemente. Y el gobierno de España también con Anfac, que también está presidida por De los Mozos. Y en este sentido la posición de Valladolid es una posición de privilegio, en parte gracias a la presencia de un vallisoletano que ejerce como tal al frente de la industria automovilística española.

- ¿Si Nissan cierra Sunderland, Valladolid y Palencia pelearían por traerse esos modelos que ha citado?

- Nosotros estamos preparados para ofrecernos, para que la producción pudiera llegar a Valladolid y Palencia.

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