LA ENTREVISTA / TOMÁS QUINTANA
«Es ingenuo pensar que la Ordenación es la panacea contra los problemas, incluido el de la despoblación»
PREGUNTA.- Usted es un catedrático de Derecho Administrativo de prestigio de la Universidad y como tal participó en la elaboración de informes, en concreto sobre Ordenación del Territorio, contrarios incluso con la ley de la Junta. ¿Cree que este pasado puede influirle en su labor como Procurador del Común?
RESPUESTA.- Si se refiere usted a un órgano de trabajo que se creó en la Diputación de León con motivo de la aprobación de la ley estatal de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local, a finales de 2013, y un poquito antes la aprobación en Castilla y León de la Ley de Ordenación del Territorio, he decir que mi participación en ese órgano de asesoramiento no fue en contra de la Comunidad. Todo lo contrario, era un trabajo que trataba de encontrar los mecanismos de coordinación entre lo que era la legislación del Estado y la de la Comunidad, que buscaba un sistema fundamentalmente de prestación de servicios sobre todo en el medio rural, aunque no exclusivamente. Eran dos normas perfectamente compatibles y se fue buscando esa compatibilidad en su tramitación parlamentaria. No eran dos textos enfrentados. Yo ahí no encuentro una posición particular mía frente a la Junta y a favor del Estado, pese a que en un principio pudiera haber discrepancias.
P.- Permita este paréntesis, ¿cree que la Ordenación del Territorio es básica para dar solución a los problemas de Castilla y León?
R.- La Ordenación del Territorio es positiva porque pemite organizar el territorio para un mejor aprovechamiento de los recursos, la mejor prestación de los servicios... pero no es el bálsamo de fierabrás. La Ordenación del Territorio no supone ninguna idea novedosa que pueda solventar todos los problemas que tiene Castilla yLeón. Es algo que puede ayudar a ordenar la prestación de servicios, a organizar racionalmente el territorio para el mejor aprovechamiento del mismo... Pero no es la panacea para la solución de todos los problemas, como por ejemplo el de la despoblación. Que nadie lo piense porque no va a ser así. Y si alguien lo piensa, entiendo que peca de ingenuidad, quizás bienintencionada, pero es ingenuo pensar que la Ordenación es la solución a todos los problemas. Los problemas se solucionan de otra forma, si es que tienen solución.
P.- ¿Y el de la despoblación la tiene?
R.- Hay mucha dificultad para solucionar este problema porque no es un problema de Castilla y León, no es un problema de España, es un problema común de toda Europa. Francia que es un país muy desarrollado, más que España, también está perdiendo población en el medio rural y las ciudades medias. Ganan población las grandes urbes y sus conurbaciones, gana población el gran París como Madrid y Barcelona y sus entornos metropolitanos. Es que la vida conduce a eso. ¿Se puede paliar? Sí. Pero yo donde situó la posición del Procurador del Común es en tratar de prestar los servicios a todas las personas que viven en el medio rural. Es de justicia e indirectamente también puede contribuir a mantener la población en el medio rural.
P.- ¿Echa de menos la Universidad?
R.- Hombre, son casi cuarenta años de trabajo en la Universidad. De un trabajo muy enriquecedor con los alumnos, de reflexión, de lectura, de escribir, de decir lo que uno piensa. Lo puedo echar de menos porque ha sido mi vida durante 40 años, pero este trabajo merece la pena.
P.- Es cierto que acaba de llegar, pero eche la vista hacia adelante, a ese último día, al de su relevo, ¿cómo le gustaría que le recordaran los ciudadanos?
R.- No tanto a Tomás Quintana como tal, sino a la institución con Tomás Quintana al frente como una institución útil para los ciudadanos. A la que se podía acudir con garantía de que se iba a hacer todo lo posible para que, dentro de lo que constituyen nuestras funciones, se cumplieran adecuadamente y eso repercutiera en la mejora de la vida de los ciudadanos.
P.- ¿Es ahora más necesaria que nunca esta institución?
R.- Creo que es necesaria siempre, pero es posible que con los tiempos que hemos vivido se ha tenido que trabajar con los colectivos más afectados por la situación económica que vivía el país.