Puente aprueba unas cuentas «para las personas» que PP y Cs ven «electorales y sin rumbo»

El pleno del Ayuntamiento da el visto bueno al presupuesto, de 342 millones de euros, con apenas un retoque de 75.000 euros al incluir dos enmiendas de Ciudadanos

El concejal de Urbanismo, Manuel Saravia y el alcalde, Óscar Puente, durante el pleno del Ayuntamiento celebrado ayer.-J.M. LOSTAU

Publicado por
Fernando Martín
Valladolid

Creado:

Actualizado:

El pleno del Ayuntamiento aprobó ayer, con los votos en contra del PP y de Ciudadanos, el presupuesto para este año y lo hizo con apenas unos retoques sobre las cuentas consensuadas por el PSOE, Valladolid Toma la Palabra y Sí se Puede. De las 49 enmiendas presentadas por la oposición, 20 del PP y 29 de Ciudadanos, para modificar el destino de 26 millones del presupuesto, sólo pasaron la criba dos, ambas de Cs, por un importe de 75.000 euros. Apenas unas migajas en una cuentas de 341,5 millones, un 1% más que el pasado año, que no evitaron que la portavoz de Ciudadanos, Pilar Vicente, votara en contra.

Con estas dos mínimas concesiones -en línea con lo que hacía el PP cuando era este partido el que gobernaba en el Ayuntamiento- el guión del pleno siguió el patrón de anteriores debates presupuestarios. Lo que para los proponentes de las cuentas, es decir para el equipo de gobierno del alcalde, Óscar Puente, y Sí se Puede, son unos presupuestos que responden a las necesidades de la ciudad y sus habitantes, para la oposición son anodinas, electoralistas y sin rumbo. Lo de siempre en este tipo de debates, en teoría uno de los más importantes del año, si no el más, al decidirse el destino del dinero con el que se pagarán los servicios que se prestan en la ciudad.

Abrió el fuego el concejal de Hacienda y Promoción Económica, Antonio Gato, para defender un presupuesto pensado «para las personas», del que subrayó, como sus líneas maestras, las políticas sociales, el empleo y la mejora de los servicios públicos. Como ejemplo, destacó los 26, 5 millones que se destinan a políticas sociales, «ocho millones más que en 2015», año en el que llegaron a la alcaldía y puso el énfasis de manera especial en la asistencia a domicilio, si bien reconoció que pese al esfuerzo todavía hay 700 personas en lista de espera.

Presumió de presentar un presupuesto «riguroso, sostenible y equilibrado» y de haber cumplido en estos cuatro años «con las reglas de gasto» sin haber aumentado la presión fiscal y además reducir la deuda municipal.

No lo vio así el portavoz municipal del PP, José Antonio Martínez Bermejo, quien reiteró su acusación al equipo de gobierno de haber aplicado «un catastrazo» y de consolidar la subida tributaria con «el impuesto de plusvalía más caro de España», afirmación que Gato rechazó.

El portavoz del PP descalificó unos presupuestos «anodinos, más preocupados por el gasto en propaganda que en favorecer la permanencia y el crecimiento de población» y presentó una batería de 20 enmiendas, por valor de 16 millones, dirigidas a frenar la despoblación, con incentivos a la natalidad, a reactivar la economía, con un plan industrial, entre otras medidas, y otras actuaciones englobadas dentro del epígrafe ‘para un Valladolid mejor’ que incluían dos nuevos centros de mayores.

Para financiar buena parte de las actuaciones, planteaba el PP utilizar los 8 millones que el Ayuntamiento tiene adjudicados para pagar su parte del proyecto destinado a construir nuevos túneles y pasarelas en la vía. Y ahí acabaron sus posibilidades, si es que las había, de que prosperasen sus enmiendas. El concejal de Hacienda recordó que atender sus peticiones sería «ilegal» al tener que «denunciar» el convenio suscrito con la Junta y el Ministerio de Fomento para los túneles y pasarelas y se mostró dispuesto a admitir una de las 20 presentadas, y de forma parcial, para realizar un estudio sobre los accesos a La Overuela por importe de 50.000 euros. Una cantidad que representaba la décima parte del importe de la enmienda, de 500.000 euros, y que el PP declinó.

Más de suerte tuvo Ciudadanos, al ver admitidas dos : una de 30.000 euros para mejorar los accesos al estadio Zorrilla y otra de 45.000 euros para incrementar las ayudas a la autonomía personal en el domicilio y el transporte de personas dependientes o con movilidad reducida.

Eso no impidió que la portavoz de Ciudadanos descalificara el presupuesto de un equipo «sin rumbo, sin prioridades y sin proyecto de ciudad» en el que, dijo, «cada concejal va por libre». Aseguró Vicente que la «finalidad única (de las cuentas) es electoral», puso en duda que sean «tan sociales como dicen», acusó al equipo de gobierno de «tirar cuatro años por la borda» y remató: «Son ustedes los reyes del humo».

Novedad este año en las cuentas era el hecho de que por primera vez llegaran con el acuerdo previo también de Sí se Puede, formación que no está en el equipo de gobierno con el PSOE y Valladolid Toma la Palabra. Y esta circunstancia fue la que destacó su portavoz, Rosario Chávez, cuando dijo que en estos cuatro años «las tres fuerzas de izquierda» han sabido respetarse, aparcar «los egos» para romper los augurios que anunciaban la debacle y trabajar por «un modelo de ciudad más social y justa, aumentado el gasto social y con mayor justicia fiscal».

También la portavoz de Valladolid Toma la Palabra, María Sánchez, ya en clave electoral, dijo que «los ciudadanos pueden perder el miedo a votar plural» porque las fuerzas que sustentan en el equipo de gobierno del Ayuntamiento han demostrado «que se pueden alcanzar mayorías tomando acuerdos y gobernando». Añadió que una prueba de ello son las 100 viviendas sociales que ahora tiene el Ayuntamiento frente a las 12 que había cuando llegaron, pero también destacó que varios cientos de niños hayan podido acudir al comedor escolar durante los veranos, la recuperación de la ayuda a domicilio para muchas personas.

Cargando contenidos...

El concejal no adscrito, Jesús Presencio, lamentó que no se contara con otros grupos en la elaboración previa del presupuesto, «el tambor también es tropa», dijo, elogió el incremento «en la excelente política social» y consideró que el presupuesto tiene «más fortalezas que debilidades» y votó a favor.