Deja de latir el primer corazón trasplantado de España
José María Pindado falleció ayer, tras vivir con un corazón ‘prestado’ desde hace 35 años / Solo una persona en el mundo supera su récord

Chema Pindado, el vallisoletano con el primer transplante de corazón cuerpo a cuerpo.-ICAL
En 1984 José María Pindado volvía a la vida tras recibir un trasplante de corazón, realizado cuerpo a cuerpo. De eso han pasado 35 años y es ahora cuando ese corazón ‘prestado’ ha dejado de latir.
Ayer falleció Chema Pindado a los 76 años de edad, vallisoletano conocido por ser la primera persona en España que recibió un trasplante de corazón.
Nació en Medina del Campo un 23 de abril de 1943 y fue el 16 de octubre de 1984 cuando recibió el transplante de un corazón, que antes latió en el pecho de Justa Angulo Díaz.
Su corazón es el que más tiempo ha estado latiendo en España, y en el extranjero solo se vió superado por el plusmarquista mundial, el británico John McCafferty, operado en octubre de 1982 y con título Guinness.
Ambos son casos singulares ya que la esperanza media de vida de un trasplantado de corazón se sitúa en unos 10 años.
Tal y como narraba Crónica de El Mundo hace unos años: «Si tuviera que hacer un brindis por ella, o más bien por su familia, que fue la que aceptó la donación, sólo diría: «Gracias, gracias, gracias»» decía Chema refiriéndose a su donante, Justa. Un sonoro gracias por cada década de vida extra.
«Le desconcertará al lector que la familia de la donante conozca la identidad del receptor y viceversa y la naturalidad con la que ambas partes hablan del asunto. Se preguntará también cómo supieron los unos de los otros, si se han visto y conocido, si se frecuentan», decían.
Hay que remontarse al 17 de octubre de 1984, el día después de la intervención. El trasplante, realizado en la clínica universitaria de Pamplona, era el número siete de los que se habían hecho con éxito en España -el primero, cinco meses antes, el 8 de mayo de 1984, a un joven de 29 años que falleció a los nueve meses-, por lo que la expectación era máxima.
Los medios de comunicación contaron con detalle quién era el trasplantado: «José María Pindado Alonso tiene 41 años de edad y es de profesión delineante. Natural y vecino de Medina del Campo, en la provincia de Valladolid, está casado con Teresa Zárate y es padre de tres hijos de 12, 11 y ocho años...», se podía leer en un periódico.
Y se filtró también la identidad de la donante, pese a que su familia había pedido que se mantuviera en el anonimato y que éste, como sucede ahora, era obligatorio. «El trasplante ha sido posible gracias a la donación de la familia de Justa Angulo Díaz, natural y vecina de Pamplona, de 22 años. Justa Angulo ingresó en el Hospital de Navarra el domingo, día 14, procedente de la Residencia de la Seguridad Social de Pamplona. En el Hospital de Pamplona fue intervenida quirúrgicamente por dos veces consecutivas apreciándosele un hematoma craneal...».
«Justa era la penúltima de los hermanos, éramos nueve», cuenta su hermana Loli. «Se cayó en casa de mis padres, en Pitillas [Pamplona], con tan mala suerte que se golpeó la cabeza en los escalones del patio, se quedó inconsciente y ya no volvió. Fue un shock muy grande, jamás nos había pasado nunca nada, ni una enfermedad. Para mis padres fue horrible».