PLAZA DE TOROS VIERNES 22.00 horas
El camino de baldosas amarillas llega a Laguna de Duero
Mägo de Oz hace escala Valladolid con su Apocalipsis Tour para presentar su último trabajo: ‘Ira Dei’

Los integrantes de Mägo de Oz posan para la promoción de su último disco de estudio.-E.M
El camino de baldosas amarillas que comenzó a construir Mägo de Oz hace más de tres décadas encuentra una señal de stop en Laguna de Duero, localidad que descubrirá el próximo viernes (22.00 horas) la magia musical del grupo madrileño.
Encuadrada en la Laguna Rock Party, la plaza de Toros de la localidad vallisoletana -donde Mägo de Oz compartirá escenario con Burning- servirá como pista de aterrizaje para la veterana banda de rock, que presentará al público de Valladolid su último trabajo, Ira Dei, cinco años después de Ilussia.
«Llevábamos cinco años detrás de hacerlo, pero siempre había algo; el aniversario, la oportunidad de grabar con la orquesta sinfónica de México... Cuando íbamos a meternos en el estudio, siempre salía algo. Nosotros no queremos vivir del pasado, tenemos inquietudes», explicó el líder y fundador de Mägo de Oz, Txus di Fellatio.
El grupo continúa fiel a su sello personal, aquel que comenzó, sobre todo, con la publicación de Jesús de Chamberí o La Leyenda de la Mancha. Cada álbum no es una diáspora de temas independientes entre ellos, todos se tejen desde el primer hasta el último acorde para contar una historia que en el caso de IraDei versa sobre un mundo postapocalíptico en el que el bien y el mal juegan su partida. «Desde el nacimiento del grupo queríamos dar ese plus. La gente cuando sacamos un discos nos pregunta como si fuera una película: ‘De qué va éste’ -bromeó-. Todos los discos cuentan una historia».
De nuevo, sus partituras presentan un futuro apocalíptico, un mensaje de advertencia que ya lanzaron con la trilogía de Gaia y que ahora subrayan con Ira Dei: «Desde el ateísmo más tranquilo, creemos que el hombre tiene un dios y un diablo. Yo los veo como dos extraterrestres en su planeta jugando al ajedrez con nosotros.El hombre mata al hombre y nosotros estamos envenenando a la madre tierra», reflexionó.
La de Ira Dei será la 15ª historia que Mägo de Oz narre en clave de sol o de fa. A sus espaldas un bagaje que el pasado año cumplió la treintena sin crisis en el horizonte, pero con alguna cana en el pelo. «El cuerpo pesa. Voy a cumplir 50 años.Cuando formé el grupo con 18 años y tocaba los fines de semana no podía pensar que esa pasión me daría para vivir de esto», aseguró el batería de la banda.
De la chistera de Mägo de Oz han salido algunos himnos reconocibles por el oído de cualquier amante de la música. Fiesta pagana, Molinos de viento o La posada de los muertos se convierten en invitados de honor en cualquier fiesta que se precie. Sin embargo, al alma mater de Mägo de Oz asegura que el secreto de su eterna juventud descansa en no haber estado nunca de moda:«Gracias a Dios, en 31 años nunca hemos estado de moda. Lo han estado algunas de nuestras canciones, que son eternas, pero no el grupo. Eso nos convertiría en el McDonalds de la música. Rápido consumo y rápido olvido. Nosotros preferimos no defraudar a nuestro público», explicó.
La longevidad se gana en la carretera, donde el grupo de folk-rock ha llevado s las ánimas celtas a cientos de escenarios. La gira en la que viven inmersos ahora mismo Apocalipsis Tour llevará sus violines y flautas hasta casi 150 escenarios de España, Latinoamérica y Estados Unidos hasta el próximo verano. «Es muy complicado estar tanto tiempo en la carretera. Conviertes una habitación de hotel en tu santuario, pero cuando acaban el último concierto sabes que el futuro es incierto y tienes ese síndrome de Estocolmo», confesó.
El Apocalipsis Tour hará escala en viernes enLaguna. Valladolid es un segundo hogar para la banda, que ha ensayado decenas de veces en La Cistérniga o ha acudido en múltiples ocasiones a la llamada de Aspaym. «Valladolid y Mägo de Oz tiene un amor desde hace mucho tiempo», aseguró Txus di Fellatio.
El público podrá disfrutar del potente directo de los madrileños, donde Mago de Oz brindará un cóctel perfecto conjugado por sus últimas creaciones y sus clásicos imprescindibles. Un paseo por 31 años de historia que aún tiene más capítulos por escribirse, aunque por momentos pareció vislumbrarse un punto y final:«Antes de la salida del antiguo cantante la banda estaba rota. Decidimos prescindir de lo que pensábamos que era tóxico. Estábamos enfermos de éxito y necesitábamos gente con hambre e ilusión. Sacamos a Dorothy de la cama y ahora vive su segunda juventud», celebró Txus di Fellatio.