La juez pone en libertad al acusado del abuso sexual a una joven en la Rosaleda
El joven de 27 años, denunciado por una británica a la que conoció esa noche, llevaba 73 días en prisión

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La titular del Juzgado de Instrucción 5 ha puesto en libertad al joven vallisoletano a M.A.G.G., de 27 años, que llevaba ingresado en situación de prisión preventiva desde el pasado 12 de julio, acusado de un presunto delito de abuso sexual sobre una joven extranjera de 18 años cometido en los jardines de La Rosaleda seis días antes.
El joven, que, hasta el suceso, carecía de antecedentes policiales o judiciales, llevaba 73 días preso en el centro penitenciario de Valladolid, hasta que el pasado jueves fue puesto en libertad en cumplimiento de un auto de la magistrada.
El Cuerpo Nacional de Policía (CNP) ya informó en la fecha del arresto que el joven vallisoletano ingresó en prisión preventiva sin fianza a la espera de que finalizase la fase de instrucción, donde se llevarían a cabo un conjunto de diligencias para esclarecer las circunstancias de un hecho con apariencia de delito. Al final se determinaría si se archivaba el caso o por el contrario la justicia seguía su cauce.
Las circunstancias de lo ocurrido no han ayudado desde el primer momento a obtener un pleno conocimiento de los hechos, fundamentalmente porque la víctima es británica –con la barrera del idioma como principal escollo– y porque esa noche se encontraba ebria y quizá drogada. De hecho, no pudo ir a denunciar hasta once horas después del presunto ataque sexual cometido en la madrugada del viernes 5 de julio al sábado día 6.
El supuesto ataque se produjo sobre las tres de la madrugada y ella no interpuso denuncia hasta las 14 horas en la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de la calle Gerona, en Delicias. «Sabemos que cuando acudió al domicilio en el que ella estaba alojada, un conocido le dijo que no podían quedar así los hechos y que tenía que presentar denuncia», indicaron fuentes policiales.
De copas en ‘Coca’
Los hechos ocurrieron a primera hora del sábado 6 de julio, cuando la denunciante, de nacionalidad británica, conoció a M.A.G.G., en uno de los bares del centro, ubicado en el entorno de la plaza Martí y Monsó –más conocida como zona de ‘Coca’– y la plaza Mayor. Ambos se encontraban acompañados de grupos de amigos.
Tras tomar varias consumiciones se trasladaron al jardín, situado en el paseo Isabel la Católica, donde la joven supuestamente fue abordada sexualmente sin consentimiento, según la denuncia presentada a la hora de comer del día siguiente en la Comisaría.
Los investigadores de la Unidad Familia y Mujer (UFAM), perteneciente a la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Comisaría Provincial de Valladolid, tras realizar las pesquisas pertinentes, localizaron y detuvieron al presunto autor de los hechos el 10 de julio. M.Á.G.G. pasó a disposición de la titular del Juzgado de Instrucción 5, en funciones de guarda, magistrada que decretó su ingreso en la cárcel.
Los investigadores de la UFAM dan por seguro que la británica iba en estado de embriaguez y quizá también bajo los efectos de sustancias estupefacientes, un hecho que orientó inicialmente la calificación judicial de los hechos hacia presunto abuso sexual y no agresión sexual.
El CNP explicó la diferencia entre abuso y agresión sexual. La primera se refiere al acceso al cuerpo de otra persona sin consentimiento y sin violencia física. En cuanto a la agresión sexual se trata de acceder al cuerpo de la otra persona para una actividad explícitamente sexual, sin consentimiento y mediante la violencia o intimidación. Su forma más grave es la penetración, pero no la única. En el caso de la británica no se ha podido demostrar que fue objeto de violencia o intimidación.
Violencia no probada
Los investigadores no han podido aclarar si la chica fue voluntariamente hasta el parque o si el joven pudo aprovecharse de su estado. Sí parece claro, según lo denunciado por la víctima, que ella no consintió en ningún momento la relación sexual, si bien no hay pruebas de que M.A.G.G. usase la violencia o la intimidación.
Este es el caso conocido de ataque sexual de mayor impacto en la ciudad durante el verano, aunque dos meses más tarde, y casi en la misma zona, en las Moreras, una menor de edad fue objeto de tocamientos. Los hechos ocurrieron a primera hora de la madrugada del 9 a 10 de septiembre. Su madre interpuso horas después una denuncia por supuestos tocamientos y vejaciones hacia su hija. Tras ello tres jóvenes con edades de 14 y 15 años fueron identificados como sospechosos y citados a declarar como presuntos autores de abusos.