Diario de Valladolid

La caída de las ventas de Kadjar y Captur eleva a 1.400 los despidos de Renault

Achaca la supresión del tercer turno de Palencia y Valladolid a una bajada de la demanda de hasta el 11% / CGT aboga por aliviar los ritmos de trabajo y CCOO reprocha que la medida no se aplique paulatinamente

Trabajadoras en la cadena de montaje de la factoría de Renault en Palencia.-J.M. LOSTAU

Trabajadoras en la cadena de montaje de la factoría de Renault en Palencia.-J.M. LOSTAU

Publicado por
Elsa Ortiz

Creado:

Actualizado:

Los rumores de la hora del café ya habían escrito los primeros párrafos de la crónica de un cierre anunciado. Una convocatoria suficientemente explícita, que dejaba entrever un escaso margen de negociación, permitió a los sindicatos adelantar el punto fuerte de la reunión del Comité Intercentros celebrada ayer, donde Renault abrió un periodo de consultas tras compartir oficialmente su intención de no renovar el tercer turno en las factorías de montaje de Palencia y Valladolid. La caída de las ventas prevista para 2018, que contrasta con las «cifras récord» que cerraron ejercicios anteriores, respalda una decisión que, como barajan todos los pronósticos, se ejecutará en el periodo estival.

La retirada del turno de noche tiene una transcripción directa para el empleo de la Comunidad: 1.400 despidos, 200 más de los estimados. Según los datos facilitados por la compañía del rombo a las organizaciones sindicales, el impacto en la factoría palentina se traduce en la supresión de 800 puestos, a los que suman 450 en la fábrica vallisoletana y otros 150 en las líneas concatenadas.

El argumento que esgrimió la multinacional francesa durante el encuentro con los representantes de los trabajadores fue la previsión de una bajada de las ventas de entre el 8 y el 11% en los modelos Kadjar, Captur y Megane. Los 1.400 despidos responden así a una adaptación a la demanda para los próximos meses. «Desde Renault siempre se ha dicho que es fundamental en todo momento ajustar la producción a las necesidades de los diferentes mercados y por ello se ha decidido plantear la no renovación de estos turnos complementarios», apuntó la compañía en un comunicado de prensa, tras recordar que los planes industriales «llenaron de trabajo» las líneas de montaje de Palencia y Valladolid «con la llegada de seis modelos». Como concisó el escrito, «todo comenzó en 2012 con Twizy» y se alargó hasta febrero de este año, cuando se produjo el lanzamiento del Megane RS.

En un contexto en el que la «evolución de los diferentes mercados en el futuro es la que dictamina el tipo de organización a implantar», la factoría de Palencia –donde el tercer turno ha estado vigente casi tres años, desde septiembre de 2015– pasaría a producir en dos tandas a partir del próximo 23 de julio.

La fábrica de Valladolid, por su parte, finalizaría la producción en tres turnos el próximo 13 de agosto –primer día de vacaciones, por lo que arrancarían con la nueva condición a la vuelta de las mismas–, tras haber seguido este funcionamiento durante cerca de cuatro años, desde septiembre de 2014.

En ambas cadenas, el rendimiento previsto a dos turnos alcanzará los 920 vehículos diarios frente a los 1.320 que fabricaba la palentina y los 1.125 de la vallisoletana.

Rechazo sindical

El rechazo sindical a la intención de Renault ya quedó patente la semana pasada antes de conocer el motivo que la sustenta. Aunque ahora cuentan con una semana para analizar la información que ayer les aportó la empresa hasta la celebración del siguiente encuentro el próximo 7 de junio, los representantes de los trabajadores ya ofrecieron ayer pinceladas de sus alternativas a la supresión del turno de noche así como exigencias en el caso de que esta decisión sea irrevocable.

La Unión General de Trabajadores (UGT) lamentó «profundamente» la noticia por «el impacto que supone tanto para el empleo directo como en las empresas auxiliares», por lo que aprovechó la primera reunión del periodo de consultas para solicitar «la recuperación de estos turnos en cuanto las condiciones lo permitan», según explicó a este rotativo su máxima responsable.

Laura del Ser concretó que otra exigencia dentro de la primera reacción de UGT fue que «todos los contratos eventuales que se van a ver impactados expiren según la vigencia que tenían establecida», es decir, que no rescinda ninguno antes de su finalización. Asimismo, la organización pidió a la dirección de Renault que «cuente con estos compañeros para futuras necesidades de empleo», ya se tercien en la misma factoría o en otra distinta.

UGT también demandó un «control exhaustivo» de las horas extraordinarias y las prolongaciones de jornada que, como apuntó su máxima responsable, «no tendrían mucho sentido» tras la eliminación de turnos.

Del Ser precisó que, según la compañía del rombo y en lo que respecta a Palencia, «Kadjar y Megane gozan de una buena salud acorde a la fase actual de la vida de los modelos»; mientras que en lo relativo a Valladolid, la dirección remarcó que «Captur tiene mucha competencia actual en su segmento». Motivos que, a juicio de Renault, estarían detrás de un «descenso relativo» de las demandas.

Por último, la organización quiso hacer «un llamamiento de tranquilidad a la plantilla indefinida», confiando en que todos los acuerdos firmados en el pasado son garantía de futuro.

La respuesta que planteó la Confederación General del Trabajo (CGT) a Renault pasa por solventar la bajada de producción que tiene prevista aliviando los ritmos de trabajo. Su delegado general, Unai Hernández, abogó por recuperar los tiempos complementarios en las operaciones en cadena, que permitían a los empleados recuperarse de la fatiga que produce el desempeño de una actividad repetitiva. «Si la empresa volviese a ese sistema, que reduce los ritmos, podría absorber el descenso de la demanda. Además, ganaría con puestos físicamente más aceptables, con mucho menos absentismo por incapacidad temporal y no haría falta destruir 1.400 puestos», sentenció Hernández, para después matizar que su sindicato apuesta, con el respaldo de varias sentencias, por el empleo indefinido.

CGT no descartó «algún tipo de movilización» e instó a forjar un frente común entre todas las organizaciones. Además, hizo un llamamiento a las administraciones públicas «para que se mojen» y «exijan a Renault el mantenimiento del empleo en una comunidad autónoma que pierde población a chorros». Para Hernández, la compañía del rombo «debe ser socialmente responsable puesto que recibe mucho dinero público en forma de subvenciones».

Comisiones Obreras (CCOO) mostró su «disconformidad» con un anuncio hecho «de un día para otro». La organización protestó durante la primera reunión del periodo de consultas por «la no renovación de los contratos de más de un millar de trabajadores de golpe» y conminó a la empresa a adoptar este tipo de medidas «con un mínimo de planificación para que todo un turno no desaparezca de repente».

Para CCOO, que reclamó el cumplimiento del Plan Industrial, la decisión es una «irresponsabilidad social y da mala imagen a Renault». A su juicio, hubiera sido necesario ejecutarla «de forma paulatina sin crear alarma social». Este sindicato compartió con UGT las exigencias de no rescindir contratos eventuales antes de su finalización y de eliminar las horas extras o las prolongaciones de jornadas. Además, abogó por una reasignación que permita compatibilizar la vida laboral y familiar.

IU pide la comparecencia de Pilar del Olmo ante la «gravedad» del cierre

El procurador de IU-Equo en las Cortes de Castilla y León, José Sarrión, consideró ayer de la «máxima gravedad» la decisión de la multinacional Renault de suprimir el tercer turno en las factorías de Valladolid y Palencia, por lo que solicitó la comparecencia de la consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo.

«Durante estos días hemos asistido a un intento por parte de la Junta de Castilla y León de minimizar el problema», consideró Sarrión, quien añadió que «si se ejecuta el plan que ayer comunicó la empresa a los trabajadores, sería otro mazazo más a la ya precaria situación del tejido industrial en esta comunidad».

Sarrión quiere saber, como explicó en un comunicado recogido por Ical, si el Gobierno regional «va a hacer algo o como en el caso de Nissan va a resignarse a lo que decidan desde los consejos de administración» de las empresas.

Para el procurador, esta decisión que afecta a casi 1.400 trabajadores de ambas fábricas, «suma otro varapalo a la ya débil situación del tejido industrial en la Comunidad».

tracking