Asaja y UCCL piden cazar conejos todo el año para acabar con la plaga
Los colectivos reclaman el saneamiento de los vertederos, por ser focos de cría / También solicitan el desbroce de carreteras, caminos, vías de tren y cauces
Agricultores, colectivos. responsables de ayuntamientos y presidentes de las JAL en la reunión de ayer en Mucientes. Agricultores, colectivos. responsables de ayuntamientos y presidentes de las JAL en la reunión de ayer en Mucientes .-E.M.
El desmesurado incremento de los conejos en varias zonas de la provincia sigue afectando de forma activa y preocupante a los cultivos de la comarca. Fue en febrero cuando se empezó a notar el repunte de estos animales en las cosechas de cereal y, «tras una primavera muy benigna para ellos», se han multiplicado de forma exponencial.
Por ello, Asaja y la Unión de Campesinos de Valladolid (UCCL) se reunieron ayer con medio centenar de agricultores de la Denominación de Origen de Cigales, una de las zonas más afectadas por la sobrepoblación de conejos, varios presidentes de la Junta Agropecuaria Local (JAL) de otras localidades también damnificadas por la situación, entre las que se encuentran: Fuensaldaña, Mucientes, Corcos o Trigueros; bodegas, Consejos Reguladores y distintos ayuntamientos para intentar buscar soluciones y subsanar este problema.
Desde estos colectivos piden que se declare como plaga, «de forma urgente y oficial», el gran número de conejos que destrozan los cultivos de la provincia y que se tomen medidas inmediatas en los vertederos «que son verdaderos focos de cría y proliferación», ya que amenazan de forma preocupante la economía de los pueblos y la salud de sus habitantes.
Una de las plantaciones en peligro son, sobre todo, los viñedos de la zona de Cigales y, todavía en menor medida, los de Rueda y Ribera del Duero. El coordinador de la UCCL, Valentín García Fraile, explica que «ahora mismo los conejos están afectando de forma muy especial a los viñedos de vaso», cuyo desenlace de aquí a dos años vista sería la desaparición de este tipo de cultivo centenario si no se toman medidas para evitarlo.
En la asamblea se elaboró una pequeña tabla revindicativa firmada por los presidentes de JAL, las organizaciones agrarias Asaja y UCCL, que son las mayoritarias en la provincia, y por la Cámara Agraria para presentar en los próximos días a las Consejería de Fomento y Medio Ambiente y Agricultura, y la subdelegación del Gobierno, que trata el tema de las infraestructuras de las carreteras.
De esta forma, se solicita a las administraciones implicadas un permiso de caza para los 365 días del año y durante las 24 horas del día, incluido el horario nocturno por su efectividad, y no solo los 4 meses establecidos en todo el año. Además, los agricultores y asociaciones piden que se utilicen todas las modalidades posibles, no solo las que contempla la ley de caza, ya que «en este momento no evita un problema que, de no atajarse, puede ser tan grave o incluso más que el de los topillos». Entre los permisos excepcionales requieren el uso de redes, escopetas, hurones o perros.
Asimismo, instan a la entidades responsables de las infraestructuras públicas, como pueden ser carreteras, autovías y vías de tren, para que «en esas zonas, que son verdaderos refugios de los conejos, se desbrocen las cunetas y caminos», dice García Fraile. «Incluso, si es necesario, realizar quemas controladas, coordinadas desde la administración, en cauces, laderas o en las zonas de monte completamente abandonadas, para poder acceder a sitios donde es imposible llegar».
Uno de los puntos a los que los colectivos y las opas dieron más importancia fue el tema de los vertederos de la provincia, sobre todo los ilegales. «Hay algunos como, por ejemplo, el antiguo vertedero de Valladolid que está situado a medio kilómetro de Zaratán, pero es término de Valladolid», explica el coordinador de UCCL, «que es un verdadero foco de refugio, pero además puede ser un flanco de infecciones para la sociedad porque es una auténtica vergüenza». Como consecuencia de esta situacicón de «dejadez», las tierras de alrededor se están quedando sin cultivar «porque se lo comen todo los conejos», un problema que se va expandiendo poco a poco. «Luego, por desgracia, hay muchos incivilizados que tiran allí todo tipo de residuos sin ningún tipo de control», concluye Valentín García.
Desde Asaja y la Unión de Campesinos de Valladolid también piden un estudio para establecer medidas de control de la natalidad de estos animales y que Fomento, la Confederación Hidrógráfica del Duero, ADIF y Medio Ambiente se responsabilicen de los daños que están causando «por no ocuparse de sus funciones y responsabilidades».
A pesar de que los pueblos más afectados son Cigales, Corcos, Fuensaldaña, Mucientes y Trigueros, también comienza a haber repunte de conejos en las zonas de Zaratán, La Cistérniga, Santovenia de Pisuerga y todo el entorno de Rueda y Medina del Campo.