La ARMH exige un memorial de la guerra civil sin símbolos políticos
«Estamos agradecidos por la ayuda, pero nadie nos va a decir lo que tenemos que hacer o cómo hacerlo», sentencian / UGT se niega a hacer declaraciones
Trabajo en las fosas del cementerio de El Carmen.-J.M. LOSTAU
Meses después de que comenzaran las excavaciones en el cementerio del Carmen, todavía no está totalmente claro cómo será el memorial que honre a las víctimas de la guerra civil. Será en el terreno que tienen cedido el PSOE y UGT a perpetuidad y que llevará grabados los 2.500 nombres de aquellos demócratas que fueron asesinados durante la guerra civil y el franquismo. De lo demás, «está todo por hablar», expresa a este diario el concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, que ayer se reunió con la edil María Sánchez y con la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH).
Durante esa cita, la ARMH destacó la importancia de que todas las fuerzas políticas, los sindicatos y las entidades sociales apoyaran el entierro y el homenaje que se celebrará en unos meses, cuando esté todo el memorial. La asociación pretende así que los actos no tengan un cariz político, sino que sean los familiares quienes protagonicen los eventos, junto a personalidades del mundo artístico que estén «sensibilizadas» con este asunto.
Estas peticiones, junto a una explicación de la evolución de la investigación que se está realizando, están reflejadas en un documento que la ARMH remitió a Saravia y a Sánchez para que se lo transmitieran a UGT y al PSOE en la reunión que tendrán con los concejales mañana.
La ARMH asegura que en el memorial deberían caber «todas las víctimas». «No es del PSOE, ni del PCE, ni de Izquierda Republicana... es de todos», afirma a este diario el presidente de la asociación, Julio del Olmo, responsable de las excavaciones. Por este motivo, sostiene, «sobrarían ciertos símbolos» que dotaran a la obra de un contenido político. Mientras tanto, UGT prefiere no hacer comentarios sobre este tema «de momento».
El representante de la ARMH agradece las «importantísimas» ayudas que ha recibido por parte de las instituciones, pero eso no va a cambir su forma de trabajar. «Estamos agradecidos por la ayuda, pero nadie nos va a decir lo que tenemos que hacer o cómo hacerlo», sentencia Del Olmo. Por su parte, Saravia aboga por un acto en el que todas las partes estén «conformes», aunque todavía quede mucho por negociar entre todas las partes.