León de la Riva: «Los jueces han puesto a cada uno en su sitio»
El exalcalde de Valladolid lamenta el «auténtico calvario» que ha vivido durante más de dos años fruto de una «obsesión persecutiva» de Puente
El exalcalde de Valladolid Francisco Javier León de la Riva lamentó ayer el «auténtico calvario» que ha vivido durante más de dos años «fruto de una obsesión persecutiva» del actual regidor de la ciudad, Óscar Puente. De la Riva analizaba así para el programa Herrera en Cope, su absolución por el caso de las ‘confort letter’, donde destacó que «los jueces han puesto a cada uno en su sitio, a mí en la libertad más absoluta y al alcalde en la desvergüenza más absoluta también». «Confié en la justicia desde el principio», aseveró.
Javier León de la Riva cargó contra Puente porque el proceso judicial le ha servido, dijo, para «hacer un montaje junto a su amigo y protegido Pedro Herrero». El exregidor reconoció que la situación ha sido «tremendamente incómoda y dolorosa» y no para su persona, porque «lo llevaba en el sueldo, sino para toda» su familia, al tener que escuchar que era un delincuente, informa Ical.
En este sentido, subrayó que «queda claro que ni nadie se ha llevado una perra, ni se ha perjudicado a nadie, ni que el ayuntamiento podía firmar ningún aval para una sociedad que no era municipal». Al respecto, recordó que siempre fue contrario a judicializar los temas políticos, pero el acalde actual, sentenció, tiene «obsesión permanente» por hacerlo.
El exalcalde reprochó al actual primer edil que le insistiera una y otra vez en que tenía que saber qué era una carta de conformidad, cuando es ginecólogo no licenciado en Derecho como Óscar Puente. Al respecto, indicó que no sabe «con qué cara se atrevió» Puente a exigirle saberlo, cuando él es «experto en derecho» y ha sufrido dos sentencias que le han anulado dos decretos por inconstitucionales.
Javier León de la Riva analizó la sentencia y constató que firmó «unas cartas no unos avales, como ellos han repetido». Asimismo, expuso que la sentencia del TSJ, que ratifica la primera absolución de la Audiencia Provincial, señala que «no tiene nada de particular que yo, que no soy experto en leyes, no tuviera conocimiento de lo que era una carta de conformidad, cuando ni el interventor y el secretario tampoco lo sabían» aunque debieran «por su profesión».
Por último, destacó que la sentencia dice además que «a día de hoy no está claro el tema de las cartas de conformidad en la legislación española, porque es un tema tremendamente confuso».