Rechazada la reclamación de Sacyr de 2 millones de euros por el escaso uso del parking de la plaza del Milenio
La empresa, concesionaria del aparcamiento, exigió al Ayuntamiento la cantidad como compensación
Plaza del Milenio, bajo la que existe un aparcamiento subterráneo.-E. M.
El juzgado de lo Contencioso Administrativo número 3 de Valladolid rechaza en un auto fechado el 3 de septiembre la reclamación de dos millones de euros planteada por la empresa Sacyr, concesionaria del aparcamiento subterráneo que hay en la plaza del Milenio, por entender que la escasa demanda de plazas hace inviable la gestión del estacionamiento.
Sacyr fue la empresa que construyó el aparcamiento y firmó un contrato con el Ayuntamiento mediante el que, para recuperar la inversión realizada, se encargaría de la gestión del parking por un periodo de 40 años. Para la licitación del contrato de construcción del parking y su posterior aprovechamiento el Ayuntamiento redactó un estudio de viabilidad que, según señala Sacyr en su reclamación, no se cumple. La concesionaria recurrió primero al Ayuntamiento para reclamar la cantidad que considera necesaria para restablecer el equilibrio económico-financiero del contrato. El Ayuntamiento desestimó la petición por silencio administrativo y la empresa recurrió ante el juzgado de lo Contencioso, que ahora desestima el recurso. Alega Sacyr que desde que comenzó a gestionar el aparcamiento hasta diciembre de 2017 se había producido un descenso de un 38% en la previsión de ingresos que figura en el plan económico-financiero del contrato, cantidad que hace inviable recuperar lo invertido para construir el parking «y hacer frente a los gatos de explotación y mantenimiento del mismo» y plantean una compensación pecuniaria al Ayuntamiento.
El juez sostiene en su sentencia que la contratación administrativa lleva inherente «un elemento de aleatoriedad de los resultados económicos del contrato» y añade que la baja demanda de plazas del aparcamiento «tiene causas perfectamente identificables» e «igualmente previsibles por la mercantil». Cita aquí, como ejemplos, el progresivo despoblamiento comercial del centro y ,entre otros, la existencia de aparcamientos disuasorios y desestima en su integridad el recurso.