La Policía alerta de falsos secuestros virtuales que exigen hasta 10.000 euros
Esta semana se han registrado cuatro casos con el mismo modus operandi en la ciudad / Los falsos secuestradores llegan incluso a imitar la voz de los familiares /«Mamá, estoy secuestrado»

Vista aérea de Valladolid-ICAL
La Policía Nacional alerta del peligro de las estafas telefónicas que pretenden hacer creer que un familiar cercano ha sido secuestrado. En estos casos, los delincuentes pretenden bloquear y angustiar tanto a las víctimas para que cedan al chantaje y paguen un rescate de entre mil y diez mil euros.
Es algo que parece muy lejano, pero que ya ha pasado en Valladolid. En 2016 ya hubo tres casos, y la Policía Nacional evitó un cuarto falso secuestro virtual por el que un matrimonio estuvo a punto de pagar diez mil euros. Y ha vuelto a producirse una oleada similar. La Policía ha registrado cuatro llamadas que comunicaban un falso secuestro únicamente en esta semana.
La Policía Nacional explica el modus operandi de este tipo de llamadas. «Los supuestos secuestradores realizan llamadas intentando desde el primer momento intimidar a la víctima para que, ante su situación de nerviosismo, les facilite más información sobre el supuesto familiar secuestrado y hacer incluso más creíble la situación».
Estos estafadores formulan frases como ‘mamá, estoy secuestrado’ o ‘me quieren matar’ con el objetivo de que la víctima no pueda colgar el teléfono y comprobar si se ha producido el secuestro o no. Así, con todos los nervios que tengan las víctimas, pagarán el rescate por su familiar, que oscila entre los 1.000 y 10.000 euros.
Las llamadas son «indiscriminadas», aunque tienen preferencia por los teléfono fijos. En el momento en que descuelgan les comunican que su vástago u otro familiar cercano está secuestrado. Los investigadores de la Policía Nacional apuntan a que cuando una llamada les da resultados positivos, los delincuentes continúan telefoneando a los números sucesivos.
Los falsos secuestradores intentan dar más credibilidad a la situación y a las amenazas con la imitación de la voz de los familiares que habrían sido secuestrados, aunque sus imitaciones apenas duran unos segundos para que las víctimas no descubran el engaño.
Tras la imitación, el delincuente afirma formar parte de una banda criminal y amenaza con torturar y matar al familiar si no se abona un rescate de hasta diez mil euros. «También recurren a efectos sonoros que despierten terror en los interlocutores y les atenace», añade la Policía Nacional a través de un comunicado.
De esta forma, los delincuentes conducen a sus víctimas a un «bloqueo» que les impide comprobar la veracidad de la amenaza y la localización de los supuestos rehenes, además de que carecen de tiempo de reacción para hacer preguntas que los secuestradores no podrían responder. La intención del falso secuestrador es también evitar que la víctima avise a la Policía Nacional y pague «cuanto antes».
Los especialistas en secuestros y extorsiones de la Policía Nacional insisten en la importancia de que las víctimas desconfíen de este tipo de llamadas y contacten «de inmediato» con la Policía Nacional –a través del 091 o en cualquier comisaría– si recibe una de estas comunicaciones desde un número privado o desconocido.
También pide que nunca se facilite ningún otro número de teléfono, nombres de familiares o cualquier otra información personal que pueda prolongar este falso secuestro o acceder a los ahorros de la víctima.
La Policía Nacional difunde periódicamente unas pautas de prevención a través de los medios de comunicación y sus redes sociales hasta lograr «casi reducir a cero» el número de llamadas.