VALLADOLID
El PP critica la reforma del puente Mayor y pide que se corrija a la semana de abrirse
Saravia acusa a los ‘populares’ de crear «alarma social» al hablar de la falta de seguridad de la valla
-J. M. LOSTAU
Apenas una semana después de terminar las obras del puente Mayor, tras cuatro meses de trabajos y 285.000 euros de inversión, el Grupo Popular en el Ayuntamiento pidió ayer al alcalde, Óscar Puente, y a su equipo municipal que deshaga lo hecho y acometa una nueva reforma de este paso sobre el Pisuerga por entender que el resultado no gusta a los vecinos. De no hacerlo, lo harán ellos si ganan las elecciones municipales de mayo, algo que dan por seguro.
El PP llevó ayer su oposición frontal a todo lo que sale del equipo de gobierno hasta el puente Mayor. Hasta allí se trasladaron buena parte de los concejales del Grupo Popular, con su portavoz, José Antonio Martínez Bermejo, a la cabeza.
Martínez Bermejo pisó el suelo de caucho puesto en las aceras del puente para dejar en evidencia el deterioro sufrido ya en una semana, golpeó con la mano la valla interior que separa a los peatones de los coches para demostrar su fragilidad en caso de que un vehículo impacte contra ella y tamborileó con los dedos en las farolas instaladas, en este caso para comparar la peor calidad del material de las nuevas frente a la solidez del hierro fundido de las anteriores. Por cierto, anunció que pedirán explicaciones para conocer el paradero de las retiradas.
El portavoz del PP desveló que desde que terminaron las obras los concejales de este grupo municipal han realizado varias visitas al puente para conocer la opinión de los vecinos sobre el resultado de la reforma, aunque admitió que todavía no han contactado con la asociación de vecinos del barrio de La Victoria. Y la conclusión de esta encuesta a pie de calle no ofrece, según el PP, ninguna duda sobre el rechazo mayoritario de los usuarios.
El portavoz ‘popular’ calculó, «y tirando por lo bajo», que a ocho de cada diez personas consultadas «no les gusta el arreglo», sobre todo en cuatro de los elementos que se han cambiado, que es como decir el 80% de la reforma. Citó en primer lugar el suelo de las aceras, «agrietado ya» en algunas partes, mientras en la acera izquierda, en dirección a La Victoria, advirtió de la existencia de «zonas abombadas».
Siguió por las nuevas farolas, «que no son mejores que las que había de hierro fundido, con más porte y puntos de luz» y en cuanto a las vallas que separan las aceras de la calzada, Martínez Bermejo aseguró que hay coincidencia entre los vecinos en criticar tanto la escasa resistencia en caso de colisión como la estética del vallado, impropia para el puente más antiguo.
A las críticas por el resultado de la reforma, añadió el portavoz del PPuna más por lo que no se hizo: el cambio de la valla exterior, la que da al río. También en este caso Martínez Bermejo recorrió parte del vallado, incluso invitó a mirar en perspectiva la línea desde una punta del puente a la otra para intentar demostrar que en algunos tramos «se encuentra combada hacia fuera, separada en algunas partes y oxidada en muchos puntos».
Con lo único que nadie parece meterse es con el nuevo asfaltado del puente, aunque sí hubo quien criticó que la señalización se realizara en la mañana de ayer, en una hora de alta densidad de tráfico.
A la vista de las deficiencias observadas, el concejal del PP concluyó que el equipo de gobierno «apenas ha reflexionado» para acometer las obras al estar, según Bermejo, «más preocupado por acabar lo antes posible debido al nulo balance de legislatura».
A las críticas y al anuncio de que el PP reformará el puente a partir de mayo respondió el concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, para preguntar a los ‘populares’ «¿por qué no hicieron ellos nada durante veinte años», pese a ser una reforma demandada por los vecinos de forma insistente. El edil consideró «razonable» la renovación y acusó al PP de «crear una alarma social injustificada» al hablar de falta de seguridad de la valla interior. Aclaró Saravia que la valla es «para seguridad de los vehículos y lo exige la ley cuando hay un determinado desnivel porque de otra forma habría que colocar vallas en todas las aceras».
Sobre el suelo de caucho, dijo que es el adecuado para amortiguar el movimiento del puente y es el mismo que está puesto en la pasarela Gómez Bosque y en cuanto a la supresión de las farolas de hierro fundido aseguró que algunas estaban oxidadas «y podían partirse», lo que obligó a retirarlas.
Respecto a la valla exterior, anunció que su sustitución se abordará en octubre «con fondos propios del Ayuntamiento».