La forense ve «muy difícil» que la cuchillada de Villalón fuera accidental
La fiscal mantiene la petición de siete años de cárcel, a pesar de que su mujer le exculpó
El acusado por el supuestto acuchillamiento (iz.da.) durante el juicio celebrado en la Audiencia Provincial.-LA 8
La segunda y última jornada del juicio contra Antonio G.T., acusado de acuchillar a su mujer en Villalón de una punción en el hígado, no fue favorable para su tesis de que todo se debió a un «accidente» casero tras un tropezón de su esposa María Luisa D.S.P.. lo que la llevó a abalanzarse sobre su marido cuando éste portaba el cuchillo tras acabar de comer jamón con dos invitados que habían ido a cenar a su casa.
La forense que reconoció la herida no lo vio claro. Es más, a su juicio lo «más probable» es que la cuchillada entrara en la posición de uno enfrente de otro. Aunque también dijo que el taponamiento de la herida que practicó Antonio G.T. fue muy importante para que no muriera desangrada. Algo que también corroboró la médico de urgencias del Río Hortega. María Luisa hubiese muerto si no hubiese sido intervenida de urgencia.
La forense M.T.F.L. que realizó el informe con su colega V.H.R., tras el reconocimiento de la víctima, vio imposible, de entrada, la versión del acusado de que pudo clavar el cuchillo caminando detrás de María Luisa por el pasillo de casa.
Y todo ello porque la herida incisa estaba situada en el abdomen, ligeramente a la derecha y la médico sostuvo quees imposible esa entrada en el cuerpo, si el acusado estaba de espaldas. El cuchillo en cuestión mide 26 centímetros, de los cuales 15 son de hoja. Su anchura es de dos centímetros, justo la marca exacta que dejó el ojal de la herida.
La profundidad de la cuchillada no llegó a determinarse, ya que lo prioritario fue curar a la mujer, aunque laceró y atravesó el hígado.
Apreguntas de la fiscal y de la abogada de la defensa, la forense entró en más concreción sobre la herida inciso punzante.
Fiscal.– El acusado dijo que se había producido accidentalmente, estando ella delante y él detrás portando el cuchillo. ¿Este mecanismo de producción es compatible con las característica s de la herida que presentaba?
Forense.– Él declaró que el cuchillo penetró por la parte posterior (la espalda) y es claramente imposible, porque la herida está situada por delante. Y además la entrada tuvo que ser de forma perpendicular al abdomen, porque el ojal coincide con la anchura de la hoja. El mecanismo más probable es que ocurrió estando uno enfrente de otro.
Defensa.– ¿Cabe la posibilidad de que ella misma se clavara el cuchillo?
Forense.– Es altamente improbable que una persona que va con un cuchillo de esa longitud se desplace con la punta orientada hacia su abdomen.
Defensa.– ¿Y si el cuchillo fuese encima de unos platos?
Forense.– Me parece muy difícil que justo se clave de forma perpendicular al cuerpo y con la fuerza suficiente para penetrar.
Defensa.– ¿Imposible o muy difícil?
Forense.– Muy difícil. No lo puedo descartar totalmente.
La ratificación del informe forense no fue el único revés para los intereses del acusado. La sesión se abrió con el testimonio de la primera médico que asistió a la víctima minutos después de los hechos. La sanitaria del centro de salud de Villalón aseguró que María Luisa le dijo: «No me he caído. Ha sido mi marido».
Evacuada en ambulancia al hospital Río Hortega, la trabajadora de limpieza del Ayuntamiento de Villalón volvió a manifestar lo mismo, aunque solo en una ocasión a la médico de urgencias. Esta doctora narró que la víctima sobre todo lloraba y repetía:‘¿Qué me ha pasado?’ pero en una ocasión manifestó en el box de urgencias que había sido su marido. Las testificales se completaron con la declaración de la T.G.D.S., la hija del matrimonio, quien reveló que su madre, al salir de la operación, le dijo que no se acordaba de nada de los hechos. Ytambién dejó claro que es «imposible» que su progenitor le hubiera acuchillado. «Es mi madre y hubiese cortado por lo sano», agregó.
Mientras la defensa pidió la absolución la fiscal mantuvo la petición de 7 años por tentativa de homicidio o alternativamente delito de lesiones dolosas (entre dos y 5 años de cárcel).