Toma la Palabra rechaza la subida salarial en el Ayuntamiento y cifra en 330.000 euros el gasto extra

María Sánchez no encuentra justificado el incremento y propone una rebaja del 25 % tanto para el alcalde como para los concejales con dedicación exclusiva / Rechazan también el aumento de personal y fondos para los grupos

María Sánchez y Manuel Saravia en la sede del grupo municipal en el Ayuntamiento.-E.M.

Publicado por
Fernando Martín
Valladolid

Creado:

Actualizado:

El grupo municipal de Valladolid Toma la Palabra mantiene su guerra particular contra la subida de los sueldos del alcalde y los concejales y propone, por el contrario, una rebaja del 25% en los salarios tanto del regidor, con una retribución de 76.500 euros al año, como de los ediles con dedicación exclusiva. Con esta rebaja, la portavoz de Toma la Palabra, María Sánchez, calcula que el Ayuntamiento se ahorraría 200.000 euros al año frente a los 330.000 que, según las estimaciones de la formación, supondrá de aumento en la nómina municipal tanto la subida salarial como el aumento de las dedicaciones exclusivas, del personal y de los fondos para los grupos municipales. Medidas con las que el Grupo Socialista pretende mejorar las condiciones de la oposición, aunque el principal beneficiario será el PP.

El debate sobre los sueldos aparece y desaparece en el Ayuntamiento con cierta periodicidad y toca ahora, a una semana de que el pleno apruebe, con los votos del PSOE, el PP y Ciudadanos, una actualización salarial o, lo que es lo mismo, una subida en las retribuciones de los miembros de la corporación tras once años sin tocarse. Y de nuevo volverá a enfrentar a los dos socios del gobierno municipal, el PSOE y Toma la Palabra, que reeditan la disputa del mandato anterior, aunque esta vez todo indica que los socialistas están decididos a sacar adelante la reforma sin consenso, incluso con la oposición de sus compañeros de gobierno.

Fue en 2008, a raíz de la crisis económica, cuando el Ayuntamiento decidió dejar sin efecto el artículo del Reglamento Orgánico que regula los salarios de los cargos municipales, lo que supuso que durante estos años los sueldos no se movieron. Desde entonces, el pleno suspendió cada año este artículo hasta que en 2018 no se adoptó esta medida y, en teoría, los sueldos del alcalde y los concejales podían haberse actualizado, pero o este detalle pasó desapercibido, poco probable, o nadie quiso tocar un asunto tan espinoso.

El nuevo equipo de gobierno municipal que está en el Ayuntamiento desde junio retomó la reforma del Reglamento, encallada durante el anterior mandato, con la decidida intención de volver a la situación anterior a 2008 y no tocar el artículo 9 -en realidad tampoco se hizo en 2018- lo que implica que los sueldos del alcalde y los concejales subirán para equipararse a los funcionarios de rango equivalente en el Ayuntamiento. Esta actualización-subida cuenta con el apoyo del PP y de Ciudadanos, pero Valladolid Toma la Palabra, como ya lo hizo durante el anterior mandato, se opone de forma tajante.

«Lo salarios tienen que ser dignos, pero tienen que estar acordes a lo que se cobra en la sociedad», dijo ayer Sánchez, sorprendida por la batalla que hubo que librar para subir el salario mínimo a 900 euros y, en contraposición, la rapidez con la que algunas administraciones acordaron una subida salarial tras las pasadas elecciones. Tampoco para el concejal de Planificación Urbanística, Manuel Saravia, hay razones objetivas para una subida. «¿Por qué? ¿Cuál es la razón», preguntó Saravia antes de añadir que ni mucho menos la vuelta a la situación salarial anterior a la crisis es una norma que se aplique al conjunto de los españoles.

Toma la Palabra realizarán un último intento para frenar tanto la subida salarial como el aumento de las dedicaciones exclusivas, del personal y de las asignaciones a los grupos municipales con un paquete de enmiendas que llevarán a la Comisión de Gobierno y Hacienda de mañana, jueves. Además de la rebaja salarial del 25%, proponen que no se toque el reparto de dedicaciones, fijado ahora en una por cada cinco concejales en lugar de una por cada tres como se plantea en la reforma. Y la misma equivalencia proponen para los trabajadores asignados a cada grupo. En cuanto al incremento de la asignación para los grupos, estimaron que pasará de unos 16.000 euros a un máximo de 80.000 con la reforma planteada.

Cargando contenidos...

Pese a esta discrepancia de calado, la portavoz de Toma la Palabra quiso ver el lado positivo en las más de 60 propuestas de su grupo incorporadas, entre ellas que los plenos puedan celebrarse fuera del Ayuntamiento, y en el alto grado de consenso. Eso sí, salvo en los sueldos.